Tensión con el Gobierno

Universidades en guerra: por qué la actualización del presupuesto no alcanza

Nación anunció un aumento del 140%, pero denuncian que no es suficiente. La mirada de alumnos, profesores y de la Secretaría de Educación.

Victoria Urruspuru
Victoria Urruspuru sábado, 20 de abril de 2024 · 13:34 hs
Universidades en guerra: por qué la actualización del presupuesto no alcanza
Abrazo simbólico al Hospital de Clínicas, UBA. Foto: Gentileza

"Están hipotecando nuestro futuro", son las advertencias que llegan. A pesar del aumento del 140% que el Gobierno anunció para las Universidades nacionales, debido al desfasaje que tienen desde hace tiempo denuncian que no alcanza para seguir financiando la educación pública. Las aulas de la UBA, casi a oscuras, ven pasear a los alumnos con ojos de incertidumbre, mientras la marcha del 23 de abril se mantiene más vigente que nunca. 

Fuentes del Ministerio de Capital Humano confirmaron a MDZ que se dispuso un aumento del 70% en marzo, llevando la asignación por gastos de funcionamiento a $10.075.851.995 mensuales para las Universidades Nacionales. Luego, otro 70% en el mes de mayo alcanzando los $14.224.732.213 mensuales. Por lo tanto, totalizaron un 140% de aumento sobre la asignación base de $5.926.971.777 mensuales. Además, el Gobierno estableció una partida extraordinaria para atender las necesidades de los hospitales universitarios de $14.403.479.661.

Las universidades públicas piden un aumento del 300%.

Aún así, las exigencias universitarias siguen sin encontrar satisfacción. Después de que se lanzara este aviso durante la noche del jueves, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) informó -a las pocas horas- que no se trata de un acuerdo, sino de un simple anuncio. ¿Qué piden? Un 300%, en vez de ese 140%. 

Por parte del Ejecutivo ya anticiparon que se realizará una reunión en la Subsecretaría de Políticas Universitarias con el Comité Ejecutivo del CIN, con el objetivo de conversar sobre como avanzarán sobre los cambios que la sociedad reclama, al tiempo en que se comprometieron a "lograr una educación universitaria de calidad". 

Fue en este marco que, además, detallaron que se acordó avanzar en conjunto entre el Gobierno Nacional y las Universidades Nacionales, tal como indica el artículo 2 de la Ley de Educación Superior N°24.521, en un programa de auditoría conjunta que mejore y perfeccione los sistemas de auditoria existentes. 

Universidades públicas y Nación: ¿por qué no hay acuerdo?

Si bien este aumento otorgado "sirve", como algunos profesores confirmaron a este medio, la realidad es que no termina de cubrir la deuda que tienen estas instituciones nacionales. La situación universitaria, en particular de la UBA, muestra que sus docentes ganan hoy un 35% menos en términos reales que en noviembre 2023; es decir, por cada $100 de noviembre hoy tienen $65.

"Hemos perdido el doble que el promedio de los empleados públicos nacionales. Las universidades destinan entre el 85% y el 90% a sueldos. El resto va para funcionamiento (pago de servicios, insumos, becas, materiales, limpieza, seguridad, etc.)", así lo explicó Gustavo Zorzoli, exrector del Colegio Nacional de Buenos Aires. 

Las universidades nacionales insisten en que no hay acuerdo aún.

Ese rubro fue prorrogado con el mismo monto que el de enero de 2023 y recién en marzo (un año y dos meses después) se aumentó un 70%, contra el 270% de inflación. En paralelo, no se transfirió nada a los 6 hospitales universitarios (Clínicas, Vacarezza, Roffo, Lanari, el veterinario y el odontológico). Recién esta semana la Subsecretaría de Políticas Universitarias autorizó el giro de este mismo monto de enero del 2023.

Y mientras las prepagas aplicaron enormes aumentos (otro conflicto que suma el Gobierno), el sistema de salud de la UBA se desfinancia. "Es inadmisible que el mejor hospital de la república (Clínicas) -explicó Zorzoli- sea sometido a esta situación. En estas condiciones, la UBA no podría cumplir con su misión en el segundo cuatrimestre. Lo afirmó así el Secretario de Hacienda de la UBA anoche". 

Los cortes de luz en la UBA, una estrategia

Mariana (quien llevará este nombre para preservar su identidad) es alumna de medicina en la UBA. Ha tenido que pasar por los pasillos a oscuras y cursar en aulas cubiertas de frustración. Opina que deberían auditar la Universidad y ver realmente en qué invierten el presupuesto, ya que la situación "tampoco estaba mejor antes" de que asuma Javier Milei: "Los bancos son los mismos hace años, no hay agua en los baños, los que nos dan clases lo hacen ad honoren, y el ascensor, que no nos estaban dejando usar, el año pasado se cayó". 

Calificó los cortes de luz como "una exageración montada para sembrar miedo e incertidumbre, que busca mover masa de gente a la marcha del 23", pues no sabe "qué tan real es la falta de presupuesto para no poder pagar la luz". Esto mismo opinó Clara (también prefiere preservar su nombre real), de 23 años, quien se expresó "harta de tanto show". 

"El aumento realmente no alcanza para compensar todo lo que le falta a la UBA, no estamos en condiciones para cursar ni estudiar. Pero esto no es algo nuevo; desde que hago el CBC veo que las instalaciones no son aptas y, sin embargo, nunca se cuestionaron a dónde iba todo ese presupuesto, porque a nosotros no nos llega. Pero, aún así, esto no quita que las medidas de Milei no acompañan, sino que agravan la situación", aseveró. 

Las universidades nacionales insisten en que no hay acuerdo aún.

Diferente opina Florencia (tampoco es su nombre real), quien se está por recibir de la Facultad de Derecho. Con el título de abogada en la mira y una fuerte militancia contra los ajustes del oficialismo, insistió en que "es un golpe muy profundo" para la institución, que puede "no tener retorno" y que "atenta tanto contra la democracia como el prestigio educativo de una histórica universidad".

Flavio Buccino, quien además de ser docente es también referente del Observatorio de Argentinos por la Educación, estableció que, para él todo esto "tiene que ver con ajustes y cierres de grifos en el gasto del Estado sin priorizar áreas". Lo asoció con la no revonación del Fondo de Incentivo Docente (Fonid); el único que se mantiene efectivo es el Fondo Compensador, así como los programas de Evaluación e Información Nacional. 

"No se puede pensar en un país sin universidad pública, además se ha comprado un discurso de que lo que no es trasparente hay que anularlo. Me parece muy complicado para un Estado. Está dentro de la lógica del Estado como un peso, como algo malo, esta mirada del gobierno que muchos han votado, sin tener mucha idea de hasta dónde llegaría", añadió.

Clases en la UBA fuera de las aulas. Foto: Victoria Urruspuru / MDZ

Su análisis giró en torno a que las medidas se están corriendo del eje central, que tiene que tener con un papel clave del Estado con respecto a la educación. El panorama que él ve es que se pone en mano de las provincias la solución que cada una pueda obtener, rompiendo de alguna manera la unidad del sistema y sin detallar en qué políticas se están priorizando.

Las consecuencias del ajuste y una caída de vieja data

"No hay que olvidar que también está la baja de compras de libros en todo el país. Podemos estar en desacuerdo sobre cuáles son los libros, las editoriales a las cuales comprarles, pero no podemos desfinanciar la compra de libros, todo bajo el argumento de que se utilizará para otra cosa. La realidad es que nadie dice para qué se utilizará, a dónde va esa plata del Fonid tampoco, o de todos los programas que se han dejado de cubrir", añadió.  

En este sentido, y para cerrar, Buccino vaticinó: "Es una pérdida que vamos a sufrir durante décadas, en mi punto de vista. Es muy posible que tengamos varios años para recuperar lo perdido en 4 o 6 meses. En algunas universidades académicas, que vienen siendo golpeadas hace mucho tiempo, hay una situación casi terminal. Nominalmente es un ajuste impresionante". 

La respuesta de Carlos Torrendell

El jueves hubo un abrazo simbólico al Hospital de Clínicas (UBA), una movilización que se anticipa a la masiva marcha que gestionan para el 23 de abril. Carlos Torrendell, quien preside la Secretaría de Educación de la Nación, en diálogo con Radio Rivadavia insistió en que hubo acuerdo y efectivamente se implementará el 140%. 

"Una cosa es el movimiento genuino de reclamo de los jóvenes y docentes, que siempre existió en Argentina, y la otra es el argumento último de que esto es un problema de plata para algunos", se defendió el viernes. Y, en este sentido, argumentó por qué establecieron este porcentaje de aumento: "Educación tiene que distribuir los recursos equitativamente para todos, porque cada peso que nosotros le damos entre comillas, si le diéramos de más a las universidades para hacer cosas que no son centrales, no van a lo fundamental del aprendizaje y la investigación, se la estamos sacando al 70% de los que están en la educación básica". 

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