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Tras la aparición de un puma en un barrio: ¿cómo actuar ante esta situación?

Jennifer Ibarra de Fundación Cullunche aseguró que el fenómeno se debe a la combinación de factores como el avance de proyectos inmobiliarios en el piedemonte y las grandes nevadas en zonas más altas.

En los últimos años, los encuentros con pumas en zonas que se han vuelto urbanas han captado la atención. Este fenómeno es cada vez más frecuente en Mendoza donde el crecimiento inmobiliario se expande hacia áreas antes habitadas únicamente por la vida silvestre. En la última semana se viralizó un video mostrando a un majestuoso felino de gran tamaño que ingresó al barrio privado de La Bastilla en Las Heras y horas después escapó. Según dijo en MDZ Radio 105.5 FM Jennifer Ibarra, médica veterinaria y representante de la Fundación Cullunche, es sumamente importante "la coexistencia pacífica entre humanos y la fauna silvestre y dio recomendaciones simples, como mantener las mascotas pequeñas dentro de casa y supervisar de cerca a los niños pequeños en áreas exteriores, lo cual reduce significativamente el riesgo de encuentros peligrosos".

Ibarra explicó que "el avance de los proyecto inmobiliarios, sobre todo hacia el piedemonte de norte a sur limitando con la cordillera, están creciendo los barrios. Por ejemplo, lo que pasó en La Bastilla, en Mendoza norte, Dalvian o La Crucecita. Además, lo que se hará en el perilago del Dique Potrerillos también preocupa por la invasión que se va a hacer a la fauna. La zona de Potrerillos, Las Vegas, El Salto y Uspallata ha tenido varios reportes de pumas merodeando las afueras".

La médica veterinaria aseguró que "los acercamientos son debido a varios factores que coinciden con el avance inmobiliario. La zona de La Bastilla está rodeada por el Cerro Arco, de vegetación natural que todavía queda y que no ha sido desmontado. Más las grandes nevadas que ha habido montaña arriba, ha provocado el desplazamiento de muchos animales. Entre ellos la presa del puma y el puma detrás de estas presas bajando o buscando algo para comer", dijo y agregó que por lo general los animales que se ven son "animales jóvenes que ya ha sido emancipado, o algún animal viejo, con alguna debilidad o alguna patología que hace que venga a la fácil que es bajar a los barrios y ver si se come un perro, un gato, un conejo, un cobayo, etcétera".

Respecto de si se trata de animales carroñeros o cazadores, Ibarra planteó que "el puma es un animal que caza y luego guarda en un depósito en el monte tapado con hojas lo que le queda. O sea que come esa carroña luego que caza. Tranquilamente puede acceder a una bolsa con restos de pollo y carne. Por eso pedimos precaución con la disposición de los residuos. No sólo por los pumas sino porque se acercan los zorros, la zarigüeyas y otro tipo de animales que no les hace bien comer la comida humana".

Para Ibarra, los últimos episodios se tratan de "un efecto extremo de la nieve, por lo cual el animal se ha tenido que desplazar", sin embargo "es muy probable que sean cada vez más frecuentes las vistas de pumas además de zorritos y otros animales. En la medida que se haga la conjunción del avance de proyectos inmobiliarios, movimientos arriba y una baja en las presas del puma como son los guanacos, las liebres, los conejos, los quices, las maras, las vizcachas y todos los animales que consume, lógicamente va a buscar otra cosa para comer". Además, sostuvo que se mueven sobre todo en horarios "vespertinos, nocturnos, o a primeras horas de la mañana. Es difícil que se dejen ver de día. Podés tener la suerte de ver uno de día, pero no les interesa encontrarse con un humano".

¿Qué hacer si nos encontramos con alguno de estos animales?, Ibarra recomendó: "La mejor forma es no atraerlo, no darles de comer, disponer bien nuestros residuos, cuidar que nuestras mascotas no molesten a la fauna silvestre como no llevar un perro al campo y que el perro haga lo que quiera o divertirnos viendo cómo persigue conejos, liebres u otros animales. Además, tener nuestras mascotas perfectamente vacunadas y desparasitadas por el bien de ellos y por el bien de la fauna silvestre. Estamos viendo muchos zorritos contagiados de moquillo canino y con sarna. Sobre todos los que están más cerca de la ciudad. Lo que estamos pidiendo es ser responsables con nuestras mascotas y no permitirles hacer daño a la fauna silvestre".

Por otro lado, si uno se encontrara con animales en mal estado de salud, atropellados o moribundos al costado de la ruta por ejemplo, puede requerir asistencia. En esos casos Ibarra resaltó que "siempre hacerlo con cuidado, tapándolo con una colcha, con una manta. Tener cuidado de que no nos muerda, porque si nos muerde vamos a tener que hacer el tratamiento antirrábico. Lo mejor es llamar a la Policía de Seguridad Rural, a fauna o avisarnos a nosotros y vemos cómo nos contactamos para hacer el rescate".

En un caso más extremos y de cercanía, aconsejó que "lo mejor es no asustarnos, fijar la vista en el animal, retroceder siempre de frente, no darle la espalda, no correr, no agacharnos porque quedamos a la altura de él y ahí sí somos considerados presa. Si tenemos un niño ponerlo atrás nuestro, que no vea que es pequeño porque se puede abalanzarse y lo que está haciendo es cazando". En este sentido Ibarra explicó que estos animales "todo lo que sea de su altura o menor a su altura, van a intentar cazarlo" y por eso es importante "mandar a los niños adentro, retroceder, mirándolo siempre fijamente y, si nos animamos, levantar los brazos, gritar fuerte y espantarlos en la medida de lo posible".

A su vez "hay que dejarle libre su zona de fuga y el animal, como vimos en ese vídeo, saltó la medianera y se fue entonces. Hay que tener bastante entereza y sangre fría para hacerlo, pero lo que corresponde es, al menos, gritar fuerte, levantar los brazos y que se vaya".

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