Cazadores cazados: turistas franceses detenidos en el norte de Santa Fe con cientos de animales
La caza ilegal de aves constituye una amenaza significativa para la biodiversidad y los ecosistemas naturales, pone en peligro a numerosas especies, algunas de las cuales pueden encontrarse en riesgo de extinción. A su vez, constituye un importante negocio económico que muchas veces resulta difícil de controlar.
Días atrás, inspectores de fauna del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe, junto al personal de la Gendarmería realizaron un importante operativo en el norte de la provincia. El objetivo fue frenar la caza indiscriminada en las zonas de bajos y cañadas, áreas ricas en biodiversidad que son constantemente amenazadas por la actividad cinegética ilegal.
Como resultado de esta intervención se logró detener a un conocido operador cinegético junto a dos extranjeros de nacionalidad francesa. Estos individuos fueron demorados cuando regresaban de un día de cacería en la localidad de Golondrinas, en el Departamento General Obligado, norte de Santa Fe.
En el vehículo en el que se desplazaban se encontraron casi un centenar de patos y diversos elementos de caza, muchos de ellos prohibidos.
Entre los artículos decomisados se incluyen patos, señuelos mecánicos y llamadores, así como otros elementos de caza. Además, se hallaron artes de caza y pesca que podrían estar relacionados con la actividad ilegal de comercialización de aves. Dentro del vehículo también se encontraron aves silvestres taxidermizadas (práctica especializada en la disecación de cadáveres de animales), gomeras y más señuelos, evidenciando la escala y sofisticación de la operación ilegal.
El hallazgo de armas y cartuchos en posesión de los cazadores llevó a su inmediata requisa por parte del personal de seguridad. Es importante destacar que la provincia de Santa Fe prohíbe el uso de plomo en la caza de anátidos debido a su impacto negativo en el ambiente acuático. El plomo se acumula en los cuerpos de agua y en los animales, representando un riesgo significativo para la salud de la fauna y los ecosistemas locales.
El ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez, subrayó el compromiso del gobierno con los controles de fauna. "Estamos comprometidos con los controles de fauna; queremos mejorar el trabajo que se venía haciendo en este sentido. Es nuestra responsabilidad trabajar en el cuidado y la protección de la biodiversidad", afirmó. Este operativo es una muestra de los esfuerzos renovados por preservar la riqueza natural de la provincia.
Las actuaciones quedaron a cargo de la fiscal Georgina Díaz, quien ordenó el traslado de todos los involucrados a la sección de Seguridad Vial Avellaneda de la Gendarmería Nacional. Los detenidos permanecieron demorados durante todo el fin de semana, cuando finalmente se dispuso la detención formal del operador cinegético, marcando un importante paso en la lucha contra la caza ilegal en la región.
Es crucial recordar que la actividad de caza, tanto para operadores turísticos nacionales como internacionales, está autorizada en la provincia de Santa Fe siempre que se respeten las condiciones establecidas. Estas incluyen la inscripción otorgada por la Secretaría de Turismo de la provincia y el cumplimiento de las reglamentaciones del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático en cuanto a las especies y cantidades permitidas.
La normativa vigente busca asegurar que la actividad cinegética se realice de manera sostenible, respetando y preservando el ambiente natural. Sin embargo, este caso pone de manifiesto la necesidad de una vigilancia constante y estricta para evitar abusos y proteger la fauna local.
El decomiso de los elementos y la detención de los implicados reflejan un mensaje claro sobre la determinación de las autoridades para combatir la caza ilegal, problema que se repite en varios puntos de la provincia y el país. Las operaciones conjuntas entre diferentes organismos de seguridad y ambientales intentan frenar las prácticas que ponen en peligro la biodiversidad de la región.
Detenidos en Córdoba
En Córdoba la Patrulla Rural procedió a la detención de 22 personas en distintos campos de la provincia. Secuestraron 45 perros de raza galgo, tres camioneta y cinco automóviles, entre otros elementos utilizados para la práctica prohibida.
La caza con galgos, valorada por los cazadores por la rapidez y destreza de estos perros, es una práctica extendida. Sin embargo, en diversas provincias argentinas, esta actividad está prohibida debido a las preocupaciones sobre la protección de los animales y la conservación de la fauna nativa.

