El último tranvía: cómo es el "viaje en el tiempo" gratuito en pleno Buenos Aires
Hay un viaje en el tiempo gratis para vos. Sale de Emilio Mitre y José Bonifacio, en el barrio porteño de Caballito y es en tranvía, el medio de transporte por excelencia en suelo capitalino entre fines del siglo XIX y mediados del XX. El paseo es gratuito y es con una formación 1908 que fue remodelada por la Asociación de Amigos del Tranvía. Los fines de semana y feriados vas a poder acercarte y darte una vuelta por este túnel del tiempo.
Hay grandes cambios que llegan a la sociedad que transforman por completo la vida en las ciudades. En el siglo XIX llegó la electricidad a Buenos Aires y todo cambio, también el transporte. Antes del tranvía, el medio de transporte predominante era el ferrocarril con tracción a sangre. Es decir, vagones llevados por caballos. Había una empresa que era la que dominaba el negocio porteño del transporte, era Buenos Aires y Belgrano y estaba completamente en contra del tranvía.
De hecho, la primera vez que salió un tranvía en 1897, alguien colocó una piedra en las vías y produjo un descarrilamiento. Las empresas de transporte por tracción a sangre, las empresas de alimento para caballo, los veterinarios y tantos otros rubros se preocupaban por el impacto del tranvía en sus cuentas. En un momento, con la llegada de la electricidad y el trabajo de las empresas de tranvía que que para principios del siglo XX eran doce, se terminó por reconfigurar todo el escenario del transporte local y todo el mundo se reconvirtió.
Los tiempos cambian y eso también le pasó al tranvía. Hacia 1962, se empezaron a dejar de usar en el lugar del colectivo. Sin embargo, hay una ventaja que el tranvía guarda: es ecofriendly. Al no moverse por combustibles fósiles, no emite gases de efecto invernadero.
"El último tranvía que rueda todavía, se va se va se va, qué lástima me da, pues ya no volverá", dice una tierna canción de María Elena Walsh que apuntaba justamente a la nostalgia que nos dan las cosas que caen en desuso por los avances tecnológicos. Pero en esta caso, un grupo de vecinos, apoyados por el Gobierno de la Ciudad lo rescataron para llevar a todos los que quieran, a dar viajes a través del tiempo.