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Toma de rehenes en la terminal de Río de Janeiro: dos heridos en un tiroteo

Los heridos fueron trasladados a un centro de salud local mientras las fuerzas especiales de la Policía Militar negociaron con el secuestrador hasta que finalmente se entregó.

Un hombre armado intentó asaltar un ómnibus que partía de la terminal de Río de Janeiro, Brasil, tomando como rehenes a los pasajeros, tras un tiroteo que habría dejado al menos dos heridos. Las víctimas continúan en el interior del vehículo mientras las autoridades negocian con el delincuente.

La información fue difundida por la Policía Militar de Brasil en un comunicado donde se informó que había dos heridos de bala, de los cuales una estaría en estado de gravedad. Las dos personas heridas durante el tiroteo fueron trasladadas a un centro de salud para ser intervenidas.

Se estima que hay al menos quince rehenes dentro del vehículo, según informó el gobernador local, Cláudio Castro, a la televisión brasileña. Otras voces informaron que son 18 los rehenes, mientras que también se habla de 17 personas. El secuestro comenzó  a primeras horas de la tarde, cuando el asaltante ingresó armado a la unidad que uniría Río de Janeiro con Juiz de Fora.

La policía local rodeó la unidad y tuvo un intercambio de disparos donde resultaron heridas dos personas, luego trasladados al hospital Souza Aguiar. Uno de los heridos recibió tres disparos en el tórax y el abdomen, lo que lo dejó en estado de gravedad y preocupa especialmente su recuperación.

Mirá el video de las corridas durante el tiroteo

Como medida de contingencia, miembros del Batallón de Operaciones Especiales (también conocido como "BOPE") de la Policía Militar de Río de Janeiro, bloquearon los accesos a la terminal. Mientras el asaltante mantuvo cautivos a los pasajeros del ómnibus, agentes de esta unidad especial se negociaron para que deponga su actitud.

El delincuente, luego de tres horas de mantener a los pasajeros del ómnibus en cautiverio, se entregó a las autoridades. Al hombre se lo identificó como Paul Sérgio Lima, de 29 años, y vive en la favela de Rocinha, la más grande de Río de Janeiro. Según trascendió, el delincuente, que tenía antecedentes penales por robo a mano armada, buscaba huir al estado de Minas Geráis, luego de entrar en conflicto con otros delincuentes de Muzema, al oeste de la ciudad costera.