Conrado Estol revela los detalles desconocidos del Milagro de los Andes
El Milagro de los Andes fue uno de los más icónicos hechos del siglo XX, a tal nivel que siempre guardará misterios difíciles de conocer, más allá del morbo que haya sobre el caso. Allí, en medio de la cordillera, un grupo de jóvenes, en camino a salir de la adolescencia, dieron un salto inmediato a la adultez para sobrevivir, pero nada hubiera sido posible sin las casualidades o la naturaleza, o al menos eso es lo que detalló el doctor Conrado Estol en diálogo con MDZ.
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En su nuevo libro Lo que nadie contó de la tragedia de los Andes: el otro milagro, Conrado Estol cuenta como la estadística y la naturaleza confabularon para que los jóvenes uruguayos logren sobrevivir en semejante contexto hostil que representó la montaña tras el accidente. Entrevistado por MDZ, el mismo detalló como se conjugaron un montón de aspectos de la medicina y de la naturaleza que, aunque la probabilidad era casi imposible, las casualidades hicieron que termine por haber sobrevivientes donde no los debería haber habido.
- ¿Qué más hay en ese misterio que guarda siempre la Tragedia de los Andes?
- Probablemente es una de las historias sobre las que más se ha escrito, publicado, Filmado en la historia de la humanidad sobre supervivencia. Y si hay algo, Fernando Parrado escribió su libro y lo llamó El milagro de los Andes. A este yo le pongo el subtítulo El otro milagro. ¿A qué nos referimos con eso? A la curva de Gauss. Los seres humanos nos impresionamos siempre con las casualidades. ¿No? Si yo voy al baño y encuentro el cepillo de dientes y el peine, no es una casualidad, es esperable que esté ahí. Ahora, si yo sueño con alguien, salgo a la calle y me lo cruzo, la gente dice algo, "debe haber un signo". No es una casualidad. Simplemente es la campana de Gauss de la estadística. Está en los extremos, es menos probable. Hace poco fui a una conferencia a Emiratos Árabes y me encontré a alguien que no había visto en mucho tiempo: "Es una simple casualidad"; no es ninguna. Acá estamos hablando de una casualidad muy especial.
El nudo del libro que fue publicado en una revista científica previamente, que la propuesta es que Parrado, al golpearse la cabeza en el momento del choque, fractura el hueso del cráneo y esos fragmentos abiertos de hueso permiten que el cerebro, que se inflama con el golpe. La gente que se golpea la cabeza, sin fracturarse y se desmaya. Eso es porque el cerebro adentro se sacudió, se movió y pierde el conocimiento. En este caso, el cerebro se inflama por un golpe tan fuerte como el que tuvo el avión, que volaba cerca de 400 kilómetros por hora y de repente choca contra el pico de una montaña. Se frena, cae y se desliza hasta que choca. Entonces ese golpe ha sido muy fuerte.
Los fragmentos de hueso separados permitieron que el cerebro inflamado se expanda hacia afuera un poco en lugar de no poder moverse y asfixiar al propio cerebro por la inflamación. Por otro lado, los amigos, después del accidente, en el medio minuto después de confusión, nevaba, eran muy chicos. Lo dieron por muerto y lo pusieron con otros muertos o personas que consideraban irrecuperables en la entrada del fuselaje, donde hacía más frío, -15 grados, -10 grados a la noche. La hipotermia, la baja temperatura, protege al cuerpo. Se usa permanentemente en cirugías, en terapia intensiva. ¿Por qué? Porque las células con baja temperatura consumen menos oxígeno. Entonces pueden sobrevivir más. Por otro lado, si estás expuesto a hipotermia demasiado tiempo, te podés morir fácilmente.
Estadísticamente, en Estados Unidos, cada invierno, mueren un par de miles de personas por haber estado a la intemperie, con frío, hipotermia. Por otro lado, al darlo por muerto, está ahí afuera. No le dan agua y está ahí afuera, a casi 4.000 metros de altura donde solo te vas deshidratando. Entre que no te dan agua y tu cuerpo se deshidrata, baja el nivel de líquido y somos todo agua nosotros. Una persona de 70 kilos tiene 40 litros de agua en el cuerpo. Cuatro litros son sangre y el resto está entre las células, en las células. Y ahí, al restringir el agua, al deshidratarse, el cerebro se inflama menos de lo que se inflama. Si encima vos le das agua, se inflama menos. Y por último, que está en coma.
En coma es estar dormido de alguna forma y al estar dormido tu cerebro está más tranquilo. Ese cerebro golpeado, lastimado, irritado en el estado más tranquilo, con el sueño distinto que el que se golpea. Y todos hemos visto videos distintas, forma jugadores de fútbol que después de un choque quedan como agresivos, delirando, agitados, excitados. Acá estaba en un sueño plácido que también protegía las neuronas. Entonces, en 1972, antes de que esto se aplicara en la medicina, la naturaleza, la misma naturaleza que con su montaña, partió por la mitad un avión y mató una cantidad de personas de 45, 29 murieron. Esa naturaleza a él le tendió un manto de protección y le dio la fractura que permitió que el cerebro se expanda, la hipotermia que protegió las neuronas, la deshidratación que limitó la inflamación del cerebro y el coma que lo mantuvo tranquilo.
Al tercer día se despierta, se recupera sin secuelas y va a proteger a su hermana. E inmediatamente después de eso, lamentablemente, ella murió en poco tiempo. Pero lo que la idea que él tenía en la cabeza era: "Me voy de acá, me voy a buscar ayuda, los voy a sacar". Les dice un día, en medio de la noche para Navidad, los voy a llevar a casa. Y efectivamente, un día decide salir acompañado de Canessa y Vizintín, que después se vuelve al fuselaje y él sigue con Canessa, y el viaje que pensaban que iba a ser de tres días. 60 kilómetros tardan diez días, pero encontraron al arriero que buscó ayuda. El resto es muchos libros, muchas películas y muchas notas, pero la naturaleza se fue al extremo de la curva de Gauss con unas casualidades increíbles que se concatenaron para, probablemente, ayudar a que Nando sobreviviera.
- ¿Qué es lo que hizo que, después de estas lesiones que tiene él en el momento del accidente, más allá de la hipotermia, que él después diga: "Yo salgo de acá"?
- Yo lo escuché en una conferencia en el 2005. Ahí se me ocurrió la idea, porque cuando él cuenta, él empieza diciendo su conferencia yo debería estar muerto en un glaciar en medio de la cordillera y cuando yo terminé de escuchar la conferencia y vi cómo era el accidente y él tenía unas diapositivas, dije: "Él debería estar muerto en medio de la cordillera". Sin embargo sobrevive. Ahí pienso esta idea que lo puede haber protegido. Surge la idea. Pero lo que vos decís es muy bueno. Lo que viene después. ¿Por qué los demás se querían quedar en el fuselaje? Bueno, primero era lógico, habían tratado de llegar a la cola del avión, que estaba muy cerca y eso solo casi le cuesta la vida. Uno lo agarró una tormenta volviendo. Fue un esfuerzo muy grande, enterrándose en la nieve. Después se acercaba el verano. Había menos nieve, pero realmente era un esfuerzo sobrehumano. La altura, la falta de comida, Hacer agua era difícil.
¿Entonces, qué lo movió a él? Amor. Amor. ¿Qué pensó él? Mi padre perdió casi toda su familia, en lo que está pensando en Uruguay. Se puso en su lugar. Había quedado una hija en Uruguay, pero en ese vuelo había perdido a la mujer, a una hija y al hijo. Entonces él dijo: "Yo quiero volver, por lo menos volver a mi padre". Eso es lo que él dice que es la energía que más fuerte lo movió a ese deseo y necesidad de salir de ahí, que iba contra toda intuición. El fuselaje era una protección. Era una especie de hogar, algo que los protegía un poco, relativamente. Una avalancha entró dentro del fuselaje, mató a varios más, pero eso era la única protección que tenían.
Habían escuchado que la búsqueda se había abandonado. Confiaban en que algún día pasara un avión, pasara algo en que los detectaran. Nando dijo No tenemos que ir nosotros a buscar esa ayuda. Y tenía razón.
- ¿Y esa fuerza de convencer a los demás con vos que lo conocés, de dónde crees que la saca?
- De lo mismo, pero también su personalidad. Si lo conocés, es una persona muy tranquila. Si vos combinas una enorme tranquilidad y confianza con al mismo tiempo el poder de poder convencer a otros. Lo de la tranquilidad ayuda. Cuando ves a alguien nervioso, ansioso, que tenían todo el derecho de estarlo al borde del pánico, quizás me quiero escapar de acá. Quizá alguien podría haber salido corriendo a buscar ayuda.
Equivocadamente lo planearon, hicieron las cosas y prepararon una bolsa de dormir. Se lo pensaron bien y fueron para el lado correcto. Nada más que había un error. Confiaron en el copiloto que se había equivocado en los cálculos. Entonces fueron para el lado que había más caminata, mucho más tiempo, pero fue muy pensado. Ahora de nuevo vos mezclas tranquilidad con una fuerte perseverancia y convicción. Es mucho más convincente que el que está nervioso, acelerado, que dice vamos, que es impulsivo, reactivo.
Vieron a alguien muy pensante y de hecho Canessa, que tenía 19 años, nada más, su compañero de travesía, era uno de los más fuertes y muy inteligente. Era el que estudiaba medicina, no quería y Nando lo convenció y Canessa aceptó. Bueno, a esa edad hay mucha diferencia. Nando tenía 23 y Canessa 19 era bastante más grande para la edad más adelante y para la época de la diferencia. Canessa siempre decía: "me convencía y se iba". Después, en otro momento también, cuando pasaron un monte de 5.000 metros y creyendo que del otro lado iban a ver un campo con gente y casas, y lo que vieron fue un valle infinito que no terminaba nunca.
De nuevo Canessa dijo: "No, Nando, volvamos al fuselaje. Esto es imposible". El otro le respondió: "Vamos a seguir porque yo quiero vivir y si tengo que morirme tratando de vivir, prefiero morirme tratando de vivir". Entonces siguieron. Lo volvió a convencer.
- Usando el ejemplo de Nando y del milagro de los Andes, qué puede hacer el hombre cuando tiene ese convencimiento?
- Sabés qué, te parecera raro, pero es genético. Cuando vos ves gente tan determinada, cuando ves gente en la vida diaria. Porque pensar eso también. Todos por ahí adentro tenemos un coraje muy especial. Pero tenés que enfrentar la situación que haga que salga tu coraje, si no, no sale. Y somos todos hombres comunes y de repente hombres comunes, chicos que jugaban en Montevideo al rugby, habían sido compañeros de colegio.
De repente se transformaron en sobrevivientes, en gente que no se iba a dejar morir. Sale todo de adentro tuyo, pero gran parte viene con la genética, aunque no parezca. No es solo la personalidad y tu educación, que tiene mucha influencia, pero la perseverancia. Hay un porcentaje importante que viene genéticamente predeterminada. Entonces por eso de gente que están de esa forma y hay otra gente que le cuesta tanto hacer cosas, no es.
Hay que tener cuidado, no es solamente vagancia, tenés que acompañar y ayudar, pero entender que mucho de esta predeterminación tan fuerte viene en el ADN, en los genes.
- Vos contabas recién que se te "prende la lamparita", digamos, del caso Nando Parrado cuando él lo cuenta en una conferencia, ¿cuándo dijiste esto tiene que ser un libro?
- Simple, lo escucho, no sé si una lamparita, pero lo escucho y dije "Es raro, es raro". Razonando, tendría que estar muerto. Esto pasa un millón de veces más y un millón de veces se mueren todos, como puede haber sido. Ahí pienso lo del coma. Tres días en coma, dado por muerto en la entrada de un fuselaje y no se murió.
Entonces lo veo al revés. Soy neurólogo. En Estados Unidos, mi formación, fue en lo que se llama neuro en sí mismo, que es tratar las enfermedades más graves, neurológicas, en terapia intensiva y la que más hice yo fue la sede del accidente cerebrovascular (ACV). Entonces ahí empecé a pensar al revés: "Frío, deshidratación, coma". El coma inducido, que a veces lo usamos para tranquilizar a la gente con un traumatismo, el que llega, el de la moto, el de los y lo usamos a propósito.
De repente me invitan a una conferencia en un congreso importante de ACV y yo pido permiso si podía mechar. Me invitaron a dar un dos conferencias ACV y yo pregunto si puedo dar una sobre un caso especial y les cuento bien detallado. Yo tenía diapositivas que me dio Nando y en la República Dominicana presento esta conferencia del accidente y la teoría fue recibida con bastante entusiasmo e incluso fue emotivo porque al final vienen, no me acuerdo si eran tres o cuatro personas, que los veo llorando cuando se me acercan y eran uruguayos que se habían emocionado con la historia y que me dijeron que tendría que publicarlo. ¿Yo digo si tiene razón, por qué no? Y apunté una revista, demasiado buena quizás, pero evidentemente les gustó. Nunca te enterás quién es el que revisó tu trabajo cuando lo mandas a una revista científica, es anónimo. La revista invita a un revisor, a un experto en el tema y le dice: "¿Che, te parece que esto se tiene que publicar?". Se ve que el revisor dijo sí, es suficientemente probable, como para que amerite publicación esto de una revista The Lancet súper científica, reconocida y lo publicaron con una foto de ellos cuando recién lo rescatan. Canessa y Nando Parrado con el arriero y la explicación científica.
Después de eso me llaman de Hollywood, un director que estaba haciendo un documental sobre Nando y cómo habían sobrevivido a la avalancha, el hambre y pusieron la parte esta de la teoría científica que con incluso filmación, un actor haciendo de Nando haciendo la tomografía computada de cerebro, sale el documental y hace un par de años dije, yo había hecho otro libro, de prevención, de longevidad de lo que hacemos. Después dije: "No, este es un tema muy interesante. Es es el milagro ese de la estadística de Gauss en el extremo extremo, pero es probable que le haya salvado la vida, que a su vez él salva la vida de otros 15 esté con lo que hace. Entonces ahí dije lo escribo y lleva mucho esfuerzo escribir un libro, pero yo traté de poner cantidad de datos. A la gente le puede interesar desde las turbulencias y por qué un avión es tan seguro, paradójicamente, con ese accidente tan grave, pero por qué justamente es muy seguro, el más experto en el mundo en catástrofes, un profesor de Estados Unidos, dice que tener miedo a subir un avión es como si tuvieras miedo de ir al mercado porque crees que se te puede caer el techo en la cabeza. ¿Imposible, no? Bueno, los aviones son así de seguros, pero bueno, esa fue la idea de cómo llegó a un libro.
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