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La advertencia de un abogado sobre el divorcio exprés que impulsa el Gobierno

Bernardo Beccar Varela dijo que, aunque el proyecto pueda agilizar el trámite, "si esto avanza puede que la conflictividad sea inclusive mucho más grande", al sumar nuevos factores de litigiosidad.

El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado envió al Congreso un proyecto de ley que busca agilizar los procesos de divorcio. Esto se lograría haciendo que el Poder Judicial no intervenga en el trámite, simplificándolo para que los cónyuges puedan divorciarse solo a través del Registro Civil. Todavía faltan detalles, pero los especialistas ya distinguen varios problemas potenciales que pueden surgir de la medida. Bernardo Beccar Varela, abogado especializado en derecho de familia, comentó con MDZ Radio las implicaciones y los riesgos del nuevo proyecto.

Varela explicó que el objetivo del proyecto "es incorporar una nueva causal al divorcio, que es el trámite en sede administrativa. Antes, una de las causales del divorcio era la sentencia judicial. También el cese del matrimonio era por sentencia judicial, por muerte. Y ahora quieren incorporar al Código Civil que el matrimonio también cesa por la sentencia dictada en sede administrativa", con tan solo los cónyuges presentándose en la sede para manifestar su voluntad de separarse, de ahí el nombre 'divorcio exprés'.

Esto traería, a priori, numerosas ventajas. En primer lugar, agiliza el proceso ya que no habría instancia judicial. Esto, sin embargo, puede traer nuevos problemas. "Mis objeciones están relacionadas a que el divorcio está inserto en un sistema del Código Civil, donde las consecuencias del divorcio son de una importancia que, al margen de los abogados, entiendo yo, sí necesitan la mirada y la lupa de un juez". ¿Qué pasa, por ejemplo, cuando una de las partes firme un divorcio sin estar debidamente asesorado?"

"El divorcio genera consecuencias que las personas tienen que conocer, tienen que discutir. Y el juez, como ocurre en muchas cuestiones, puede solucionar situaciones desparejas en relación a las situaciones dominantes y de poder", explicó el abogado. "Así como no puede haber regulación de absolutamente todo, como ocurría, tampoco puede haber una libertad absoluta donde no exista ningún tipo de control. Yo creo que hay que buscar un equilibrio, así como en todas las materias", comentó. La desregulación puede generar "nuevos factores de litigiosidad" (pleitos judiciales) que complejicen aun más el proceso.

Sin embargo, hay otra cuestión a tener en cuenta: los honorarios. Con el divorcio exprés, el proceso sería mucho más barato para los cónyuges. El costo de los honorarios varía de provincia a provincia, principalmente porque existen normas que exigen la intervención de un juez para regular honorarios. Esto muchas veces termina resultando en costos exorbitantes para quienes quieren divorciarse.

"En capital uno puede acordar libremente. Entonces en como toda jurisdicción, la provincia de Buenos Aires, que en Mendoza es igual, supuestamente para proteger a los abogados hay una regulación. El abogado tiene que manifestar si percibió o no sus honorarios, tiene que pagar los aportes. Y todo eso hace que sea mucho más caro. En Capital no existe nada de eso", resaltó. En ese sentido, el abogado apoya una desregulación para reducir costos, aunque estas son problemáticas que tienen que ver con el sistema, no con una simplificación de procesos que pueden terminar trayendo más problemas. "Lo que digo es: mejoremos el sistema", concluyó.

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