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Enrique De Rosa: "La depresión es la gripe de la psiquiatría"

El psiquiatra forense y medico legista visitó la redacción de MDZ para conversar acerca de este flagelo que es la depresión que está instalada en nuestro alrededor.

La depresión  es un trastorno mental que afecta a unos 280 millones de personas alrededor del mundo y está vinculada con la tristeza, el decaimiento y la pérdida de interés o placer en las actividades diarias. Son sentimientos familiares para todos que, si no son tratados en tiempo y forma, pueden tener un impacto devastador en la calidad de vida y las relaciones interpersonales de los afectados. 

Poder darnos cuenta cuáles son los síntomas a tiempo y querer buscar ayuda profesional son pasos fundamentales para enfrentar este problema global. El doctor Enrique De Rosa Alabaster, psiquiatra forense, médico legista (MN 63406) y presidente de la Asociación  Argentina de Victimología, dialogó con MDZ sobre esta problemática y cómo abordarla.

- Una gran oportunidad para desarrollar este tema, la depresión, es nunca minimizarlo, no decirle a un amigo "no te preocupes", "está en tu cabeza", "ya va a pasar", "ya se te va a ir", es un error pensar que lo estamos ayudando.

- El otro día hablé con gente que se dedica a adicciones en Uruguay y estamos hablando de cómo esta cuestión de, "querer no es poder", es decir, que se salen de las adicciones. Acá no es la voluntad, no es lo que está fallando la voluntad o básicamente una especie de falsedad por parte de las personas que uno después le va a pedir a esa persona que haga ciertas cosas en el curso de una terapia y demás. Porque en realidad tiene que salir de un estancamiento general de su de su personalidad. No es un estancamiento solamente del los aspectos emocionales, los estados anímicos, que es uno de los primeros factores tabúes, se piensa que la depresión es un tema puramente ligado a estar triste y va mucho más allá de eso, apoyándome en lo que vos decías de la implicancia que tiene hace muchos años, Martin Seligman, una eminencia en el tema, decía, la depresión es la gripe de la psiquiatría, todo el mundo alguna vez tuvo una, replicando un poco la frase de Freud respecto a las caries, este es algo así, porque se habla en decenas y decenas de millones de personas en el mundo. Y eso tomando en cuenta que siempre las estadísticas de salud mental obviamente dejan de lado sectores de las poblaciones nacionales y mundiales desfavorecidos que parece ser que no tienen derecho a deprimirse.

- Lo primero que pienso es cuánto tuvo que ver la pandemia.

- Una de las cosas que dejó fue toda esta cantidad de personas que está sufriendo este trastorno y que sabíamos que podía pasar, que fue como una profecía autocumplida y me motivó tantos enojos, y los medios, que en ese momento tenían la preocupación de instalar una narrativa que a su vez era terriblemente ligada a pensamientos negativos, todos los días estaban hablando que alguien se moría, la muerte estaba presente diariamente, el famoso parte de muertos se acordarán a las cinco de la tarde. Para los que estamos en el área forense podía ser algo normal y yo hablaba esto en los medios, miren, no es banal mencionar la muerte constantemente, porque hoy sabemos que las cogniciones, las ideas, son las que instalan nuestra vida, si yo pienso constantemente que soy un fracaso, finalmente mi mente le va a hacer caso y voy a fracasar. Si pienso que me estoy enfermando, si pienso que no tengo posibilidad y si pienso que la vida no tiene expectativas, que fue un poco lo que pasó en la pandemia, La vida no tiene expectativas y quedó encerrada. ¿Qué vemos hoy? Incremento fabuloso en adicciones, depresión, cuadros traumáticos y que realmente explotaron. Es decir, el problema venía de hacía muchas décadas, pero posteriormente a la pandemia post pandemia fue desastroso.

- Recuerdo perfectamente todos esos días a las cinco de la tarde, que eran tres temas puntuales, los fallecidos en las últimas horas, cuántos casos nuevos y las camas disponibles en terapia intensiva, entonces el pensamiento se hacía presente, me llega a pasar y donde voy a ir a parar

- Uno de los famosos expertos que lo citaban todo el tiempo y que no había tenido nunca una cámara, los médicos en ese momento que no había en este video de nunca ningún contacto con las cámaras se hicieron porque se notó que tenían que decir la cosa más más grave. Y hubo un momento yo confrontándome con ese médico, por que siembre hablaban de los respiradores, te hacían imaginar que si no te colocaba en una máquina te ibas a morir ahogado, fíjate el grado de perversión. Entonces este sujeto, en el colmo del enojo, dice "ya, a ver, cuando usted me venga a pedir el respirador"

- ¿Cómo me doy cuenta si en realidad estoy triste, aburrido o me estoy deprimiendo?

- Una de las primeras cuestiones es entender que emociones tenemos todos, si estoy contento de estar y eso no implica que voy a hacer un salto maníaco, ya que estamos en un lugar donde me podía lastimar a saltar, que implica que uno hace cargo de esa emoción, la interpreta, la valora. Pero eso no significa que mi vida haya cambiado, dado un vuelco porque esté en un momento contento, feliz o en un estado de bienestar a la inversa. Pasa lo mismo, si uno logra diferenciar el estado de tristeza, el estado de frustración, el estado de no, no salen las cosas como yo quería. Obviamente voy a sentir mal el estado de aburrimiento y un estado en el que se empieza a perturbar un montón de otras cosas. Y no solamente mi emocionalidad, sino que esa emocionalidad puede perdurar. O quizás ni siquiera está alterada porque no me doy cuenta. El aplanamiento afectivo y la especie de aturdimiento que experimenta el depresivo es mucho más grave, que no se da cuenta entonces. Pero sí donde me doy cuenta, en los comportamientos en enfermedades psicosomáticas, en que me empieza a doler mucho la cabeza, en que duermo mal, en que estoy nervioso y eso la gente le llama estrés. Ahí interviene el diagnóstico y establecer si es una depresión o si es un cuadro que no se puede manejar de otras cuestiones. Pero resumiendo, la primera cuestión es no asimilar emociones a patologías.

- Lo que fue el años pasado, puedo perder el trabajo, tengo responsabilidades, tengo una familia, tengo hijos, tengo que pagar un alquiler, vienen todas esas preocupaciones, cómo puedo evitar no caer en ese pozo depresivo.

- Cómo es que gran parte de las cuestiones, de hacerme cargo de la realidad y vos estás hablando algo muy concreto cuando la realidad no ofrece salida, parte de parte de los experimentos sobre animales en su momento, pero sobre humanos también de la depresión. Tienen que ver lo que se llama desesperanza o indefensión aprendida. ¿Qué significa eso? Cuando yo no tengo salida por acá, por ningún lado, inevitablemente eso vuelve hacia mí. Entonces si yo no encuentro salida económica, no encuentro salida existencial, es factible que vuelva sobre mi núcleo familiar y empiece a agredir. Y empecé generarse una especie de bola de emociones que termina repercutiendo no solamente en esa persona, que esa es la otra característica, sino que hay una y una especie de efecto contagio también en estas estas cuestiones. Es decir, no son patologías infecciosas que se transmiten por un estornudo, pero sí por una cohabitación social, un compartimiento. De ahí el efecto de lo que lo mediático es tan importante de marcabas en la época de la pandemia. Si yo repito un mensaje constantemente y no doy una vía de salida, una alternativa es lo que está pasando en este último año en que la gente no encuentra y al no encontrar soluciones, al no encontrar opciones, empieza a ser una involución, un repliegue sobre el ser.

- Cómo tiene que actuar la familia, en ese caso, la familia de la persona que está sufriendo ese trastorno, imagino una persona quizás grande, padre de familia o uno de los hijos, un adolescente o un jubilado que no llega ni a mitad de mes.

- Esa frase jubilado con la mínima, que es un hecho concreto, material y también es una definición existencial. Yo no puedo hacer nada. Y ahí es donde algo fabuloso que ignoramos y que pensamos en términos individuales, en todas las construcciones de lo psicológico, Es que todo esto tiene una salida social también, no solamente social desde lo político, desde lo social concreto, sino que en la medida que hay un núcleo de continencia, en la medida que permite que esa persona empiece a encontrar alternativas, quizás no en ellos, pero sí en los demás, es donde esa misma gente que dice soy jubilado con la vida, pero mi hijo me ayuda. Ustedes verán que tiene alguna luz de esperanza, tiene alguna vía de salida. La depresión es un estancamiento existencial del ser. Cuando el ser que absolutamente trabado y no tiene salida de ningún lado, ahí es donde empieza a hundirse como si fuese un charco de agua que cada vez se profundiza. El diagnóstico de depresión, quizás con alguna medicación, con algunas recomendaciones, pero quizás esa persona está tan en ese pozo como se dice que ni siquiera tiene ganas de tomar la medicación. ¿De qué manera se complica eso? Lleva mucho más tiempo intentar salir. Bueno, es que gran parte del tabú, como en todo, es que se pone en polos extremos. La suposición de que hoy la medicación soluciona todo, lo único que hace es posibilita que yo tenga una cierta diferencia química que, por ejemplo, me permita estar más llamémosle anestesiado emocionalmente, que esté menos en contacto con mis emociones. Esto lo cual también genera otras cuestiones. Por ejemplo, pérdida de deseo sexual, tiene una serie de cuestiones, pero me permite no estar pensando constantemente, rumiando, repetir esa cuestión depresiva si al mismo tiempo no hay algo desde lo social, de lo psicoterapéutico y demás que no me ayuda a elaborar una estrategia de salida, así sea imperfecta es esa salida. Evidentemente la medicación no nos sirve de nada si esa persona se estanca. Eso es lo que lleva cuadro puesto a que mucha gente diga no, pero la medicación no sirve para nada. Hago terapia como si fuesen polos, polos opuestos y en realidad uno se va al auto y le tiene que poner aceite, le cambio el filtro, pero aparte necesita el mecánico, acá es lo mismo, tenemos una parte de hardware si querés el los circuitos neuronales y demás que trabajarán en parte de la química, pero eso te habilita en una sostener el impulso para poder hacer algo es vergonzoso.

- Es sentir vergüenza a estado depresivo me refiero que mis hijos no me vean tirado en la cama o mirando para abajo o mirando la película, pero estar perdido.

- Si tiene sensación de vergüenza, de no poder ser proveedor, y eso, eso lo angustia más, y no hay que olvidar que también que el hombre en muchos casos, tenemos la tendencia a responder de otra manera, no todos, pero en esas respondemos con modos agresivos hacia afuera. Tiene que ser esos episodios de violencia extrema y totalmente inaudita en muchos casos tienen que ver con estructuras depresivas, crónicas que han cruzado en el tiempo. Y uno dice bueno, aparece ese sujeto como depresivo. Sí, claro, si es un patotero, es un matón, Evidentemente tiene una estructura sobre sí mismo totalmente empobrecida y lo único que le sale no lo estamos defendiendo.

- Me quedé pensando en lo que dijiste al principio de la conversación y nombraste al estrés que quizás pensamos que es eso y no, nos estamos deprimiendo.

- El estrés en sí mismo es una muy buena herramienta de solución. El ejemplo de siempre si se prende ese fuego de golpe este lugar donde estamos haciendo esta entrevista, nos levantamos, salimos corriendo y si alguien dice no, en realidad hay que bajar las escaleras corriendo, las bajamos. ¿El estrés habilita eso porque? Porque adjudica las las capacidades del cuerpo en función de eso. Y en ese momento no estás pensando si debes la cuenta de la tarjeta o o de lo que fuera en ese momento se corta toda otra cosa. En la depresión pasa otro fenómeno. Cuando las respuestas de estrés se repiten, entramos en una etapa de agotamiento. Si yo me quedo sin nafta, sin energía, sin nada, entonces ahí no tengo recursos, entonces el mecanismo de emergencia que lo vengo usando cotidianamente, por lo tanto, no es emergencia. Si todos los días se prende fuego, acá estamos en un problema, tenemos otra cosa, ahí donde la gente empieza a entrar en ese estado de desesperanza, de sensación, de de que esto es inescapable, es tremendo, es tremendo, realmente no querido, ya la última para, para dejarte libre.

- Hablaste de defenderse de patoteros, de tener un arma, estamos viendo muchos este hechos en la vía pública, en el conurbano, gente que lleva un arma y se defiende cuando lo encaran con una moto o con otro auto y se defiende y dispara y mata.

- Esa es una situación que no te lo borra más en tu vida. Si tomamos de ejemplo, ese hombre que disparó a través de la ventanilla de su camioneta, ese hombre grande. Obviamente de ese empoderado, como se dice ahora, sintiéndose más débil y demás, su única defensa era un arma. Ya lo habían agredido, ya lo había pasado mal, entonces siga esa situación límite y vive en esa situación límite. Es decir, cuál es el estado de conciencia, ya no hablamos de enfermedades.

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