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¿Tu hijo lleva una mochila demasiado pesada? Así podés evitarle dolores

El exceso de peso o una mala distribución pueden afectar la postura y la salud de los chicos. Cómo elegir y organizar la mochila escolar de manera segura y sin riesgos.
Un mal uso de la mochila puede generar molestias en la espalda de los niños. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza
Un mal uso de la mochila puede generar molestias en la espalda de los niños. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza

Cada comienzo de clases  repite la misma escena: chicos con mochilas  gigantes, caminando inclinados hacia adelante como si llevaran una montaña en la espalda. Pero, ¿qué impacto tiene ese peso extra en su salud?

La sobrecarga de la mochila puede generar una mala postura y esto puede generar molestias en los chicos y hasta afectar a su columna. Aquí, algunos consejos para elegir y organizar la mochila.

La supervisión de los padres es fundamental para evitar sobrecargas en la mochila escolar. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ.

¿Cuánto debe pesar la mochila?

Según estudios recientes, el peso de la mochila no debería superar el 10% del peso corporal del niño. Es decir, si un estudiante pesa 40 kg, su mochila no debería pesar más de 4 kg. Sin embargo, muchos niños llevan cargas de más de 8 kg, lo que equivale a llevar dos bolsas de compras pesadas todos los días en la espalda.

Claves para elegir la mochila correcta

Para evitar molestias y prevenir problemas posturales, es importante seleccionar una mochila adecuada y distribuir bien su peso. Estas son algunas recomendaciones:

  • Elegir mochilas ergonómicas con tirantes anchos, acolchonados y regulables.
  • Asegurar que la mochila no exceda la altura del torso y que la carga esté bien distribuida.
  • Supervisar el contenido, eliminando elementos innecesarios.
  • Fomentar la actividad física para fortalecer la musculatura.
  • Colocar los objetos más pesados lo más cerca posible de la espalda.
Es importante distribuir bien el peso dentro de la mochila para evitar lesiones. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza.

¿Las mochilas con carrito son realmente la solución?

Las mochilas con ruedas pueden ser una alternativa, pero también requieren ciertos cuidados. Si se arrastran unilateralmente, pueden provocar tensión en el cuello y la espalda. Lo recomendable es empujarlas con las ruedas hacia adelante o alternar el brazo con el que se las tira.

Las mochilas con ruedas deben empujarse hacia adelante para un uso correcto. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza.

¿Cómo saber si tu hijo está sufriendo por la mochila?

Si el niño se inclina hacia adelante al caminar, siente dolor o le cuesta quitarse la mochila, es un indicio de que la carga es excesiva y es momento de hacer ajustes.

Llevar la mochila en un solo hombro o utilizar un morral puede provocar desequilibrios en la postura. En estos casos, se recomienda repartir la carga o cambiar de lado con frecuencia. Además, las correas finas pueden generar presión en los hombros y causar adormecimiento en los brazos.

Por último, una mochila demasiado pesada también puede ser un riesgo de accidentes. En las escuelas, donde los niños corren y suben escaleras, o en el transporte público, una carga excesiva puede comprometer su estabilidad y provocar caídas.

Checklist para un uso seguro de la mochila

  • Revisá el peso de la mochila: no debe superar el 10% del peso del niño.
  • Distribuí bien los objetos más pesados cerca de la espalda.
  • Ajustá las correas para que la mochila no cuelgue demasiado.
  • Alterná brazos si usás una mochila con rueditas.

Cuidar la salud postural de los niños es una tarea compartida entre padres, docentes y el sistema educativo. Con algunos cambios simples, es posible prevenir molestias y hacer que la vuelta a clases sea más segura y cómoda.