Educación

Te cuestan las matemáticas: ¿sabés qué es la discalculia?

La discalculia tiene un origen genético multifactorial, sin que hasta la actualidad se hayan identificado los genes de riesgo.

Luciana Tixi y Agustín Pardo
Luciana Tixi y Agustín Pardo jueves, 11 de julio de 2024 · 07:00 hs
Te cuestan las matemáticas: ¿sabés qué es la discalculia?
Hay algunos juegos digitales que pueden ayudar al entrenamiento de las habilidades matemáticas y también a la discalculia. Foto: Shutterstock

Entrevistamos a Brian Butterworth, profesor emérito de Neuropsicología Cognitiva en el Instituto de Neurociencia Cognitiva del University College London, en Inglaterra. Gran parte de sus investigaciones giran en torno a los procesos cognitivos y el aprendizaje de las matemáticas

Este sábado 13 de julio estará dando una MasterClass en Wumbox

Entrevistamos a Brian Butterworth.

¿Qué nos dicen las neurociencias acerca de la manera en que aprendemos matemáticas? ¿Cuál es la diferencia entre el enfoque neurocientífico y los enfoques más tradicionales? ¿Qué sabemos hoy que antes no sabíamos?

La mayor parte de mis investigaciones, y de las investigaciones disponibles, no son sobre matemáticas, sino sobre numeración, información numérica, y sobre cómo los cerebros extraen información numérica del medio ambiente y qué hacen con eso. Hemos aprendido bastante sobre esto: por ejemplo, que en los humanos, parece haber partes del cerebro especializadas en extraer información numérica del medio ambiente. Se ha visto que los bebés usan la misma parte del cerebro que los adultos, solo que en sus cerebros lo matemático está lateralizado hacia el hemisferio derecho. Sabemos que lo matemático es siempre bilateral, pero en los adultos sucede más en el hemisferio izquierdo. 

Estás áreas bilaterales de los lóbulos parietales están conectadas a los lóbulos frontales, en especial con el lóbulo frontal izquierdo, que es el área encargada de organizar y estructurar tareas que nos resultan familiares. Una de las cosas que hemos observado en los estudios realizados, es que cuando practicamos una tarea numérica y fortalecemos nuestra habilidad, la conexión entre el lóbulo parietal derecho y el lóbulo frontal izquierdo se refuerza. Esto significa que con el entrenamiento educativo uno puede conectar más fuertemente el lado derecho con el izquierdo. Para observar todo esto usamos un método que se llama espectroscopía funcional de infrarrojo cercano: nos ponen un gorro en la cabeza y se puede observar y medir en tiempo real la actividad. 

¿Por qué estas áreas particulares del cerebro son relevantes?

Una respuesta posible es que nacimos con estas áreas destinadas a hacer estas cosas, y efectivamente sabemos que nuestros ancestros nacieron con estás áreas entrenadas para extraer la información numérica del ambiente. Sabemos que algunos animales también nacen con estas áreas, como los monos y algunas aves, que también pueden tener nociones numéricas. Incluso se sabe que hay invertebrados como las abejas que pueden extraer información numérica. Entonces, es algo que hemos heredado, pero hasta ahora no sabemos qué genes están involucrados. 

Mi equipo y yo investigamos durante tres años la relación que puede haber entre la genética y las habilidades matemáticas. Logramos conocer el genoma del pez cebra, pudimos manipularlo. Aunque al principio nuestra investigación no nos brindó información relevante acerca de la relación de los genes y la habilidad matemática, cuando usamos un enfoque distinto pudimos observar que sí hay genes involucrados. Hace muchos años hicimos un estudio con un grupo de niños que tenían síndrome de Williams –una anomalía genética específica– y otros con síndrome de Down. Encontramos que los niños con síndrome de William terminaban siendo discalcúlicos, mientras que aquellos con síndrome de Down, si bien tenían dificultades al principio, no presentaban a largo plazo discalculia. De modo que cuando en nuestro estudio con peces trabajamos con especímenes con síndrome de Williams y los comparamos con peces sin el síndrome, pudimos corroborar que hay genes implicados en las habilidades matemáticas y en los procesos cerebrales vinculados a la noción del número. 

Investigar las habilidades de matemáticas de los peces suena raro, ¿cómo llegaron a estudiar los peces?

Primero, una observación metodológica: una enorme parte de la ciencia está relacionada con el azar. La historia es así: un día un estudiante italiano se acercó a nuestro equipo de investigación en la universidad y nos dijo “quiero investigar sobre la matemática en los peces”. Hasta entonces nunca se me había ocurrido tal cosa. Creo que todos pensamos, “ok, peces y matemática, no suena muy interesante”, pero él llevó adelante un estudio y demostró que los peces sí tenían la habilidad de discriminación de cantidad.

Tiempo después le propusimos que probara con los peces algo que nosotros estábamos probando con humanos. Con los humanos, queríamos comparar qué pasaba cuando las personas trabajaban de manera individual y cuando intercambiaban opiniones sobre una determinada tarea matemática (que consistía en reconocer cantidades). Observamos que las conclusiones a las que llegaban luego de esta interacción eran más precisas que a las que llegaban individualmente. Esto era en humanos que hablan entre sí, pero qué pasa con los peces, que no lo hacen. Con los peces, lo que observamos fue que había peces “mejores” que otros para reconocer donde había más cantidad de elementos, y estos peces mejores lideraban a los otros. Estas observaciones nos llevaron a la otra investigación en torno a las habilidades matemáticas y el síndrome de Williams, es decir, a estudiar la relación entre los genes y las habilidades matemáticas. 

Así como para el aprendizaje de la lectura y la escritura, los niños y niñas que crecen en hogares donde el entorno es rico en vocabulario, diálogo, lectura y escritura se ven beneficiados,

¿Cuánto incide en el aprendizaje de las matemáticas el entorno en el que crecen los niños y niñas? 

Nosotros hicimos un estudio en hogares italianos, para investigar esto. La pregunta era si los niños o niñas que crecían en hogares donde, antes de que ellos ingresaran a la escuela, había mucha presencia de las matemáticas en lo cotidiano (por ejemplo, si se contaban las escaleras, se mencionaban los precios, las distancias) contaban con una ventaja o no. A través de un cuestionario que les dimos a los padres y madres, notamos que sí existía una correlación entre la presencia de lo numérico en el hogar y el aprendizaje posterior. Pero también encontramos una correlación entre el aprendizaje y otras variables como el estrato económico de la familia, el nivel educativo. De cualquier manera, sí se puede afirmar que la presencia de actividades vinculadas a las matemáticas en la cotidianidad del hogar sí es importante. En particular aquellas actividades desarrolladas o asumidas por las madres. 

¿Qué consejos para padres, madres podría darnos para trabajar estas habilidades matemáticas?

Otra cosa que hemos observado, en niños de 1er.  y 2do. grado, es que hay algunos juegos digitales que pueden ayudar al entrenamiento de las habilidades matemáticas y también a la discalculia.

Los juegos que ayudan a los niños con discalculia son juegos diseñados especialmente

Nuestro equipo ha estudiado muchos juegos. Hemos visto que algunos ayudan más que otros y que aquellos diseñados especialmente son muy efectivos para la discalculia

Otra cosa que hemos observado es que los niños y niñas se ven muy beneficiados cuando hablan y comparten sus procesos cognitivos. En las escuelas de Hong Kong, por ejemplo, los niños y niñas trabajan en mesas de 3 o 4 estudiantes y esto les permite resolver problemas en conjunto, donde el más habilidoso tiene que poner en palabras lo que comprende y el menos habilidoso se beneficia de esto. 

¿Qué tendríamos que hacer, en su opinión, para mejorar el rendimiento de matemáticas? 

Yo no soy un educador, no soy político, sino un investigador. La educación es un tema político. Porque se trata de transmitir los valores y saberes de una cultura. Por eso para mí es difícil opinar sobre este tema. Pero lo que diría es que hay que entrenar mejor a los docentes, esta es la clave. Una buena forma de aprovechar la tecnología es usarla para formar a los docentes, antes de pensar si la usamos o no con niños. La tecnología nos permite hacer escalables formaciones que antes quedaban reservadas para unos pocos. Es por eso que es tán importante aprovechar la herramienta: todos los docentes deben saber cómo enseñar matemática de forma explícita y reconocer problemas específicos como la discalculia.

Una buena forma de aprovechar la tecnología es usarla para formar a los docentes

Si te interesa este tema y querés escuchar a Brian Butterworth, no te pierdas la MasterClass de Wumbox del 13 de julio.

Podés inscribirte en este link o conocer más a través de nuestro Instagram.

Archivado en