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AMIA: viví 2 vidas, 28 años con ella y otros 30 sin ella

Silvana Alguea, era asistente social y trabajaba en esa área de la Asociación Mutual Israelita Argentina. Su hija, Gaby, tenía 8 meses cuando explotó la sede.

Días después del 18 de julio de 1994, dos tragedias atravesaban la vida familiar; una, el asesinato de mi hermana, Silvana Alguea ella trabajaba como asistente social en la AMIA cuando ocurrió el atentado. La otra, Gabriela; mi hermana tenía una hija de 8 meses  (prácticamente no conoció a su mamá). Yo decía que lo mío no era tan grave, porque ya había compartido 24 años con ella. Todos en la familia nos dedicamos a compartir con Gabriela nuestros recuerdos para que pudiera  rellenar ese vacío. 

Daniel, esposo de Silvana, yo, Silvana y nuestra mamá.

Como dije yo ya había compartido 24 años e ingenuamente creía que era toda una vida. Y, si bien hay un montón de cosas que me hubieran gustado compartir con ella, estas palabras se tratan de quién era, y en este caso cómo era mi hermana. Ella era la hermana que me hizo escuchar por primera vez a Sui Generis o al flaco Spinetta, la que me enseñaba a razonar cuando de realidad se trataba.

Marcelo y Silvana de pequeños.

Era con la que jugaba en la terraza de casa a la pelota hasta que la colgábamos en la casa del vecino,  también la que me hizo pasar en el cine a ver una peli para la que todavía no tenía la edad suficiente. Era la hermana que me pidió la gauchada de “cubrirla” cuando se fue de vacaciones con el novio (cuando eso no era bien visto, hablamos de los ’80). O la que me pidió que le guardara el secreto de que se iba a ir del país.

Una de las últimas fotos de Silvana junto a sus amigas.

Era la hermana a la que le encantaba compartir el humor negro

Fue la persona que  (con su ejemplo) me enseñó que lo que decimos y hacemos tiene que ser coherente. La amiga de sus amigas y amigos porque en una época donde la diversidad sexual era “tolerada”,  ella no hacía ninguna diferencia. Era una mujer comprometida con su trabajo, (un trabajo social ya sea con adolescentes en situación de vulnerabilidad o gente mayor que había caído en situación de pobreza). 

Silvana Alguea ella trabajaba como asistente social en la AMIA cuando ocurrió el atentado.

Después del atentado yo pensé que había vivido una vida con ella. Hoy, 30 años después entiendo que me faltaba vivir otra vida  más, pero sin ella. 

Nos dijeron :-“justicia, justicia perseguirás”.

Avisenlé que no sé cuándo, no sé cómo, pero la vamos a alcanzar

Marcelo Alguea.

* Marcelo Alguea, hermano de Silvana Alguea, asesinada cobardemente en el atentado terrorista a la Amia.