Seguridad informática: la protección de datos en la era digital
Hoy en día los datos son todo. Casi sin darnos cuenta, tipeamos nuestra información sensible todo el tiempo en la web. Nuestras contraseñas, la información sobre nuestros bienes, la información bancaria y la relacionada al sistema de salud al que pertenecemos, los datos de nuestros salarios y mucho más, pueden convertirse en datos interceptados y obtenidos por hackers.
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La información está ahí, propensa a ser robada y no lo dimensionamos
Nos damos cuenta de nuestra vulnerabilidad cuando ocurren hechos delictivos en nuestro entorno. Como por ejemplo los hackeos a las cuentas de WhatsApp. Todos tenemos un amigo o familiar que cayó en el engaño y facilitó el código que le enviaron los hackers. Luego, acceden a los contactos y les solicitan transferencias bancarias.
Otro punto interesante a analizar es el escaneo de iris
¿Qué están brindando las personas cuando acceden a escanearse el ojo a cambio de dinero? Por USD 20 o USD 30, en
Argentina y en otras partes del mundo, las personas venden sus datos biométricos que, muchas veces, permiten el acceso a través de la verificación facial a cuentas bancarias, a nuestros celulares y más. ¿No saben qué están vendiendo o, simplemente, es
consecuencia de la necesidad económica? Lo cierto es que no hay mucha concientización en la sociedad ni tampoco campañas masivas que intervengan para que las personas sean más cuidadosas con sus datos personales. Si no comenzamos por nuestros propios actos, ¿qué queda?.
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Argentina, respecto a otros países, no demuestra un avance significativo en términos de seguridad informática
La información de nuestro país, incluso de entidades públicas, está a la merced de sufrir ciberataques de agentes extraños. Las precauciones son fundamentales y un Estado presente es necesario para poder avanzar en la aplicación de tecnología que nos proteja.
Cabe destacar que nuestra Empresa Argentina de Soluciones Satelitales S.A (ARSAT) fue pionera en la región elaborando herramientas que permitan la protección de datos estatales. En el 2022, para proteger las comunicaciones y los activos del país, desarrolló CryptoComm, un sistema de seguridad criptográfica post-cuántica. Lamentablemente, en la actualidad, las inversiones en materia de investigación y desarrollo disminuyeron.
En la Unión Europea la realidad es otra
El año pasado tuve la oportunidad de conocer el Datacenter de Liguria Digital, en Italia, en donde pude vivenciar lo último de la tecnología y ver en directo cómo gestionan los datos a nivel regional. Pude ver ciberataques entre distintos continentes, en vivo. Y, gracias al accionar del Datacenter, fueron intervenidos.
En Italia los habitantes y todas las personas dentro del territorio están protegidos de esos ataques. La legislación y la implementación de políticas acordes lo permiten. Mientras tanto, en Argentina queda mucho por hacer. En primer lugar, falta una toma de conciencia de la problemática y de la exposición a la que nos sometemos si no prevenimos estos delitos. Es una cuestión de soberanía. Después, debemos tener en cuenta que, es muy difícil implementar un sistema similar al de Italia. Tenemos un sistema provincial federal descentralizado y, en estos días, la posibilidad de centralizar la información es impensada.
El ideal, dentro de las posibilidades, es que cada provincia en su autonomía trabaje el tema de la seguridad informática. Somos muy atacables a nivel información y en el sistema de salud, al menos hoy, no hay exigencia por parte del Estado en la protección de datos y es sumamente necesaria. Las energías deben estar puestas en la prevención de hackeos y no en medidas post eventos, una vez que los sistemas fueron vulnerados.
* Mariana de Dios, CEO de Traditum.