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Vivir con miedo a las tormentas: los que pierden todo cada vez que llueve

Desde hace más de 10 años cada lluvia en la ciudad bonaerense de las diagonales es un fantasma que aterra y angustia por días. El agua se lleva todo de los que no tienen nada.

El 2 de abril de 2013, La Plata fue víctima de la inundación más grande de su historia. Afectó al 34,7% de los hogares (alrededor de 100.000) y causó daños materiales por más de 3.400 millones de pesos, según un informe que realizó por aquel entonces el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata. La tragedia desplegó un megaoperativo solidario, con más de 10 mil voluntarios. Las víctimas tardaron meses en poder regresar a sus hogares para comenzar de nuevo

Más de diez años después la ciudad de las diagonales envuelve de miedo a los platenses con cada tormenta porque las fuertes precipitaciones generan desbordes y anegamientos que golpean con fuerza, especialmente, a los que ya lo perdieron todo. Historias de miedo y reconstrucción sin fin.

Volver a empezar después de cada lluvia fuerte, una postal repetida para los platenses. Foto: EFE

Elías: dos décadas perdiéndolo todo

Apenas ve una tormenta Elías, un joven de La Plata de 23 años, sabe que muy probablemente tendrá el agua en su casa, perderá cosas de valor y deberá irse de su hogar para ponerse a resguardo junto a su mujer y a su hija de dos. La lluvia es su verduga y la de cientos de otros vecinos que se inundan una y otra vez, especialmente desde que en las inmediaciones de su vivienda se construyó un barrio privado en el que hay una laguna que desborda. 

"El temporal nos afectó mucho, especialmente este martes a la noche cuando llovió con todo. Nos inundamos y, bueno, se mojó el lavarropa, se mojaron varias cosas. El tema es que esto no pasó solamente ahora, esto viene hace años, desde que yo era chico. Yo hoy tengo 23 años y todavía sigue pasando. Y el tema es que en el barrio privado que tenemos atrás se hizo una laguna. Hicieron una laguna, bah... no la hicieron ellos. Empezó a estancarse agua ahí en el campo y cuando ellos vinieron a hacer el country, la tomaron como laguna. Ahí se genera el problema ese de que nos inundamos porque se rebalsa", le explica Elías a MDZ.

Él está acostumbrado, pero cansado. Lleva dos décadas adaptando su vida a cada tormenta. En el mismo terreno en el que está su casa viven también su mamá, su papá, su hermano, su cuñada y sus dos hijos, pero su realidad es distinta "porque viven arriba". La altura los salva un poco del pánico y cuando el cielo se tiñe de negro le hacen un lugar a Elías hasta que la situación mejora. 

"Nosotros vivimos en Joaquín Gorina, a la zona en la que estamos se la conoce por Colinas del Sol, y cada vez que nos pasa tratamos de poner bolsas de arena y buscar la forma de que no entre el agua, pero se filtra igual", agrega Elías. Según él, la situación antes era aun peor porque la laguna de la que habla estaba conectada a un arroyo. Después la cerraron, pero el problema no se resolvió.

Sol: ayudar una y otra vez, pero que no alcance

Aunque pasó la tormenta, muchas familias de La Plata no confían. El miedo vive con ellas. Así lo contó a MDZ Sofía, una trabajadora de la cooperativa de La Poderosa, del barrio de Los Hornos que trabaja en conjunto con compañeras de Alto de San Lorenzo. En ambas zonas tienen espacios de educación, comedores, merenderos, centros de salud y deportes. Y en los dos lugares nota lo mismo: "Las familias tienen miedo, miedo a que se siga inundando cada vez que simplemente llovizne. Si bien las lluvias calmaron ahora, muchas familias siguen teniendo agua dentro de sus hogares", señaló.

En el caso de los vecinos del barrio Alto de San Lorenzo, viven cerca de un zanjón mientras que los de Los Hornos están próximos al río. "La situación es más complicada. Defensa Civil no llega al barrio, no puede ingresar. Si bien nos han pasado los lugares de evacuación, nos queda lejos, lejos y las familias no pueden ir hasta esos lugares. No quieren ir por miedo a perder lo poco que tienen, lo poco que le queda. Muchas familias perdieron colchones, ropa, calzado. Necesitan un colchón seco de ropa seca, de calzado para poder ponerse. También necesitan de agua porque después de cada lluvia, el agua que viene en la canilla es marrón, bien arenosa. Necesitamos también de agua para poder consumir".

Desde sus espacios cooperativos, Sol y sus pares brindan asistencia, alimentos, merienda y almuerzo, pero no es suficiente. "Nosotros más no podemos hacer", dice y describe: "Los vecinos se ayudan mutuamente porque no reciben ayuda de defensa civil. Entonces se van evacuando entre ellos, se van recibiendo asistencia entre ellos, nos piden ayuda. Nosotros hacemos todo lo posible de poder ayudarnos".

En este sentido recordó que hay varios puntos en los que se reciben donaciones y que "todo sirve". Se puede acerca artículos de limpieza, alimentos no perecederos, ropa, calzados. Para niños o adultos, "todo es bienvenido", insiste Sol.

"Con eso vamos ayudando a esas personas que cada vez que llueve se les inunda todo, ya sea por una crecida del río, porque las cloacas no dan abasto, por los techos que ya no dan más. Con cada granizo se siguen agrandando los agujeros de los techos y les es imposible repararlo. Y así que así estamos en los dos barrios. Estamos con mucho miedo", explica.

 

muchos compañeros que también han perdido algunas cosas. Y bueno, estamos recibiendo las donaciones en un punto en el centro, en 64, número 444 y entre 3 y 4, en Altos de San Lorenzo, en 83 y 17, que ahí está el nodo. Y en 162 y en 56, en Los Hornos, que ahí tenemos el espacio donde funciona el nodo también, el comedor. Cualquier ayuda que tengan se los agradeceremos mucho. Y bueno, dejo un contacto para que se puedan comunicar con nosotros en cualquier cosa. 221-594-5857.

Vecinos hartos de perderlo todo. Foto: EFE.

Un country, el terror de cientos de personas

Vecinos del barrio Joaquín Gorina de La Plata denunciaron que el barrio cerrado ubicado en las calles 485 y 139 y que llega hasta las calles 479 e/139 y 140 generó una ola de desesperación porque al igual que la semana pasada, el lago artificial desbordó e innumerables familias vieron afectados sus hogares y pertenencias. "En mi casa entro tan fuerte el agua que arrastró un poco el lavarropas, desde hace una semana que no anda", contó una vecina.

Esta zona no se había inundado nunca con tal magnitud, pero a raíz de la nueva construcción del lago y las intensas lluvias las familias fueron afectadas. Los vecinos denunciaron que el country también "tapo un desagüe que va al arroyo".

Esto no sucedió por primera vez. En 2013, con la gran inundación de La Plata, otro country de la misma zona también con su lago artificial genero varias afecciones a familias.

El barrio de Elías, al otro lado del country. Foto: Gza.

Cuánto llovió en cada barrio de La Plata, según el SMN

Acumulado total (en mm) del evento:

  • Olazábal: 122
  • V. Elisa: 62.6 
  • V. Elvira: 73.7
  • M. Romero: 55.5
  • P. Moreno: 62.9
  • Tolosa: 80.3
  • S.Lorenzo: 59.7
  • S.Carlos: 69.3
  • C.Bell: 74
  • Peligro: 56 
  • Abasto: 68.5
  • Etcheverry: 66.6 
  • Arana: 47.5
  • P.Castelli: 65.2
  • P.Alberti: 67.1 
  • Los Porteños: 61.3 
  • A.Seguí: 49.9 
  • Poblet: 48.1

El reclamo de los vecinos inundados de 2013

"Las inundaciones en la zona céntrica de La Plata, barrios de zona norte del casco y Tolosa, se pueden explicar, en gran parte, debido a la falta de la segunda etapa de obras hidráulicas, las cuales se encuentran en la Subsecretaría de Asuntos Hídricos de la provincia de Buenos Aires desde 2015", dice Alejandro Albano, miembro de la agrupación Inundados La Plata, creada en 2013.

"Desde el espacio de Inundados es algo que venimos reclamando hace muchos años sin tener respuestas concretas desde provincia. Además del desinterés manifiesto del exintendente Garro en impulsarlas y además de que tampoco desde la bicameral de seguimiento de la inundación se haya hecho el impulso que debe hacerse por los fundamentos que tiene desde su conformación", agrega. 

El agua, de vereda a vereda, una postal repetida después de cada lluvia. Foto: Gza.

Cómo ayudar

Se pueden acercar artículos de limpieza, alimentos, ropa, zapatillas, colchones, sábanas y frazadas a distintos centros de asistencia ofrecidos por Defensa Civil. Para colaborar específicamente con los barrios Los Hornos y Altos de San Lorenzo, las donaciones se reciben en 

  • Calle 68 N°444 e/ 3 y 4
  • Calle 29 N°1380 1/2 e/ 60 y 61