La Expedición Atlantis ya es un ícono en la historia popular argentina
Día a día se suman admiradores y seguidores de este increíble sueño que se convirtió en realidad cuando muchos de ellos aún no habían nacido. La idea, originada en Dolores, provincia de Buenos Aires en 1980, creció y se materializó en Mar del Plata, ciudad que ya albergaba entonces una gran cantidad de estudiantes universitarios y residentes de la zona.
Te puede interesar
El despampanante look de playa de Laurita Fernández: ¡mirá!
El ambicioso y alocado proyecto cobró vida y avanzó a lo largo de 4 años en ese ambiente, pero como su primera consigna fue que sería amateur, necesitó del apoyo desinteresado de cientos de personas, locales y foráneos, que, sin medir el tiempo, los esfuerzos y los elementos que aportaban, se subieron al desafío y ayudaron a concretarlo, algunos en forma decisiva e irreemplazable, como la familia Contessi, en cuyos galpones armamos la balsa a lo largo de 7 meses.
Hoy, al cumplirse los 150 años de esta ciudad, la deuda de gratitud que tenemos con sus habitantes es inmensa, impagable, y eterna, porque forma parte, crece y navega junto con La Balsa Atlantis que es una referencia, a lo largo y ancho del mundo, de Mar del Plata. No por nada el punto más oriental de la costa argentina ostenta orgulloso un monumento a su gesta. Y Atlantis nunca hubiera existido sin la presencia y ayuda de los marplatenses. A todos ustedes, en el cumpleaños de su ciudad, una y mil veces gracias, muchas gracias.
Todos estarán por siempre, navegando
Junto a nosotros, a bordo de La Balsa, llevando un mensaje que rescate la capacidad soñar, planificar y trabajar incansablemente hasta lograrlo.
Que el Hombre sepa, que el Hombre puede.
* Jorge Iriberri, Expedición Atlantis.
