"Salvemos el castillo": el palacete de Banfield abandonado a su suerte
En la localidad de Banfield, partido de Lomas de Zamora, se encuentra el llamado "castillo" o "palacete" de la calle Larroque, una construcción con una historia incierta que en estas últimas décadas sufrió el deterioro de la falta de mantenimiento por parte tanto del propietario como del municipio, además de reiterados intentos de ocupación.
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Con el correr de su historia, el castillo de Larroque y Carlos Croce tuvo distintos usos. Funcionó como sede de la Cruz Roja, de un orfanato, una parrilla, venta de artículos de carpintería y hasta llegó a pertenecer en la década del 50 al militar Tomás Adolfo Ducó, quien le dió el nombre al estadio Club Atlético Huracán, y cuenta la historia que el plantel del Globo concentraba allí la noche anterior a jugar contra Banfield por orden del propio Ducó.
En 2018, luego de años de estar abandonado, el castillo fue puesto en venta. Automáticamente, comenzó una campaña encarnada por los vecinos que pedían por la conservación del icónico palacete, sobretodo con el fin de que no se demoliera para la construcción de otro edificio.
Para hacer oír sus demandas, los vecinos crearon una cuenta de Instagram y Facebook llamada "Salvemos al castillo de Larroque". Durante años pidieron por la puesta en valor del edificio, sobre todo la creación de un espacio verde para la comunidad, publicando fotos de archivo del petit hotel y narrando las distintas historias que sus puertas encierran.
El 15 de julio de 2023, el municipio de Lomas de Zamora a cargo de la intendenta interina Marina Lesci y del entonces candidato, ahora intendente, Federico Otermín, firmaron un acuerdo con el dueño del castillo Héctor Safatle, pensionado y exprofesor de historia, para convertir el lugar en un centro cultural con espacio verde. Safatle cedió la casona como propietario con el fin de que se lo dedique a la cultura. En diálogo con Página12, el Secretario de Cultura y Educación de Lomas, Matías Gasparrini, declaró que "con esta primera etapa de la firma del acuerdo con los dueños de la propiedad, a quienes agradecemos enormemente, se logró que este lugar histórico no se venda".
Sin embargo, las postales de la actualidad son distintas al optimismo que conmovió al barrio en ese momento, ya que un año después la obra continuaba sin avanzar, aun cuando la administración que gestionó la supuesta futura reconversión del palacete destacó como logro la "remodelación y puesta en valor del Castillo de la calle Larroque" en la campaña electoral por la intendencia en 2023.
Hoy en día, el castillo sufre la ocupación de intrusos que en más de una ocasión destruyeron parte de las instalaciones. La primera ocurrió en agosto de 2024, la cual quedó registrada por los vecinos de la zona en la cuenta de Instagram dedicada a la conservación del petit hotel. Una mujer junto con un niño y tres hombres fueron desalojados en su intento de intrusar el castillo.
Lo mismo volvió a suceder este sábado 1 de febrero por la noche, cuando distintas personas no identificadas entraron al edificio, con lo cual los vecinos pidieron reactivar la junta de firmas y pedir nuevamente la intervención del municipio, el cual retiró el cartel que indicaba la creación del centro cultural. Hasta ahora, no ha habido respuestas por parte de la autoridad municipal sobre qué sucederá con la edificación.
Una vez más, las reliquias y los símbolos de un barrio que supieron ver días gloriosos y que podrían haber tenido un destino mejor, vuelven a ser víctimas de campañas electorales con promesas vacías cuyo único propósito termina siendo utilizar causas nobles. El castillo de Larroque hoy está a su suerte debido a la inacción del estado, o también a la acción maliciosa del mismo, ya que una vez hecha la promesa y terminada la campaña, se apagan las luces que alumbran un futuro próspero, y continúa lúgubre y hostil un edificio convertido intencionalmente en un mero ornamento electoral.

