Qué efectos causa el gas pimienta por el que denunciaron penalmente al Gobierno
Organizaciones de derechos humanos denunciaron al Gobierno por el uso de gas pimienta en la represión de las marchas opositoras contra la ley ómnibus. Los principales apuntados son Patricia Bullrich, ministra de Seguridad de la Nación, y Waldo Wolff, su contraparte de la Ciudad de Buenos Aires.
Desde las organizaciones denunciaron violencia institucional por el uso de este compuesto en los incidentes frente al Congreso de la Nación, aunque es muy común su uso por fuerzas de seguridad de todo el mundo. Vale entonces preguntarse cuáles son los efectos de este compuesto y la finalidad de su uso como elemento de represión.
El gas pimienta no es una sustancia novedosa que las fuerzas de seguridad argentinas y del mundo utilizan como herramienta de dispersión. La denuncia incluye también que esta "violencia institucional" se potencia al ser usados, los químicos, por fuerzas que responden directamente a organismos del Estado.
Aunque el gas pimienta es tóxico e irritante, cabe señalar que su uso no se encuentra prohibido en ninguna convención internacional para seguridad interna, lo que podría desestimar que se lo trate como "instrumento de tortura" como pretende el organismo denunciante. Los efectos son de corta duración y tienen por objetivo la dispersión de masas y reducción de personas que estén cometiendo un ilícito.
¿Cuáles son los efectos del gas pimienta?
El gas pimienta es un compuesto químico utilizado ampliamente en los organismos de seguridad de todo el mundo, y tiene por componente principal la capsaicina, que se encuentra en los ajíes picantes o chiles, siendo el agente que los vuelve picantes.
Del mismo modo, esa corrosión, se genera al concentrarlo y aplicarlo mediante el aerosol que usan las fuerzas de seguridad, aunque también es de fácil acceso al público para protección personal. Los efectos de este compuesto son la irritación de los ojos, obligando al objetivo a cerrarlos por un tiempo que oscila, en promedio, en los 30 o 45 minutos; también puede generar efectos similares al gas lacrimógeno.
Desde las organizaciones que mantienen su postura crítica ante el Gobierno, trascendió que el utilizado por las fuerzas de seguridad en las últimas marchas sería de una alta concentración y habría generado irritaciones en la piel. Además, puede generar dificultades para respirar, pero desde este espacio declararon también que es posible que estuviera mezclado con gas lacrimógeno.

