Escándalo en un control de alcoholemia con conductores de autos diplomáticos rusos
Un verdadero escándalo se desató hace minutos en pleno barrio porteño de Recoleta, luego de que un hombre se negara a realizar el control de alcoholemia durante un operativo por las festividades de Navidad. Sin embargo, lo que parecía ser un típico caso más terminó en un posible conflicto diplomático: el hombre alega ser un diplomático de Rusia.
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Tras negarse a hacer el test de alcoholemia y presentar la documentación del vehículo, autoridades políticas y policiales de la Ciudad comenzaron a trabajar en el caso. La situación escaló tanto que intercedió el Gobierno nacional y ahora se dispuso que sea la Policía Federal quien escolte al hombre ante la embajada Rusa donde se le labrará un acto por la infracción.
La situación llevó al personal de Tránsito sobre la avenida Libertador a solicitar la intervención de la Policía de la Ciudad. Minutos más tarde, efectivos de la Policía Federal también se sumaron al operativo para intentar mediar en el conflicto.
Además, agentes presuntamente vinculados a la Embajada rusa llegaron al lugar y, mientras se desarrollaba el operativo, grabaron a los periodistas presentes con sus teléfonos celulares. El hombre continuó atrincherado dentro del vehículo de la embajada rusa hasta el mediodía.
Desde el Ministerio de Seguridad indicaron que, en conjunto con la Cancillería, enviaron al departamento de Seguridad Diplomática de la PFA para hacerse cargo y cumplir con la convención de Viena y las leyes que rigen las relaciones diplomáticas.
En consecuencia, el hombre fue escoltado hasta la embajada Rusa ubicada en Rodríguez Peña y Guido, en donde se le va a labrar un acta por negarse a hacerse el control. Más tarde, confirmaron que el conductor tiene documentación rusa y su nombre es Sergei Baldín y es encargado comercial.
Baldín mantuvo su actitud hostil con la prensa en la cuadra de la emabajada sobre Rodríguez Peña al 1700, con maniobras riesgosas para periodistas y camarógrafos. Finalmente, asistido por otro diplomático, bajó del auto e ingresó a la embajada.
La secuencia sumó otro capítulo insólito pasado el mediodía, ya que en el mismo control de la Ciudad fue retenido otro vehículo diplomático ruso. El hombre, con rango de secretario diplomático, también fue custodiado hasta la embajada rusa, a pocas cuadras y la historia fue distinta: el hombre, confiado, se bajó del auto y quiso resguardarse en la embajada, pero fue frenado por efectivos de la Policía de la Ciudad, que indicaron que se le debe labrar un acta en la vía pública.
Otro conductor se escapó del control
Otra situación de peligro tuvo lugar en paralelo en el mismo control de alcoholemia de la Ciudad, ya que uno de los conductores retenidos se fugó del lugar. Ya está identificado, ya que a pocos metros se encuentra uno de los denominados anillos digitales visualizadores de patentes que están ubicados en puntos estrategicos de la Ciudad. Con esos datos, es intensamente buscado.
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