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Por qué hoy se conmemora el Día del Trabajador: la trágica historia de ocho obreros

Este día se celebra en casi todo el mundo, en memoria de un grupo de trabajadores que, luchando por sus derechos, encontraron la horca.

Cada 1° de mayo se conmemora el Día Internacional del Trabajador, cuyo origen se remonta al año 1886 por un hecho ocurrido en los Estados Unidos. Esta fecha se define para recordar una serie de huelgas en reclamo de jornadas laborales de ocho horas en todo el país, pero principalmente la realizada por los Mártires de Chicago: ocho empleados que fueron condenados por protestar, fueron ejecutados.

El hecho generó tal conmoción que el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional (París, 1889) la determinó en homenaje a los “Mártires de Chicago” y como jornada reivindicativa de los derechos de los trabajadores. No se eligió la fecha del enjuiciamiento ni la muerte de estos empleados, sino la masiva manifestación del 1° de mayo de aquel año que antecedió estos hechos. 

La CGT se moviliza durante el Día del Trabajador.

En Argentina, este día fue celebrado por primera vez en 1890 y, desde entonces, se conmemora de diferentes formas y con distintas perspectivas y contenidos políticos. 

Quiénes fueron los Mártires de Chicago

Los mártires de Chicago, que le dieron vida a esta efeméride, fueron Michael Schwab, Louis Lingg, Adolh Fisher, Samuel Fielden, Albert R. Parsons, Hessois Auguste Spies, Oscar Neebe, George Engel. Tipógrafos, carpinteros, vendedores y varios periodistas que, haciendo valer su derecho a huelga, fueron ejecutados. 

Muchas jornadas laborales, por aquel entonces, duraban entre 15 y 16 horas diarias. En el cuarto congreso de la Federación Estadounidense del Trabajo, de origen anarquista, desarrollada en octubre de 1884, se resolvió que desde el 1º de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de trabajo debería ser de ocho horas.

Recién en 1886, el presidente norteamericano Andrew Johnson promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo la jornada de ocho horas, pero seguía habiendo mucha diferencia según Estados y actividad, y esta franja horaria determinada no se cumplía. 

Frente a ello, el 1º de mayo de 1886 se organizaron unos 200.000 trabajadores e iniciaron la huelga mientras. En Chicago, particularmente, las condiciones laborales eran mucho peor que en otras ciudades de Estados Unidos, motivo por el que las protestas en realidad se extendieron hasta el 3 de mayo. En este contexto se detuvo a varios empleados que pedían por sus derechos. 

Los mártires de Chicago.

El 11 de noviembre de 1887 murieron en la horca Georg Engel y los periodistas Adolf Fischer, Albert Parsons y August Vincent Theodore Spies; de hecho, se dice que este último exclamó antes de fallecer: “La voz que van a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora”. Por su parte, Lingg, un carpintero de tan sólo 22 años, decidió suicidarse en su propia celda antes de ir a la horca, con un cartucho de dinamita explotado en la boca.