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La violenta historia que empezó en un barrio privado, siguió en una fiesta y terminará en Tribunales

A la salida de una fiesta de Navidad hubo una gresca que terminó con heridos y una denuncia. Pero la historia de violencia comenzó un mes antes en el barrio Dalvian.
La historia comenzó en un barrio privado, pero siguió en una fiesta de Navidad. Foto: captura de video
La historia comenzó en un barrio privado, pero siguió en una fiesta de Navidad. Foto: captura de video

Una fiesta, pelea a las trompadas y escándalo. La madrugada del 25 de diciembre terminó mal para los jóvenes que se enfrentaron a la salida de la fiesta “Open Air”, en Tierras Altas. Pero no eran desconocidos: la historia de violencia entre ellos había comenzado un mes antes en el barrio privado en el que viven y hasta tuvo un herido de arma blanca.

La gresca que dio cierre a la fiesta fue disuadida, pero sigue en la Justicia, igual que el hecho anterior de violencia.

Las piñas ocurrieron en la puerta de la finca, cuando ya no había música ni fiesta. Según testigos, hubo algunos intercambios agresivos antes y amenazas. Y, según quién cuente la historia, un enfoque diferente.

M.DB. denunció que fue agredido por varias personas sin que haya habido ninguna acción propia.  “Estas personas se aproximaron rápidamente y me rodearon. Acto seguido, me agarraron y empujaron contra las barandas, impidiéndome moverme. En esa posición, comenzaron a golpearme con puños en distintas partes del cuerpo, principalmente en la cabeza, el pecho y la cara”, relató el joven en la Justicia, e identificó como agresores a F.F., T. F y F. R. Sin embargo, la otra versión de la gresca indica que el denunciante estaba en la puerta del lugar esperándolos para pelear como si fuera una emboscada. “Adentro los provocaron diciéndoles que saquen la denuncia que tenían en su contra y si no los iban a golpear”, explicaron.

Como sea, a la salida la pelea ocurrió: piñas, patadas, empujones. Los testigos aseguran que la escena fue corta y violenta. Pero que los guardias lograron contener el tema con una barrera. Y uno de los grupos debió retirarse a pie por las viñas, porque había amenaza de seguir la pelea.

La trama tiene origen en otro sitio. Particularmente, en el barrio Dalvian, donde viven los dos grupos. Allí también hay una denuncia que avanzó.

Según explicaron a MDZ testigos del hecho, los hermanos F. estaban en una de las calles del barrio andando en skate. Pasó un auto rojo a toda velocidad y casi los atropella. Hubo aviso a la guardia del barrio. Los dos grupos se encontraron en una plazoleta, donde estaba el conductor del auto rojo. Hubo intercambios verbales. El conductor del auto rojo sacó un cuchillo “tipo panadero” y en ese momento hirió a B.F. en el antebrazo derecho. Además, según consta en la denuncia, amenazó con seguir. “Acercate y te acuchillo”, dijo, según la denuncia.

La gresca se terminó cuando llegó la guardia privada del barrio. Ese hecho ocurrió el 17 de noviembre y el encono siguió. La causa judicial avanzó y las discusiones vía teléfono y redes sociales. Hasta que se volvieron a encontrar el 25 a la madrugada.

En la disputa hay dos vías. La judicial y la social. La primera denuncia es por lesiones, pero también se suma coacción por las amenazas de agresiones “si no sacaban la denuncia”. Tras la pelea de la fiesta del 25, se presentó otra que está calificada como “averiguación de delito” y podría terminar en la investigación por lesiones leves. En lo social, la situación es más compleja porque hay convivencia en un mismo barrio y ámbito.