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El verano se acelera, crecen los ríos y cauces en Mendoza: las recomendaciones para evitar accidentes

Las altas temperaturas y el deshielo del verano llenan ríos y embalses en Mendoza, con caudales por encima del promedio. Ante los riesgos, las advertencias para prevenir accidentes.

El verano 2025 trajo un aumento extraordinario en el caudal de los ríos mendocinos, provocado por el intenso calor que acelera el deshielo. Las impresionantes imágenes del Río Diamante que circularon por redes sociales y el anuncio del Departamento General de Irrigación sobre la superación del promedio histórico de la capacidad del Dique Potrerillos que alimenta al Río Mendoza, pronostican un enero con mucha agua en Mendoza

Según el Departamento General de Irrigación, el río Mendoza presenta 99 metros cúbicos por segundo, por encima del promedio histórico de 94 m³/s para esta época. Este fenómeno impacta en embalses como el dique Potrerillos, que ya está al 79% de su capacidad, con 312 hectómetros cúbicos almacenados, cuando lo esperado era de 263. Si las condiciones se mantienen, el embalse podría llenarse antes de lo previsto, lo que representa un alivio para el oasis norte, pero también riesgos.

El aumento del caudal no solo implica beneficios. En áreas como el Gran Mendoza, donde las napas están elevadas, el exceso de agua ya generó inundaciones en el verano 2024. En paralelo, la fuerza de las corrientes hace que bañarse en ríos y cauces se vuelva extremadamente peligroso, como se evidencia en el impresionante video del río Diamante, donde la cantidad de agua superó un puente dejando una calle intransitable y la velocidad de la corriente tornó imposible ingresar de manera segura.

Recomendaciones para evitar tragedias

La fuerza y el volumen de los ríos en Mendoza no solo representan un espectáculo natural, sino también un peligro potencial. En 2024, las muertes por ahogamiento en cauces no habilitados alcanzaron un récord, con 10 víctimas fatales. Las autoridades remarcan la importancia de respetar las siguientes medidas:

  • Evitar ingresar en zonas no habilitadas, como canales y cauces de riego.
  • No cruzar vallas de seguridad ni ignorar señales de advertencia.
  • Supervisar de cerca a niños y adolescentes cerca del agua.
  • Abstenerse de consumir alcohol antes de nadar.
  • No estacionar vehículos cerca de las orillas y evitar acampar en tierras bajas por posibles crecidas.

Desde el DGI señalan que los fondos resbaladizos y los elementos arrastrados por las corrientes representan un grave peligro. Mientras que, desde Defensa Civil, piden extremar precauciones durante la temporada de verano. La naturaleza no perdona descuidos, y cada tragedia puede evitarse si se actúa con responsabilidad.

Con caudales que seguirán aumentando en los próximos días, la prevención es clave para evitar que el disfrute del verano se transforme en un escenario de tragedias.

Video completo del impresionante caudal en el Río Diamante