Crisis en la educación técnica: más del 30% de los estudiantes no se egresa en Mendoza
Uno de los principales motivos por los cuales existe la educación técnica en Argentina, está relacionado con enseñar a los jóvenes diversos oficios y profesiones para prepararlos para su desarrollo en el mundo laboral. En los últimos años, la matrícula de la modalidad técnica en las escuelas secundarias del país se ha incrementado aproximadamente un 20%. Sin embargo, cada vez son más los estudiantes de escuelas técnicas de la provincia de Mendoza que no finalizan sus estudios y los motivos son diversos.
Según el último informe de Argentinos por la Educación sobre las Secundarias Técnicas, la evolución de la matrícula pasó de 591.918 en 2011 a 710.081 en 2020 en todo el país. Además, los estudiantes de la educación técnica representan el 18% del total de la matrícula de secundaria en el país, pero superan el 25% en provincias como Neuquén (32,8%), Córdoba (28,2%) y Mendoza (26,4%). La orientación más elegida es Industrial (60,4%), seguida de Agropecuaria (30,8%) y de Servicios (8,8%).
En Mendoza, “en los últimos cinco años, entre el 2018 y el 2023, hubo un incremento de casi un 35%. Esto es un equivalente a casi 10.000 alumnos más, aproximadamente y sobre un total más o menos de 81 escuelas”, señala un Ingeniero, docente de la modalidad técnica.
Este incremento en la matrícula se ha combinado de forma negativa con diversas variables como la complejidad de algunas materias y la necesidad de más fuentes de ingreso de dinero a los hogares producto de la creciente crisis económica que empuja a los jóvenes a recurrir a trabajos extenuantes y mal pagos, generando una pirámide invertida. Ingresan muchos estudiantes en primer año con la aspiración de encontrar allí esa preparación para conseguir un buen trabajo en el futuro, pero se recibe aproximadamente un tercio de ellos.
De acuerdo a los datos brindados por la Dirección General de Escuelas (DGE) en Mendoza hubo 2.533 estudiantes egresados en el ciclo lectivo 2023. Es decir, que el 67,46% de los estudiantes de las escuelas técnicas de la provincia finalizaron sus estudios hasta las últimas mesas de marzo. “Después siguen rindiendo en otras mesas y aumenta ese porcentaje de egreso, pero eso ya fuera del ciclo lectivo en el que terminaron de cursar”, argumentan desde la DGE. Sin embargo, de acuerdo a las estadísticas del 2022 de Argentinos por la Educación, un 80% de los estudiantes que no termina la escuela técnica debido a la repitencia mientras que el 11% abandona.
Entre las complejidades que tiene la escuela técnica está la dificultad que tienen algunas materias de modalidades como mecánica, electromecánica o construcción. “Tenés materias muy difíciles, sobre todo en la parte de mecánica y electromecánica, que se relacionan con física, matemática complejizadas. En la pandemia pasó que no se podía triangular materias básicas con materias más complejas. Entonces empezó el problema de que, por ley, los chicos pasaban teniendo dos materias básicas y dos de la modalidad. Estamos hablando de que ellos en quinto año, por ejemplo, tienen 13 materias, entonces ellos llegaban con cuatro materias y se llevaban un montón”, explica Susana, docente con muchos años de trabajo en escuelas técnicas.
Como una bola de nieve difícil de frenar, esto hizo que el nivel fuera disminuyendo y que cada vez más estudiantes tuvieran que rendir materias luego de haber finalizado el ciclo lectivo en el que debían egresar. “Una cosa es que ellos salen del colegio en sexto pero son pocos los que egresan efectivamente. Esto es porque no tienen esos conocimientos básicos que deben tener para ser Técnicos”, sostiene la docente.
Incluso, cuenta que algunos estudiantes quedan trabajando en empresas como Impsa, Metalmecánica y otras donde realizan sus prácticas profesionales pero otros no pueden porque no completan los estudios. Sin embargo, existe el programa Finestec, una estrategia implementada en diferentes provincias, incluida Mendoza, que consiste en el acompañamiento sostenido para asistir a los estudiantes, ayudarlos a preparar, rendir y aprobar las materias pendientes.
Otro de los factores por los cuales ha disminuido la cantidad de egresados de las escuelas técnicas se explica por la caída del empleo en la propia industria. “Se dice que la Escuela Técnica es el brazo de la industria y acá también es importante tener en claro cómo ha sido la actividad económica en estos últimos años en la República Argentina. Esto sin lugar a dudas ha resentido mucho la empleabilidad de los técnicos en sectores que naturalmente durante años estuvieron tomando mucha gente, como por ejemplo el sector metalmecánico”, afirma el ingeniero.
“El fortalecimiento de la educación técnica también pasa por trazar un modelo de país que permita en alguna buena medida que los estudiantes puedan tener una inserción laboral posterior a su titulación como técnico. Recordemos que en las escuelas técnicas se emite titulación, de nivel de calificación 2. Es decir, es un mando medio en el cual caben todas las responsabilidades de lo legal del ejercicio de su profesión”, resalta el ingeniero.
Además de la recuperación de los saberes de base en matemática, agrega que “hay que lograr hacer una adaptación hacia lo que el mercado laboral demanda, que es un técnico con buenas capacidades en el área de la informática, dominio del idioma y buenas capacidades también sociales: comunicación, inteligencia emocional son los desafíos”. Por último, manifestó que para llevar a cabo todo esto es necesaria la capacitación docente continua en nuevas herramientas pedagógicas y la fuerte inversión educativa.

