Pinta BAphoto en la Rural, Ary Brizzi en el Museo de Arte Decorativo y Aída Carballo en el de la Cárcova
En su sede de la ciudad de Buenos Aires, la feria ha sabido consolidarse como un punto de referencia indiscutido para la fotografía, propiciando un lugar de encuentro entre artistas, curadores, críticos especializados, coleccionistas y un público cada vez más amplio. La edición aniversario incluye cincuenta y cinco galerías, obras de 200 artistas, varias editoriales especializadas y un homenaje a la trayectoria de Aldo Sessa, Luz Castillo y Pedro Roth.
En la sección principal se presenta nuevamente el destacado fotógrafo naturalista Eliseo Miciu (1980). Heredero de una larga tradición artística familiar que hunde sus raíces en la Europa central de dónde emigró su abuelo y fraguado en National Geographic el artista, que trabaja en blanco y negro apela mediante la belleza a la conservación del planeta.
Inaugurada el jueves pasado “Ary Brizzi, arte diseño y modernidad” en el Museo Nacional de Arte Decorativo, permite ahondar en una faceta poco conocida del consagrado maestro.
Nacido en 1930, Brizzi se zambulle en la modernidad a comienzos de la década del cincuenta.
Incursiona en la moda, la publicidad, la gráfica, el diseño de mobiliario y vidrieras; experimenta con nuevos materiales, revoluciona la escultura, para concluir encumbrándose como pilar insoslayable de nuestro arte geométrico.
La muestra del fabuloso museo de Av. Libertador, que recoge obras y testimonios de aquellos comienzos resulta obligada para quienes deseen conocer la génesis del querido Ary. Es además un justo homenaje a quien nos dejara diez años atrás.
En el Museo de la Cárcova, en la Costanera Sur de la Ciudad, “Aída Carballo. Una puerta abierta a lo infinito” representa una oportunidad doble: profundizar en una artista de mérito incuestionable y conocer un museo para muchos ignoto.
Aída Carballo (1916-1985), fue una grabadora, pintora y ceramista que contribuyó a la consolidación de la disciplina del grabado en la Argentina. Por sus talleres de enseñanza, tanto en el ámbito público como privado, pasaron generaciones de estudiantes que se formaron bajo su estela. Se destacó por la maestría y dominio de las técnicas gráficas, pero, por sobre todo por una imagen muy personal que elude toda belleza intrascendente para ir a una búsqueda profunda.
La esencia de su formación se forjó en la Escuela Superior de Bellas Artes en la sede en que hoy (transformada en museo) se presenta esta muestra.
En la misma puede verse además una significativa cantidad de calcos (reproducciones en yeso de originales) de obras maestras de la escultura universal que seguramente regocijarán a los amantes del arte clásico.
* Carlos María Pinasco es consultor de arte.
carlosmpinasco@gmail.com