Paso a Chile: una propuesta para ordenar el cruce y evitar tragedias
El Paso Internacional Cristo Redentor enfrenta una crisis recurrente que incluye largas filas, demoras interminables, accidentes fatales y maniobras peligrosas. Este caos, que afecta tanto a viajeros como a transportistas, ha llevado a que desde la Legislatura provincial se proponga una solución: la implementación de horarios diferenciados para camiones y autos particulares, sobre todo durante la temporada alta en verano.
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Paso a Chile: estado actual y pronóstico en alta montaña
La iniciativa, presentada por el senador Germán Vicchi, busca ordenar el tránsito en la ruta 7 mediante franjas horarias que permitan una circulación más segura y fluida. “La idea es que durante enero y los primeros 15 días de febrero, los autos podrían cruzar de 7 a 21 horas, mientras que los camiones y ómnibus tendrían prioridad entre las 21 y las 7”, explicó Vicchi en diálogo con MDZ. Esta medida, que ya fue implementada en el pasado con resultados positivos, enfrenta detractores y adhesiones.
Un problema crónico
La Ruta Nacional N°7, principal vía de conexión entre Mendoza y Chile, es también un punto de alta siniestralidad. En el último mes se han registrado múltiples accidentes con saldos fatales, principalmente en zonas de curvas peligrosas y con condiciones climáticas adversas. A esto se suma la saturación en los pasos fronterizos, donde las filas pueden extenderse por al rededor de 12 horas.
“El colapso genera impaciencia y maniobras imprudentes, que terminan en tragedias”, advierten especialistas en tránsito. Por su parte, transportistas agrupados en APROCAM expresaron su preocupación por la posible pérdida de horarios de embarque en puertos debido a las restricciones horarias. Sin embargo, Vicchi argumentó: “Si hay un accidente y la ruta queda cerrada, también pierden el barco. Es momento de priorizar la vida humana”.
Coordinación binacional
Para que la propuesta sea viable, es necesaria una articulación entre las autoridades de Argentina y Chile. Esto incluye a organismos como la Aduana, la Dirección Nacional de Fronteras y la PDI chilena. Aunque las reuniones iniciales han contado con la participación de diversos actores, como Cancillería y los municipios involucrados, aún no se ha avanzado en una implementación concreta.
Vicchi destacó que, además de los horarios diferenciados, se propusieron otras medidas complementarias: “Es crucial mejorar la señalización en alta montaña y realizar una campaña de educación vial enfocada en la conducción responsable”. Estas iniciativas apuntan a reducir los riesgos en una ruta que, según el propio legislador, “es nuestra carta de presentación al mundo”.
Críticas y oportunidades
La falta de inversión en infraestructura vial también ha sido objeto de críticas. “Es inadmisible que una ruta internacional carezca de una señalización adecuada. Esto no es un problema de recursos, sino de voluntad política”, sentenció el senador. Añadió que las demoras en las obras planificadas dificultan pensar en una solución a corto plazo, lo que refuerza la necesidad de medidas inmediatas como las propuestas en su proyecto.
La discusión está sobre la mesa y promete ser un tema candente en los próximos meses. Mientras tanto, miles de viajeros y transportistas seguirán enfrentando los desafíos de cruzar la cordillera en un contexto de caos e incertidumbre.


