Camino a París 2024

Cuál es el origen de la bandera olímpica y qué significan realmente sus anillos

Faltan dos meses para que comiencen los Juegos Olímpicos de París 2024, en los que se reeditarán tradiciones centenarias del deporte.

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MDZ Sociedad domingo, 26 de mayo de 2024 · 09:05 hs
Cuál es el origen de la bandera olímpica y qué significan realmente sus anillos
París se prepara para recibir los Juegos Olímpicos y los anillos ya son parte del paisaje de la capital francesa que volverá a ser sede tras cien años Foto: NA

El 26 de julio comenzarán los Juegos Olímpicos de París 2024, lo que significará la vuelta de la antorcha a la “Ciudad Luz” tras 100 años. Como ocurre desde Amberes 1920, la bandera olímpica ondeará más alta que el resto, con una fuerte simbología que nació tras el fin de la Primera Guerra Mundial, pero sin terminar de explicarse que significan sus colores y sus anillos.

Hasta ese momento, nadie había visto un escenario tan horroroso en el mundo como el de la llamada, por ese entonces, Gran Guerra. Luego de los Juegos Olímpicos de Estocolmo 1912, que fueron considerados un éxito asimilable solo a la edición de Atenas 1896, la competencia multidisciplinaria se celebraría en Berlín en 1916.

El inicio de las hostilidades entre el Imperio Austrohúngaro y Serbia a fines de julio de 1914 fue el puntapié inicial de una guerra de alcances inéditos en la historia. Este conflicto que terminó pasados cuatro años obligó a suspender el convite de Berlín y le quitó el derecho a ser reelecta en 1920 por la suspensión de Alemania tras el fin de la guerra.

Amberes 1920 fue una cita olímpica muy particular, en la que la ciudad anfitriona no estaba muy contenta de recibir la llama olímpica en medio del duelo por los jóvenes que habían muerto unos años atrás. El país estaba aún surcado por las trincheras que aún reflejaban las heridas de la Europa desangrada, pero aceptaron en el marco de dar un mensaje más humano después de la experiencia más deshumanizante que había atravesado el mundo.

El barón Pierre de Coubertin, padre del olimpismo moderno, esperaba que los Juegos Olímpicos de Amberes 1920 fueran un símbolo de paz y unidad, empezando por declarar esta cita como los Juegos de la VII Olimpíada, aunque la de Berlín no se hubiera disputado. Cada Juego Olímpico que no se llevó a cabo por guerras desde aquel momento se numera igual, parra dejar sentado que algo ocurrió, pero que el espíritu olímpico persiste.

Suelen instalarse grandes estructuras con anillos olímpicos en sitios icónicos de la ciudad sede. Foto: NA.

Nacidos en 1894 en la Universidad de la Sorbona y teniendo su primera edición en 1896, no había un símbolo que fuera sinónimo de los Juegos Olímpicos. Aunque la llama apareció recién para la polémica edición de Berlín 1936, la bandera olímpica se “acuñó” en esta edición. Los colores, aunque muchas veces se los emparentó con los cinco continentes, tienen otro objetivo.

Cada uno de los seis colores de la bandera (anillos azul, amarillo, negro, rojo y verde sobre un campo blanco) representan todos los colores que se utilizan entre todas las banderas del mundo. Lo que si se cree que represente a cada continente es la cantidad de anillos, pero sin identificarse cada color con uno en particular. Los mismos están entrelazados, simulando la unión entre todos en el mundo a pesar de diferencias.

En el mismo sentido, desde aquella edición, un atleta lee un compromiso olímpico en representación de todas las delegaciones. El original fue: “Juramos que tomaremos parte en la Olimpiada , en leal competencia, respetando las reglas que la gobiernan y el deseo de participar en ella con verdadero espíritu deportivo, por el honor de nuestra patria y por la gloria del deporte”.

Actualmente, el juramento presenta algunas variaciones, propias de una actualización lingüística y con mayor arraigo a los tiempos que corren: “En nombre de todos los competidores, prometo que participaremos en estos Juegos Olímpicos, cumpliendo y respetando con sus reglamentos, comprometiéndonos a un deporte sin dopaje y sin drogas, con verdadero espíritu deportivo, por la gloria del deporte y el honor de nuestros equipos”.

Tokio 2020 estuvo a punto de cancelarse por la pandemia, pero se postergó a 2021 y generó un escenario extraño de festejo, con anillos olímpicos y barbijos por igual. Foto: EPA.

Para la última edición, celebrada el Tokio, el juramento fue: "En nombre de los atletas/jueces/entrenadores, prometemos participar en estos Juegos Olímpicos, respetando y cumpliendo las reglas y con el espíritu del juego limpio, la inclusión y la igualdad. Juntos somos solidarios y nos comprometemos con el deporte sin dopaje, sin trampas, sin ningún tipo de discriminación. Hacemos esto por el honor de nuestros equipos, en el respeto de los Principios Fundamentales del Olimpismo y para hacer del mundo un lugar mejor a través del deporte".

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