La importancia de la seguridad psicológica para lograr ambientes laborales saludables
En la actualidad, la creación de un ambiente laboral que promueva la seguridad psicológica se ha vuelto indispensable para las organizaciones que buscan adaptarse a un contexto en constante cambio. Este concepto, que ha evolucionado desde los estudios de la psicología organizacional de la década de los 60, cobra cada vez mayor relevancia.
Desde sus inicios, la seguridad psicológica fue identificada por Edgar Schein y Warren Bennis como un facilitador del aprendizaje y del cambio organizacional. Esta noción fue ampliada por William Kahn en 1990, quien la definió como “la habilidad de ser capaz de mostrarse a sí mismo sin temor a encontrar consecuencias negativas para su imagen, su estatus o su desarrollo de carrera”.
Más recientemente, en 2018, Amy Edmondson refinó el concepto al describirlo como “la creencia compartida de que el equipo es un lugar seguro para la toma de riesgos interpersonales, apoyada en el respeto mutuo y donde las personas no sentirán vergüenza, rechazo o se castigarán por hablar”.
Pero, ¿por qué es tan crucial la seguridad psicológica en el lugar de trabajo? Porque es la base sobre la cual se construyen equipos innovadores, colaborativos y resilientes. Un entorno laboral que fomente la seguridad psicológica permite a los colaboradores proponer ideas, asumir errores y desplegar distintas facetas de su personalidad sin temor a ser censurados o sancionados. Este tipo de ambiente no solo mejora la creatividad y la productividad, sino que también contribuye a un clima organizacional positivo, en el que cada individuo se siente valorado y motivado.
La implementación de un entorno seguro psicológicamente depende en gran medida de la existencia de una comunicación abierta, de pautas claras y un respeto mutuo entre todos los miembros de la organización. En este sentido, los líderes tienen un rol fundamental en este proceso, ya que deben estar comprometidos con este propósito, que los habilita también a ellos a mostrar su lado humano y hasta vulnerable. Cuando un jefe es el primero en reconocer sus propios errores y limitaciones, no solo ayuda a fortalecer un ambiente de mayor confianza, sino que también invita a los demás a sentirse cómodos para expresar sus propias ideas y preocupaciones.
Un espacio laboral con seguridad psicológica es, en esencia, un lugar donde las individualidades no son juzgadas, sino que se combinan para formar un colectivo transformador. Es un entorno inclusivo donde prevalece un clima positivo tanto a nivel individual como colectivo, lo que permite que los empleados elijan estar ahí, sientan que su aporte es significativo, y perciban su recorrido laboral como una oportunidad de aprendizaje continuo.
Foto: MDZ.
En un mundo que cambia rápidamente, donde lo que era válido ayer puede quedar obsoleto hoy, la capacidad de los equipos para sentirse seguros al explorar nuevas alternativas resulta fundamental. Esta seguridad abre la puerta a que los equipos se sientan bien predispuestos a construir colectivamente nuevas formas de hacer las cosas, dejando atrás frases como "Aquí, las cosas siempre se han hecho de esta manera," y adoptando una mentalidad abierta al cambio.
En conclusión, promover la seguridad psicológica en el ámbito laboral no es solo una cuestión de bienestar, sino una estrategia esencial para el éxito y la sostenibilidad de las organizaciones en el tiempo. La magia de la "alquimia colectiva" que se genera en estos espacios puede ser el diferencial que lleve a las empresas a niveles de innovación y productividad nunca antes alcanzados.
* Débora Wolosky. Especialista en Recursos Humanos. Directora de la consultora Tikshoret.