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La basura que tiramos también se convierte en energía

Siendo innovadores, no es descabellado pensar en no solo reutilizar y reciclar estos residuos; sino también el convertirlos en energía alternativa, para una ciudad sedienta de energía.
CABA envía diariamente a relleno sanitario aproximadamente unas 3000 toneladas de desperdicios Foto: MDZ
CABA envía diariamente a relleno sanitario aproximadamente unas 3000 toneladas de desperdicios Foto: MDZ

Mas allá de las claras mejoras gracias a la gestión de los últimos gobiernos, es innegable y hasta lógico pensar que la Ciudad de Buenos Aires -CABA-, deber mejorar drásticamente sus prácticas de Gestión de Residuos, en un sentido total; ya sea desde cómo se perciben los residuos sociológicamente, económicamente, hasta como se gestionan, desde un punto de vista holístico. El solo pensar que una grandísima proporción de los residuos de AMBA terminan en el "Cinturón Ecológico", bajo tierra, causando impactos ambientales significativos, nos llama a necesariamente a ser innovadores al respecto. 

Nuestra ciudad está esclavizada a cortes de suministro de electricidad, por sobre todo durante los largos, cálidos y pegajosos veranos de la región del Plata. La solución de WtE o Waste to Energy, practica donde se incinera controladamente residuos para transformarlos en energía alternativa, además de producir syngas o gas sintético; es una realidad ya tangible en varios países, donde se incorpora satisfactoriamente esta solución problema de la basura

CABA envía diariamente a relleno sanitario aproximadamente unas 3000 toneladas de desperdicios

Nuestra ciudad está esclavizada a cortes de suministro de electricidad. Foto: MDZ.

Cifra que disminuye- gracias a los programas implementados; mientras que provincia, envía aproximadamente unas 11.000 toneladas. Según algunas fuentes, se estima que CABA envía una misma cantidad de desperdicios a centros de reciclaje, que de otro modo duplicarían las toneladas diarias terminando en el mal llamado "Cinturón Ecológico". Según informe año 2009 FIUBA/CEAMSE, la producción de desperdicios sólidos p/cápita varia de 1,100 a 1,900 kg/día, es decir de 3200 a 3700  toneladas diarias, donde de un 15 a 16% son reciclables, el resto es transferido a rellenos sanitarios. 

Con la sola creación de 3 o 4 plantas de tratamiento de desperdicios e incineración o ‘WtE’; dentro del perímetro de AMBA, se lograría claramente el establecimiento de una economía de escala capaz de contribuir con la producción de energía, además de seguir con los programas de reciclado a fin de que finalmente, se disminuya significativamente el uso de rellenos sanitarios, para muchos, y me incluyo; la peor solución para la basura. Es importante resaltar que el relleno sanitario como medida de gestión de desperdicios es actualmente la técnica menos promovida en los países desarrollados, particularmente OEDC.

A esta estrategia de Gestión de Desperdicios se atribuyen los siguientes problemas ambientales

  • Un aumento significativo de emisiones CO2e, comparativamente con otros métodos de gestión de desperdicios.
  • Un uso de la tierra poco sostenible, puesto que los terrenos utilizados como relleno sanitario, solo de modo forzado pueden ser utilizados para otros fines que el de relleno sanitario.
  • Problemas graves de contaminación de suelo y aguas subterráneas.
  • Problemas como olores nauseabundos en vecindarios circundantes.
  • Claramente el relleno sanitario se opone a una concientización focalizada en la recuperación de materiales y energía.
Problemas graves de contaminación de suelo y aguas subterráneas. Foto: MDZ.

Por todo esto, es fácil concluir que la solución de los "rellenos sanitarios", es la peor solución en cuanto a gestión de residuos; y que debe ser implementada como, únicamente "último recurso". Dada la altísima densidad de población en CABA y alta densidad del conurbano; es más que lógico pensar que en dichos territorios se consume un gran volumen de energía y se produce una gran cantidad de desperdicios. Estos dos hechos hacen que ya exista una clara economía de escala, especialmente si tenemos en cuenta los problemas energéticos a nivel nacional, las metas en cuanto a energía renovable y minimización de emisiones de efecto invernadero y las establecidas por la "Ley Basura Cero"; desde ya un título que implica un desafío casi inalcanzable; en cuanto al reciclaje de desperdicios producidos por CABA. 

El hecho de que la potencial área de implementación de WtE sea geográficamente limitada –área, CABA, 200 Km2-, hace que los costos de logística y transferencia de los desperdicios a centros de conversión WtE ubicados dentro del perímetro de CABA sean casi irrelevantes. La constante y enorme producción de desperdicios dentro de CABA y conurbano da como punto de partida un enorme recurso potencialmente recuperable y convertible en energía, que de otro modo; luego de procesos existentes de reciclado y recuperación de desperdicios, terminarían en rellenos sanitarios, es decir fuera del ciclo económico. 

El tema de la incineración dentro de CABA y de la producción de energía con el fin de inyectarla en la red, es regulado por la Ley de Basura Cero –Ley 1854- y por las Leyes 26190/27191. La ley 1854 prohíbe la combustión dentro de CABA, en todas sus formas; sin embargo, establece que si se alcanzara la meta del 75% de reciclaje, la ley también abre la normativa a fines de evaluar otras formas de tecnologías, incluyendo la que implique combustión, siempre y cuando se garantice la protección de la salud humana y el ambiente. Asimismo, la ley promueve implícitamente, el compostaje y la biodigestión de residuos orgánicos; técnica donde claramente también se recupera energía.

Las leyes 26190 y 27191 declaran de interés nacional el fomento de fuentes de energía renovable, así como la investigación y desarrollo de tecnologías asociadas. Es más, la misma normativa estableció metas de alcance nacional del 8% para el año 2017 y 20% para el año 2025 de renovables del total de energía consumida en la red nacional energética. El gris legislativo quizás permitiría a Gobierno de CABA –GCABA-, que produzca e inyecte energía producto de WtE en la red nacional, teniendo en cuenta que GCABA es una entidad pública y que podría inyectar la energía WtE para servicios públicos como, edificios municipales, el subterráneo o en gas embotellado como combustible –para el caso que WtE produzca ‘syngas’ o gas sintético para el transporte público dentro de CABA.

La incineración en CABA y de la producción de energía con el fin de inyectarla en la red, es regulado por la Ley de Basura Cero.

Los siguientes son los beneficios ambientales respecto de WtE

  • Reducción del uso de combustible fósiles no renovables para la producción de energía.
  • Disminución de emisiones de efecto invernadero.
  • Prolongación de la vida útil de las reservas de combustible fósil.
  • Reducción de terrenos utilizados como relleno sanitario, que podrán ser utilizados para otros fines más productivos, ya sea desde el punto de vista económico como social.
  • La ceniza sobrante luego de la incineración controlada mediante proceso WtE puede reintegrarse al ciclo económico para los siguientes usos: rellenos para estructuras, material substituto para la producción de cemento portland, hormigón y arena, material para estabilización de desperdicios y solidificación de los mismos, recuperación de terreno utilizado para la minería, estabilización de suelos blandos, material base para construcción de caminos, material agregado para fabricación de ladrillos, componente para relleno de hormigón asfáltico.

La tecnología actual en ‘WtE’ pueden reducir el volumen original de los desperdicios entre un 95 a 96%; además de que las emisiones potencialmente nocivas de estos procesos como NOX, SO2, metales pesados y las letales dioxinas pueden ser claramente controladas. En cuanto a la eficiencia en producción de electricidad por WtE que varía del 14 al 28%. Si a este proceso simple de incineración se agregara la cogeneración de energía, la eficiencia en producción de energía puede alcanzar un 80%.

Los ejemplos de implementación de WtE abundan; en China existen unas 50 plantas WtE, mientras que Japón, es el país que más incinera desperdicios con WtE, alcanzando las 40 millones de toneladas. La planta WtE Keppel Seghers Tuas en Singapur, procesa unas 800 toneladas diarias de desperdicios y produce unos 22MW de energía. In 2010, Keppel Seghers ganó una licitación para construir en el Reino Unido una planta capaz de procesar 750.000 toneladas anuales de desperdicios, con capacidad de producir hasta 83MW de electricidad. 

De acuerdo con la empresa Cynar PLC, existe la posibilidad actual de producir mediante pirolisis unos 1000 litros de combustible líquido por cada tonelada de plástico. Existen dos plantas WtE con esta capacidad, una en Almería –España- y la segunda en Bristol –Reino Unido-.Tarde o temprano, ya sea en el Buenos Aires, o en otras urbes congestionadas, veremos cómo lentamente se empiezan a universalizar las plantas WtE, y los rellenos ‘sanitarios’ empezaran a desaparecer como dinosaurios. 

La oportunidad está allí, quizás habría que esperar que la inflación y los precios de electricidad se estabilicen, a fin de dar a los empresarios un futuro cierto en la inversión de soluciones alternativas en el campo de la energía.

Pedro J. Toranzo.

* Pedro J. Toranzo, es consultor y académico en Gestión de Riesgo Ambiental y Sostenibilidad. Autor del ´Manual de Gestión de Riesgo Ambiental´, publicado en edición impresa y electrónica (Amazon).

CABA envía diariamente a relleno sanitario aproximadamente unas 3000 toneladas de desperdicios