El peligroso hotel abandonado que se puede visitar en El Sosneado
Al pie de la Cordillera de los Andes y con el río Atuel como único testigo, una gigante estructura de piedra rompe la tranquilidad del paisaje. Se trata del hotel Termas de El Sosneado, un alojamiento construido en diciembre de 1938 por la Compañía de Hoteles Sudamericanos Ltda y abandonado a su propia suerte en 1953. Desde hace años, medios nacionales, youtubers y bloggers, recomiendan visitar el paraje que, con el paso del tiempo, fue perdiendo el encanto.
Un hotel fantasma con piletones de aguas termales podría ser el plan perfecto para los amantes del turismo al aire libre. Sin embargo, los propios visitantes fueron convirtiendo el lugar en una zona cada vez más incómoda de visitar. El equipo de MDZ que emprendió la travesía hacia el Valle de las Lágrimas para conocer la zona donde el 13 de octubre de 1972 un avión de la Fuerza Aérea uruguaya impactó contra la Cordillera de los Andes, recorrió la abandonada estructura para conocer el magnetismo que ese lugar genera en los turistas.
Foto: Walter Moreno/MDZ
El Hotel Termas de El Sosneado podría ser un destino turístico que genere puestos de trabajo y brinde servicios a quienes visitan la zona. Lo tiene todo; una historia que atrapa, espejos de agua para relajarse y una ubicación privilegiada. A nadie parece importarle su potencial. Lo primero que llama la atención es la cantidad de basura que hay en el lugar. Botellas, plásticos, vidrios y latas, empañan el paisaje. Sin controles a la vista, los turistas ensucian. Demasiado.
Foto: Walter Moreno/MDZ
A la irresponsabilidad de los visitantes que llegan hasta El Sosneado, se suma la inestabilidad de la erosionada estructura que contiene el edificio. Hierros que sobresalen del suelo, escaleras inestables y huecos en los techos, son algunos de los elementos que podrían desencadenar un accidente. Incluso, los turistas que llegan hasta el inmueble suelen pernoctar en su interior a pesar de los potenciales riesgos que conlleva esa acción.
Por qué se volvió un hotel fantasma.
El Termas de El Sosneado fue construido por la Compañía de Hoteles Sudamericanos Ltda en 1938, pero su proyección comenzó meses antes. La historia cuenta que Frank Romero Day le regaló a su esposa los títulos de propiedad de las tierras durante un paseo a orillas del río Atuel, mientras celebraban el cumpleaños de la mujer. Meses más tarde, quien posteriormente se convertiría en director de Turismo de Mendoza, se contactó con la empresa que finalmente levantaría el monstruo de cemento al pie de la cordillera.
Foto: Walter Moreno/MDZ
Sobre el cierre del inmueble existen dos teorías. La primera sostiene que la ocupación comenzó a disminuir temporada tras temporada y el personal se dedicó meramente a conservar el edificio y evitar posibles robos. La otra está relacionada con los derechos laborales. Aparentemente los empleados de El Sosneado llevaron adelante una protesta exigiendo mejores condiciones y terminaron sindicalizándose. Tras una serie de batallas legales, los propietarios del emprendimiento no dieron el brazo a torcer y decidieron cerrar las puertas del hotel para siempre.

