Ante un aumento de casos de hepatitis A en Argentina: ¿cómo está Mendoza?
El Ministerio de Salud de la Nación ha emitido un comunicado alertando sobre el incremento de casos de hepatitis A en el país. En 2024, se confirmaron 69 casos y desde el inicio de 2025, la cantidad de casos confirmados ha sido superior a los valores esperados. Este aumento se observa principalmente en adultos jóvenes, con una mayor incidencia en varones.
Ante esta situación, se enfatiza la importancia de fortalecer las medidas de prevención, la vacunación, la notificación oportuna de casos y la adecuada derivación de muestras al laboratorio de referencia.
En Mendoza, la situación se mantiene bajo control. En 2024, se registraron 7 casos confirmados, todos en hombres adultos de entre 25 y 65 años. No se han reportado casos en niños, lo que se atribuye a la efectiva implementación de la vacuna contra la hepatitis A en el calendario nacional de vacunación, aplicada a los 12 meses de vida.
La jefa del Departamento de Inmunizaciones de Mendoza, Iris Aguilar, destacó la importancia de la vacunación en grupos de riesgo, especialmente en varones que tienen sexo con varones, donde se ha observado una mayor incidencia de casos.
Si bien el grupo con mayor incidencia es el de varones que mantienen relaciones homosexuales, esto no significa que todas las personas de ese grupo contraigan hepatitis A, sino que hay una mayor probabilidad de contagio debido a ciertas prácticas. Además, Aguilar agregó que: “Es importante recordar que el uso de medidas de protección en las relaciones sexuales es clave, no solo para prevenir la hepatitis A, sino también otras infecciones como la hepatitis B, la sífilis y la gonorrea”.
Aguilar también enfatizó la necesidad de mantener una adecuada higiene de manos, especialmente al manipular alimentos, después de ir al baño, cambiar pañales o sacar la basura, para evitar la transmisión de enfermedades de transmisión fecal-oral y prácticas seguras durante las relaciones sexuales para prevenir la transmisión del virus.
“La hepatitis A, aunque suele tener una evolución favorable, en algunos casos puede derivar en hepatitis fulminante y requerir un trasplante hepático. Por eso es fundamental que los niños reciban la vacuna a los 12 meses y que los grupos de riesgo se acerquen a su vacunatorio para aplicarse las dos dosis necesarias”, enfatizó la especialista.

