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Desde octubre de 2007 se fugaron 37.000 millones de dólares del país

El ex titular del Banco Central, Rodolfo Rossi, consideró hoy que la autoridad monetaria debe tomar medidas para que "no se vaya la riqueza argentina" al exterior. "El proceso de salida de capitales empezó cuando se generó desconfianza institucional, inseguridad jurídica, que fue en el último trimestre de 2007", advirtió Rossi.
Foto: Agencias
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El ex titular del Banco Central, Rodolfo Rossi, consideró hoy que la autoridad monetaria debe tomar medidas para que "no se vaya la riqueza argentina" al exterior y advirtió que desde octubre de 2007 se fugaron más de 37.000 millones de dólares del país.
 
"El proceso de salida de capitales empezó cuando se generó desconfianza institucional, inseguridad jurídica, que fue en el último trimestre de 2007, cuando se perdieron 8.800 millones de dólares; en 2008, 23.098 millones y en el primer trimestre de este año ya se fueron 5.760 millones de dólares", dijo Rossi.

El economista se refirió al rol del actual titular del Banco Central, Martín Redrado, al plantear que ese cargo "no es preservar sólo la estabilidad de la moneda argentina sino evitar que se vaya la riqueza al exterior".

Igual, consideró que el Banco Central se "ha manejado con prudencia", en la medida de sus posibilidades, pero advirtió acerca de las riquezas que ha perdido el país, porque "se retienen en cajas de seguridad o en cuentas externas", uno de cuyos destinos fue Uruguay.

En una entrevista con el programa "Asteriscos TV", por Canal Metro, el economista planteó que el conflicto entre el Gobierno y el campo fue "un hito que determinó una especie de huida por desconfianza", a la que se sumó "la traslación del sistema de capitalización privada al reparto jubilatorio público", que no fue bien vista por los mercados.

Rossi se refirió, además, a la "preocupación" que provocó el nombramiento de directores del Estado en las empresas por las acciones derivadas de la nacionalización de las AFJP y planteó que "se habla de la posibilidad de centralizar los depósitos".

En ese caso, se produciría "una nacionalización de depósitos que se recibirían por orden y cuenta del Banco Central" por el cual la situación "no cambiaría para el ahorrista y el depositante, ni para nivel accionario de banco".

"Pero –agregó- el flujo de capital seria del Banco Central y serviría para el financiamiento público y lo que queda, para redescuento a entidades financieras".