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Contundente respuesta de los farmacéuticos al Gobierno por la venta libre de medicamentos

La Federación Argentina de Cámaras de Farmacias (FACAF) emitió un comunicado alertando respecto a que "ningún medicamento es inocuo" y cuestionó el cambio "del modelo sanitario al 'farmashopping'”.
Sobre las recientes normativas del Gobierno nacional en materia de medicamentos de venta libre, la Argentina de Cámaras de Farmacias (FACAF) emitió un fuerte comunicado. Foto: Santiago Tagua/MDZ
Sobre las recientes normativas del Gobierno nacional en materia de medicamentos de venta libre, la Argentina de Cámaras de Farmacias (FACAF) emitió un fuerte comunicado. Foto: Santiago Tagua/MDZ

Este miércoles se publicó en el Boletín Oficial el decreto 1024/2024, con el cual el Gobierno nacional establece nuevos lineamientos para la compra y exhibición de medicamentos  de venta libre. Según lo dispuesto, los mismos "podrán ser exhibidos en las góndolas de establecimientos habilitados como farmacias, de modo tal que conserven inalteradas sus propiedades fisicoquímicas y el público general pueda acceder directamente a ellos sin necesidad de intermediarios". 

La medida, firmada por el presidente Javier Milei, el ministro de Salud Mario Lugones y el jefe de Gabinete Guillermo Francos, tuvo una contundente respuesta de la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias (FACAF), que emitió un comunicado  esta tarde en respuesta a esas nuevas medidas.

El texto que se dio a conocer responde al Decreto 1024/2024 que emitió el Gobierno nacional y que establece que la comercialización de medicamentos de venta libre y otros productos anexos a la actividad farmacéutica, como aquellos destinados a higiene, estética, desinfección o similares, podrá realizarse sin la intervención ni supervisión de un farmacéutico.

"Bajo el argumento de 'proteger al consumidor', garantizar un 'tratamiento fehaciente y veraz de la información' y asegurar 'la libertad de elección sin menoscabar el derecho a la salud', la normativa habilita a que los medicamentos y productos indicados puedan ser exhibidos y comprados directamente desde las góndolas de las farmacias, sin necesidad de ´intermediarios´, denostando la labor del profesional farmacéutico", enfatizó la FACAF en su comunicado.

"Desde las entidades farmacéuticas venimos alertando respecto a que ningún medicamento es inocuo. Incluso los mal denominados de venta libre, pueden tener consecuencias y efectos adversos graves si no se usan correctamente. Al exhibirlos en góndolas como si fueran simples mercancías, se pone en riesgo la salud de los pacientes. Sin la orientación adecuada sobre su uso, interacciones con otros fármacos y contraindicaciones, se incrementa el riesgo de automedicación incorrecta, con consecuencias potencialmente peligrosas", alertó la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias.

En su documento, la entidad recordó que la justicia mendocina de primera instancia otorgó una medida cautelar, que aplica para todo el país, en la que suspende algunos artículos del DNU 70/2023 "que desregulaban la venta de medicamentos sin receta fuera de las farmacias y permitían que un solo farmacéutico estuviera a cargo de varios establecimientos".

"Este fallo resalta la importancia de la intervención profesional farmacéutica para garantizar la seguridad en la dispensación de medicamentos y la protección de la salud pública", menciona el comunicado. Y enfatiza: "Las farmacias no son formadoras de precios de los medicamentos, por lo tanto, las medidas propuestas por el decreto en cuestión, para nada contribuyen a lograr un objetivo de ese tenor. Un importante número de nuestras provincias tienen su propia ley sanitaria en salvaguarda del medicamento y la salud de su población, es decir, prohíbe expresamente la venta de medicamentos de venta libre fuera de las farmacias y prohíbe que los mismos estén en góndolas al alcance del público", recordaron.

Por último, en forma contundente, alertaron: "La farmacia argentina es un modelo de eficacia sanitaria a nivel mundial, pero este decreto busca transformarla en un simple negocio, al servicio de los intereses económicos de unos pocos, del modelo sanitario al “farmashopping”, convirtiendo al medicamento de un bien social en un objeto de consumo al que solo algunos argentinos podrán acceder".