¿Tu hijo lleva una mochila demasiado pesada? Así podés evitarle dolores
Cada comienzo de clases repite la misma escena: chicos con mochilas gigantes, caminando inclinados hacia adelante como si llevaran una montaña en la espalda. Pero, ¿qué impacto tiene ese peso extra en su salud?
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La sobrecarga de la mochila puede generar una mala postura y esto puede generar molestias en los chicos y hasta afectar a su columna. Aquí, algunos consejos para elegir y organizar la mochila.
¿Cuánto debe pesar la mochila?
Según estudios recientes, el peso de la mochila no debería superar el 10% del peso corporal del niño. Es decir, si un estudiante pesa 40 kg, su mochila no debería pesar más de 4 kg. Sin embargo, muchos niños llevan cargas de más de 8 kg, lo que equivale a llevar dos bolsas de compras pesadas todos los días en la espalda.
Claves para elegir la mochila correcta
Para evitar molestias y prevenir problemas posturales, es importante seleccionar una mochila adecuada y distribuir bien su peso. Estas son algunas recomendaciones:
- Elegir mochilas ergonómicas con tirantes anchos, acolchonados y regulables.
- Asegurar que la mochila no exceda la altura del torso y que la carga esté bien distribuida.
- Supervisar el contenido, eliminando elementos innecesarios.
- Fomentar la actividad física para fortalecer la musculatura.
- Colocar los objetos más pesados lo más cerca posible de la espalda.
¿Las mochilas con carrito son realmente la solución?
Las mochilas con ruedas pueden ser una alternativa, pero también requieren ciertos cuidados. Si se arrastran unilateralmente, pueden provocar tensión en el cuello y la espalda. Lo recomendable es empujarlas con las ruedas hacia adelante o alternar el brazo con el que se las tira.
¿Cómo saber si tu hijo está sufriendo por la mochila?
Si el niño se inclina hacia adelante al caminar, siente dolor o le cuesta quitarse la mochila, es un indicio de que la carga es excesiva y es momento de hacer ajustes.
Llevar la mochila en un solo hombro o utilizar un morral puede provocar desequilibrios en la postura. En estos casos, se recomienda repartir la carga o cambiar de lado con frecuencia. Además, las correas finas pueden generar presión en los hombros y causar adormecimiento en los brazos.
Por último, una mochila demasiado pesada también puede ser un riesgo de accidentes. En las escuelas, donde los niños corren y suben escaleras, o en el transporte público, una carga excesiva puede comprometer su estabilidad y provocar caídas.
Checklist para un uso seguro de la mochila
- Revisá el peso de la mochila: no debe superar el 10% del peso del niño.
- Distribuí bien los objetos más pesados cerca de la espalda.
- Ajustá las correas para que la mochila no cuelgue demasiado.
- Alterná brazos si usás una mochila con rueditas.
Cuidar la salud postural de los niños es una tarea compartida entre padres, docentes y el sistema educativo. Con algunos cambios simples, es posible prevenir molestias y hacer que la vuelta a clases sea más segura y cómoda.
