Los imperdibles de la Feria Internacional del Libro en La Rural
El 25 de abril, comenzó una nueva edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, con miles de propuestas para los lectores aficionados locales y turistas. Cada día, decenas de estudiantes, jóvenes, adultos y jubilados se acercan al predio de La Rural para buscar los libros y propuestas que más se acercan a sus gustos, así como a ver cada una de las exposiciones, talleres y charlas en el evento literario más importante del país. El equipo de MDZ estuvo en una de las jornadas de la edición n°48 del evento organizado por la Fundación El Libro, para hablar con los exponentes y el público presente.
Al ingresar por el acceso de Plaza Italia, nos encontramos con el Pabellón Ocre, donde se exhiben las principales obras de los autores y editoriales de algunas provincias, como Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Salta y Tierra del Fuego. En esta edición, llamó la atención, la ausencia de los puestos de Mendoza, San Juan, Entre Ríos y Misiones, entre otras provincias que solían formar parte de la Feria Internacional del Libro desde hace décadas.
“Es un poco atípico este año. Lo que notamos desde acá es menor flujo de gente. En este pabellón, que es de las provincias, faltan varias provincias que solían estar todos los años. Son signos de los nuevos tiempos, de la crisis que se atraviesa”, sostuvo Héctor Jacobo, uno de los encargados del stand de la provincia de Córdoba, que, a su vez, depende de la Agencia Córdoba Cultura. En el puesto, se visibilizan editoriales y autores independientes de la provincia, textos de las universidades nacionales, textos para niños y novelas históricas de autoras cordobesas como Mabel Pagano y Fernanda Pérez. “Es una forma de mostrarle a los argentinos la riqueza que hay con editoriales que, por ahí, tienen más dificultades para mostrarse el resto del año”, agregó Jacobo.
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En el mismo pabellón, llamó la atención el stand del Club Atlético Huracán, el único club deportivo que se hizo presente en la Feria Internacional del Libro este año. “Huracán está presente en la feria desde hace 15 años. Estamos promocionando y vendiendo los libros de la historia del club, las remeras, mochilas, bolsos”, dijo Fiorella, encargada del stand de Huracán, y adelantó: “El miércoles 8 tenemos planeado un acto en el cual va a venir la dirigencia, los jugadores, comentando todo lo que hace Huracán en la Feria”. Los fanáticos del “Globo” se acercan al puesto para tomarse fotos y aprender de la historia del club.
En el pabellón verde, donde decenas de editoriales nacionales exponen sus obras más importantes, se encuentra la Editorial Bonsai, que participa en la Feria del Libro desde hace 18 años. Liliana, encargada del puesto, mostró su principal atractivo: los libros en ediciones miniatura. Obras como El Principito, Martín Fierro y las biografías de artistas nacionales de la talla de Gustavo Cerati, Luis Alberto Spinetta, e internacionales como Led Zeppelin y The Beatles, cautivan a los lectores. “A la gente les encanta. Se conmueven por el tamaño. No lo pueden creer; más cuando les decimos que las obras son completas”, confesó Liliana en diálogo con MDZ.
La poca afluencia de gente fue uno de los problemas que los escritores vieron durante los primeros días de la Feria del Libro. Sin embargo, tras la habilitación del ingreso gratuito de 20 a 22 horas, gracias a la decisión conjunta del Gobierno de la Ciudad y la Fundación del Libro, los encargados de los puestos aseguran que son más las personas que se acercaron a la Feria. “Los primeros días, parecía que iba a ser una feria con menos concurrencia. Creo que fue muy inteligente el permitir que después de las 20 horas la gente venga sin pagar entrada, porque la entrada tenía un valor un poco alto y para una familia significaba un costo. La idea es que la gente pueda venir a la Feria a comprar libros; así que eso dio un empujón bastante importante”, analizó Liliana.
Por su parte, Leonardo, representante de la Editorial El Ateneo dijo: “Tenemos todo nuestro catálogo y ofrecemos, en algunos momentos, alguna promoción. Además, le acercamos al público muchísimos de nuestros autores; tenemos autores muy reconocidos que ya tienen best seller en su haber”. Respecto a la afluencia de gente en comparación con años anteriores, expresó: “A comparación del año pasado, la realidad es que nos sorprendió porque veníamos con las expectativas un poco más aplacadas y vino mucho más público del que creíamos”.
Otro puesto al que la mayoría de las personas curiosas se acercan es el de Family Search, donde Saúl Guerrero explicó de qué se trata: “Acá les damos a las personas la oportunidad de crear sus árboles familiares. Es una organización mundial que se encarga de ayudar a preservar los registros. Con este recurso y con la información que traigan todos nuestros visitantes, la inteligencia artificial les sugiere registros que coincidan con sus antepasados”.

Cita a ciegas con un libro
Aquellos que deseen leer una obra diferente, pero que no están convencidos de elegir cuál, se pueden acercar al puesto que recibe el nombre de “Cita a ciegas con un libro”. En el stand, las portadas de los libros están totalmente cubiertas, de forma que nadie sepa de cuál se trata. En cambio, se pueden leer tres características de cada ejemplar y, dependiendo de que está escrito, cada persona elige el libro que más le llame la atención, juzgando por la descripción y dejándose sorprender por la obra literaria que hay adentro.

