El tiempo pasa y se van quedando solos: ¿podemos evitarlo?
La persona, como todos sabemos, en su proceso de vida, llega a un momento en el cual es adulto mayor. Esa condición, por estos tiempos, viene acompañada de algunas particularidades que se acentúan cuando hay algún nivel de discapacidad. Hoy encontramos muchos adultos mayores, que gracias a la ciencia, viven con un estado de salud muy bueno, pero, no todos tienen esa condición. Deseamos referirnos al rol que algunos adultos mayores, con ciertos niveles de discapacidad comienzan a jugar dentro del entorno familiar.
A esa edad, para muchos, la casa se torna un sitio conocido, profundamente familiar y por ello brinda niveles de seguridad. También, se torna en sede de gratas vivencias pasadas cargadas de significado. Sitio en el cual supieron desplegar diversas actividades que tenían que ver con el compartir, con el disfrutar, con el convivir con los demás. Ello, cuando algunas personas llegan a una avanzada edad, se va modificando, ya no se tiene la dinámica de tiempos pasados, ya hay ausencias, ya hay partidas que no tendrán retorno.
La persona, en su proceso de vida, llega a un momento en el cual es adulto mayor
La persona comienza a vivir un tiempo más centrada en sí misma, de recogimiento, diría más introvertida, creemos que más meditativa también. Se comienza a dejar pasar de largo las oportunidades de salir de la casa, de participar en actividades sociales, se hace necesario momentos de descanso y el cultivo de lo rutinario, se vuelve más atractivo.
Ya no se sale como antes, si bien podemos querer en alguna oportunidad, el cuerpo ya deja de acompañarnos en los movimientos ágiles y duraderos de otros tiempos. Esto nos hace necesario tener que contar con alguien que nos acompañe, que nos ayude, que comparta momentos puntuales, tales como prepararnos la comida, acompañarnos al médico, en algunos casos a higienizarnos, etc.
El cuerpo ya deja de acompañarnos en los movimientos ágiles de otros tiempos
Nos preguntamos si algunas personas, en esta etapa de la vida, ¿la viven como el fin de un proceso y solo tratan de conservar recuerdos? Pero, desde este sitio queremos señalar que es en este momento particular de la vida de una persona, donde debe manifestarse el verdadero reconocimiento y valor de un adulto mayor, que se expresa en los familiares y amigos. Particularmente en los niños, que encuentran un rincón afectivo y por ello virtuoso, donde el cariño, de parte del adulto mayor, se muestra en las miradas, en los gestos, en la compañía, en los relatos fantásticos de aventuras pasadas, etc.
Por estos tiempos, estamos transitando una sociedad donde los valores se licúan y por ello no son permanentes, es necesario recordar y valorar que cada uno de nosotros es único e irrepetible, dicho de otra forma, somos ejemplares únicos en la historia, y por ello es muy importante que cuidemos a las personas, particularmente a aquellos que ya están en una edad donde la dinámica de los músculos del cuerpo no tienen la agilidad de otros tiempos.
Estamos transitando una sociedad donde los valores se licúan y no son permanentes
Vemos necesario comprender que la persona es un ser en permanente camino, y como nos dice el poeta, “se hace camino al andar...·” Por lo tanto, necesitamos encontrar una alternativa de acciones, de energías, de intereses, que una persona de edad avanzada pueda descubrir y continúe brindándose y brindando a los demás, su sabiduría, su experiencia. Valores que la humanidad siempre está necesitando, porque, entendemos, es la única manera de crecer y madurar, apelando a la experiencia de aquellos que ya lo vivieron, y que están en condiciones de transmitir.
Entendemos que muchos niños pueden dar testimonio acabado de las vivencias y momentos compartidos con muchos adultos mayores, en su rol de abuelos, de familiares, de otros, de los cuáles recibieron afecto, escucha y pacientes momentos de compañía.
Desde este lugar y teniendo en cuento lo antedicho, deseamos mostrar una línea esperanzadora sobre la vida de un adulto mayor, señalando que es necesario rescatar la sabiduría que esa personas representan y no permitir que se vayan quedando solos y….

* Lic. José Miguel Toro Investigador y docente. Lic. en Filosofía, Prof. en Teología, Prof. en Ciencias de la Educación, Psicólogo Social y Acompañante Terapéutico
[email protected]
IG @josemigueltoro0

