Tierra de jinetes: cómo llegó el caballo al continente americano
Por varios siglos, el Imperio Español tuvo virreinatos en América: Nueva España (1535-1821) en gran parte de México y centro sur de EE.UU, Nueva Granada (1739-1819) en lo que hoy es Venezuela y Colombia, del Perú (1542-1824) y del Río de la Plata (1776-1810).
En aquel entonces, eran muchas las naciones que se lanzaban a conquistar y lo hacían con los medios, recursos y conocimientos suficientes. Pero ese no fue el caso de los españoles que vinieron a estas tierras, ya que muchos intentos fracasaron en un principio.
No obstante, lo que sí pudieron conquistar, lo hicieron gracias a que tenían el caballo. Así lo dijo el conquistador Bernal Díaz del Castillo en su obra Historia verdadera de la conquista de Nueva España: “Después de Dios, a quien debemos la conquista de México, es a nuestros caballos”.
Lo que ocurrió es que, por Cédula Real en mayo de 1493, los reyes católicos le ordenaron a Colón llevar, en su segundo viaje (noviembre de 1493), veinte machos enteros y cinco yeguas escogidas del reino de Granada, sumados a otro nueve particulares. Había, en total, treinta y cuatro caballos. Fueron llevados, primero, a Sto. Domingo, y de allí a Jamaica.
Hay que resaltar un dato no menor: los caballos señalados antes no fueron los originales aprobados por Colón a instancias de los comerciantes (que eran importantes y caros), sino que fueron producto de un “cambio” por caballos más baratos recogidos de las marismas del Guadalquivir y que resultaron ser muy fuertes y resistentes a pesar de su mala apariencia.
Los aborígenes, que no conocían al caballo, se aterrorizaron cuando vieron a los conquistadores montados en ellos e incluso llegaron a creerlos dioses, situación que los españoles aprovecharon.
- En 1532, Francisco Pizarro los lleva y difunde en Ecuador y Perú durante la conquista del Imperio Inca.
- En 1535, Diego de Almagro los introduce en Chile.
- En 1539, Hernando de Soto lleva trescientos cincuenta caballos a la costa de la península de Florida.
- En 1597, Juan de Oñate hace la última incorporación de caballos a América y los lleva a California. Esos caballos dieron origen al “mustang”, una organización ganadera hispánica colonial.
"Feliz el día que desembarcó el primer caballo en América", Domingo Faustino Sarmiento
* Hugo A. Funtanillas. Médico veterinario. Equinos. Teniente Coronel Veterinario (R) del Ejército Argentino.
