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Video: cómo es el interior del millonario templo mormón inaugurado en Mendoza

Ideada para los aproximadamente 50.000 fieles de Cuyo, la ostentosa construcción llama la atención en plena Avenida Champagnat frente al Dalvian. Conocé el interior del templo.

Finalmente, se inauguró el templo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, perteneciente a la comunidad religiosa conocida popularmente como mormones. Se trata de una construcción ostentosa, ubicada en la Avenida Champagnat, frente a la puerta 5 del barrio Dalvian de la provincia de Mendoza e ideada para los fieles de todo Cuyo, que contrasta con algunos barrios populares aledaños y es defendida por sus miembros como una especie de ofrenda al Señor. MDZ recorrió sus instalaciones y dialogó con Joaquín Costa, presidente del área Sudamérica sur con responsabilidad sobre Uruguay, Paraguay, Chile y Argentina.

El colosal templo comenzó a construirse hace 4 años en Mendoza, precisamente en diciembre del 2020 cuando se dio la palada inicial. El terreno sobre el que están asentadas las tres estructuras tiene más de 6 hectáreas, mientras que el edificio cubre más de 2.000 metros cuadrados. Del lado sur del templo se encuentra la capilla que se utilizará como centro de reuniones tradicional para los servicios de adoración dominicales y diversas actividades desde clases de inglés hasta partidos de básquet y fútbol 5 para los más jóvenes, en la impecable cancha de parquet techada. En tanto, del lado norte, se ubica el edificio anexo que servirá como centro de llegada, de arribo y recibimiento al lugar, donde los fieles y líderes del tendrán su espacio para comer, bañarse, cambiarse y hasta descansar. 

El anexo del templo. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ.

La arquitectura de esta “Casa del Señor”, como sus miembros la llaman, se inspiró en otros diseños de arquitectura religiosa e histórica de la región. En el exterior del templo, la estructura simétrica es de hormigón y acero, revestida con piedra caliza Moleanos extraída de Portugal. En sus ventanales se distinguen vitrales artísticos diseñados con la forma de la flor de jarilla y las acequias también están presentes en el diseño de los jardines. 

El ingreso al templo. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ.

Una vez que el templo es dedicado, es decir, cuando el lugar pasa a ser santificado, los fieles deben cumplir una serie de requisitos y obtener una identificación con la cual pueden ingresar. En el interior, la ropa permitida es de color blanco “porque todos somos iguales”, explicó una de las voluntarias y por la identificación con la pureza que se pretende alcanzar. La belleza se destaca en cada una de las salas y para sus miembros el templo es una forma de volver a Dios a través de Jesucristo. “El templo es la manera en la que nosotros volvemos a él y muchas cosas representan la vida de Jesucristo. Todo lo que se practica en el templo está basado en las enseñanzas de la Biblia”, contó uno de los fieles que auspició el recorrido. 

En su interior, hay vestuarios donde las personas habilitadas para ingresar pueden cambiarse y ponerse su ropa blanca. Además, unas 15 salas sagradas entre las cuales se destaca la sala de bautismo con una increíble pileta construída en el centro posada sobre los 12 bueyes que representan las 12 tribus del Estado de Israel, la sala de instrucción, la de sellamiento donde se casan los miembros de la iglesia tras haber hecho lo propio en el Registro Civil, la sala de novias donde las mujeres de familia pasan el momento previo al sellamiento y, por último, el salón celestial, el más sagrado del templo. “Es como entrar al living de Dios”, detallaron.

El Bautisterio. Foto: Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Joaquín Costa, presidente del área Sudamérica sur con responsabilidad sobre Uruguay, Paraguay, Chile y Argentina, dialogó con MDZ e hizo referencia a la trayectoria de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que en el 2025 cumplirá 100 años en la zona de Sudamérica. "En Argentina tenemos medio millón de miembros de la Iglesia. Tenemos unas 800 capillas como esta que estamos aquí, pero solo hay cuatro templos: uno en Buenos Aires, otro en Córdoba, hace muy poco en Salta y ahora en Mendoza. Para nuestra congregación que haya un edificio tan importante aquí, marca la importancia y el crecimiento que ha tenido en Cuyo y en todas las provincias la adoración a Dios", manifestó el Élder.

Por su parte, Renee Costa expresó que la apertura de este templo es relevante también para la comunidad en el sentido del propósito del templo. "La gente viene con la intención de ser mejor y sale mejor. En el templo busca la fortaleza para ser mejor: mejor padre, mejor madre, mejor vecino, mejor amigo y eso fortalece a las comunidades también. Entonces, yo creo que un templo bendice a aquellos que van a venir como miembros de la Iglesia pero también bendice a la comunidad porque hay mucho bien y mucha bondad que va a salir de aquí hacia las comunidades”, sostuvo. 

Sala de novias. Foto: Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Durante las próximas dos semanas hasta el 7 de septiembre se llevará adelante el programa puertas abiertas a la comunidad, donde el público en general podrá visitar las instalaciones y conocer de la mano de miembros voluntarios el imponente templo y los valores mormones. Se trata de una oportunidad única, ya que a partir del 22 de septiembre tras la dedicación, el templo quedará reservado solamente para las ordenanzas sagradas que se hacen allí. “Sabemos el anhelo y el deseo que ha habido dentro de la comunidad de la Iglesia en Mendoza de tener un templo aquí. Este es un sueño esperado por mucho tiempo; entonces, la expectativa, la emoción de todos los que han sido parte de la espera es grande”, señaló Renee.

Millones destinados a adorar a Dios

De acuerdo a la información brindada por los miembros de la Iglesia, el financiamiento para esta megaobra proviene del aporte del 10% del salario de cada uno de los fieles mormones, que en todo el mundo suman alrededor de 18 millones. La administración de estos recursos no solamente tiene el objetivo de construir cada vez más templos como el inaugurado en Mendoza para los 50.000 fieles de la región de Cuyo, sino también para la ayuda humanitaria, a través de diversas donaciones con la intención de desarrollar una relación con la comunidad. Estas donaciones se hacen mediante las asociaciones con las cuales la Iglesia tiene convenio, como Fundavita, Conin, entre otras. 

El atardecer en el templo. Foto: Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

El monumental templo, sus características internas y externas, con sus costosos materiales, detalles y delicadas terminaciones cuando contrasta fuertemente con el paisaje al mirar hacia los barrios aledaños. Un contraste que es el fiel reflejo de la sociedad moderna y sus profundas divisiones acentuadas por la crisis económica y social que arrastra al 62,9% de los niños, niñas y adolescentes a la pobreza.

Barrios aledaños al templo. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ.

“El amor a Jesucristo, a nuestro Padre Celestial, nos lleva a intentar darle lo mejor” argumentan. “La construcción se hizo con donaciones de miembros y de esa forma, como uno quiere dar lo mejor, se trata de que sea un lugar como en la antigüedad donde tenían los mejores detalles, el mayor orden”, subrayó el Élder Costa y agregó que la Iglesia ha donado más de 1.300 millones de dólares en el último año para ayuda humanitaria en todos los países. “Tenemos la gran bendición de poder no solo adorar como pensamos que nuestra deidad lo haya agradable, sino también ayudar al prójimo”, insistió. 

El paisaje de la salida del templo. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ.

Sin embargo, una obra de estas características supera ampliamente esa cifra destinada al servicio humanitario. Según expertos en la materia, teniendo en cuenta la ubicación y extensión del terreno, los materiales para las estructuras, los acabados, el mobiliario y la mano de obra, un proyecto de ese estilo cuesta millones de dólares aunque, desde el templo, no quisieron dar detalles del costo.