Pinta BAphoto bajo la lupa
En las últimas décadas, la fotografía ha experimentado un notable aumento en reconocimiento y en su valor dentro del mercado del arte. Latinoamérica no ha sido una excepción. Desde 1970, fotografía comenzó a ser aceptada como arte legítimo en museos y galerías. A nivel internacional fotógrafos pioneros como Ansel Adams (1902-1984) y Diane Arbus (1923-1971) establecieron la fotografía como un medio artístico respetado. Entre nosotros Grete Stern (1904-1999), su marido Horacio Coppola (1906-2012), Annemarie Heinrich (1912-2005), Sara Facio (1932-2024) y otros, cumplieron el mismo rol. Desde su creación en 1958, el Fondo Nacional de las Artes apoyó la actividad. Comenzó así a aparecer un coleccionismo interesado en obras fotográficas.
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A nivel global el inicio del siglo XXI fue crucial para la consolidación de la fotografía en el mercado del arte. La irrupción de fotógrafos contemporáneos como Cindy Sherman, Andreas Gursky y Richard Prince llevó los precios a niveles sin precedentes, con ventas multimillonarias en subastas. Obras de gran escala y de edición limitada fueron particularmente demandadas. Entre nosotros una nueva generación de artistas, como Aldo Sessa (1939) y José Luis Raota (1934-1986) adquirieron notoriedad entre el gran público que convalidó el stutus de arte a la fotografía y expandió su coleccionismo. La decoración de interiores se sumó a la demanda ensanchando el mercado.
En todo este camino de crecimiento, además de la limitación de las ediciones (obras firmadas, numeradas y certificadas) que ya comentamos fue fundamental el rol de las ferias especializadas que surgieron en todo el mundo.
Estas ferias han permitido que la fotografía gane visibilidad en los mercados de arte internacionales, ayudando a fotógrafos emergentes y promoviendo la venta de obras a un público más amplio. También han facilitado el intercambio entre galerías, artistas y coleccionistas, y han promovido la creación de colecciones institucionales y privadas.
Pinta BAphoto, que cierra mañana en la Rural de Palermo su vigésima edición se ha consolidado como la más consolidada de Latinoamérica. Su primera edición fue en 2005 en el por entonces brillante Palais de Glace, donde las mega-exposiciones de Fader, Quirós, Molina Campos, Soldi fueron visitadas por millones de argentinos. También en esa sala brilló el ahora homenajeado en Pinta BAphoto, Aldo Sessa con su muestra “Los Argentinos” que incluía unos doscientos retratos.
La feria-aniversario, incluye cuatro secciones. La principal donde más de cuarenta galerías de Perú, Paraguay, Venezuela, Uruguay y Argentina presentan obras de unos doscientos artistas. En Next/Fuera de foco una decena de galerías dan lugar a artistas emergentes de todo el país y Radar, con otras diez galerías, busca visibilizar a una generación de artistas nacionales con miradas alternativas.
Video Proyect da cabida a la imagen en movimiento, mostrando las obras de seis artistas del género. A su vez en Open Files se puede recorrer una serie de micro videos donde diferentes artistas cuentan en primera persona sus experiencias.
Foros, visitas guiadas, un Special Proyect y un homenaje a Aldo Sessa, el entrañable Pedro Roth y Luz Castillo completan una feria que cuya visita me permito recomendar.

* Carlos María Pinasco es consultor de arte.
