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30 años sin DNI: la historia de la mujer que creció sin identidad

Nació en Tunuyán pero su madre nunca pudo inscribirla. Cómo le afectó no tener documento y por qué accedió finalmente a la documentación.

Paola Estefanía Vergara nació en Tunuyán el 26 de agosto de 1992, sin embargo, no tuvo un documento que acreditara su identidad hasta el 16 de junio de 2022. Sí, así como suena. La mujer creció, fue a la escuela y tuvo cuatro hijos sin que el Estado tomara conocimiento sobre su situación durante 30 años. Su historia es un reflejo del impacto negativo que la ausencia estatal puede generar en una persona y, a la vez, alerta sobre la necesidad de continuar impulsando mecanismos de acceso a la justicia en los territorios más vulnerables.

La historia de Paola comienza en el Valle de Uco. Por algún motivo en el que no desea ahondar demasiado, su mamá huyó de ese departamento cuando era pequeña tras protagonizar un conflicto con padre. Esa situación provocó que la niña nunca fuera inscripta en ningún Registro Civil y, por ende, no tuviera acceso a uno de los derechos fundamentales de todo ser humano: el de la identidad.

"No tener documento me afectó. Me sentía muy mal cuando llegaba a la escuela y me pedían el documento. Yo sólo les decía que ya lo iba a tener, me sentía muy mal", relata Paola a MDZ, sobre cómo fue crecer sin algo tan esencial para el resto de los argentinos. 

La sorpresa de Paola al ver su documentación

El tiempo pasó y la mujer se convirtió en madre de cuatro hijos. En ese contexto, por no poder demostrar su identidad, nunca pudo acceder a asignaciones familiares, tener un trabajo registrado, casarse (si así lo hubiese querido), votar o pedir tarifas sociales, entre otros derechos. En síntesis: Paola fue condenada a la marginalidad absoluta durante años debido a la ausencia estatal.

"Soy mamá de cuatro hijos. Me sentía muy mal porque no podía cobrar lo que a ellos les correspondía por derecho, como la asignación", cuenta Paola, sobre el periplo que tuvo que pasar durante tanto tiempo. Hoy, sus chicos cuentan con un DNI, con excepción del más grande. Esta particularidad se debe a que como la mujer no tenía documento de identidad, cuando intentó inscribirlo no se pudo hacer la filiación materna. 

Paola dejó de estar indocumentada hace dos años. Antes, conoció a personal de la Agencia Territorial de Acceso a la Justicia, organismo que depende de la Dirección General de Acceso a la Justicia y el Ministerio Público Fiscal de la Nación. Básicamente, el rol de la oficina está basado en un trabajo mancomunado con jueces y fiscales y, además, realizan atención primaria socio-jurídica en distintos barrios populares. Así dieron con el caso de la mujer que nació en Tunuyán.

Finalmente, en junio de 2022 y tras casi 30 años de espera, Paola obtuvo su DNI. Afirma que esa situación le cambió la vida 100%. "Cuando me llamaron y me contaron que estaba mi partida de nacimiento, estaba muy contenta. Ahora que tengo DNI puedo manejarme y hacer todo, cuando no lo tenía no podía acceder a nada, así que estoy muy agradecida".

Situación de personas nacidas en Argentina y que nunca tuvieron DNI argentino

Existen miles de personas argentinas que nunca tuvieron partida de nacimiento ni DNI. Esto impide que puedan ejercer su ciudadanía (recibir asignaciones familiares, tener trabajo registrado, casarse, votar, pedir tarifas sociales, entre otros derechos).

Para atender esta situación existen las siguientes alternativas:

Para niñas y niños que acaban de nacer: el Certificado Digital de Hechos Vitales es un registro sanitario articulado con los registros civiles de todo el país, cuyo objetivo es facilitar la información en tiempo real sobre los nacimientos en el país. Fue creado para garantizar el derecho a la identidad y la inscripción e identificación inmediata de niñas y niños que acaban de nacer.

El DNI es indispensable para votar.
Fuente: archivo MDZ

Para personas que no cuentan con partida de nacimiento: el Certificado de Pre-identificación (CPI) fue creado para que las personas cuyo nacimiento en el país no fue oportunamente inscripto (es decir, no cuentan con partida de nacimiento) puedan acceder a derechos básicos.

Este certificado se tramita de manera presencial a través de la red de oficinas del RENAPER, registros civiles provinciales en todo el país y en los operativos móviles. Tiene una vigencia de seis meses y se puede renovar mientras se inicia o continúa el proceso de inscripción tardía hasta la obtención de DNI. El CPI posibilita la inscripción tardía por vía administrativa para todas las personas, sin restricción de edad.