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El síndrome de boreout: el aburrimiento crónico en el trabajo

El boreout es una realidad silenciosa que puede afectar a cualquier persona, en cualquier industria.

En un mundo laboral que muchas veces asocia el éxito con la productividad y el estrés, el boreout, o síndrome de aburrimiento crónico en el trabajo, se ha convertido en una preocupación creciente. Aunque menos conocido que el burnout—el agotamiento emocional provocado por la sobrecarga de trabajo—el boreout puede ser igualmente perjudicial para la salud mental y el rendimiento laboral. Este fenómeno, cada vez más relevante en el contexto de cambios laborales y transformaciones organizacionales, afecta a colaboradores que, a pesar de estar ocupando un puesto, se encuentran desmotivados, subutilizados y atrapados en un ciclo de monotonía que genera un profundo malestar.

Qué es el boreout

El síndrome de boreout se refiere a un estado de aburrimiento crónico que surge cuando las personas no encuentran desafíos ni satisfacción en sus tareas laborales. En vez de ser causado por un exceso de trabajo, los síntomas del boreout son el resultado de una subcarga de tareas, una falta de estímulo o actividades poco significativas. Esto lleva a que los colaboradores se sientan infravalorados, frustrados y desmotivados. A largo plazo, el boreout puede generar problemas de salud mental como ansiedad, depresión y una disminución general del bienestar.

Los síntomas del boreout son el resultado de una subcarga de tareas, una falta de estímulo o actividades poco significativas.

Síntomas clave del boreout

Algunos de los síntomas comunes del boreout incluyen:

  • Falta de propósito: sensación de que las tareas no aportan valor.
  • Aburrimiento constante: dificultad para mantenerse enfocado debido a la monotonía.
  • Fatiga emocional: a pesar de no estar sobrecargado de trabajo, la fatiga mental y emocional se vuelve constante.
  • Procrastinación: el aburrimiento empuja a posponer tareas o perder tiempo en actividades no productivas.
  • Evasión activa: algunos colaboradores recurren a estrategias para "parecer ocupados" cuando en realidad no tienen tareas desafiantes.

Por qué el boreout es una amenaza silenciosa

A diferencia del burnout, el boreout puede ser más difícil de detectar porque los colaboradores afectados no necesariamente presentan señales externas de estrés evidente o agotamiento. Sin embargo, esta subestimulación laboral tiene un impacto directo en el bienestar. Cuando una persona se siente innecesaria o no aprovecha sus habilidades, su autoestima se ve afectada, lo que genera una espiral negativa de desmotivación y apatía.

Además, el boreout también tiene consecuencias en la productividad organizacional. Los colaboradores desmotivados y desconectados tienden a aportar menos, afectando el clima laboral y, en última instancia, el éxito de la empresa.

El síndrome de boreout se refiere a un estado de aburrimiento crónico..

Estadísticas y el caso de Argentina

A nivel global, el boreout ha ganado atención en estudios recientes. Según una encuesta realizada por el portal de empleos Bumeran, Argentina lidera la región con el mayor porcentaje de especialistas que detectan casos de boreout en sus organizaciones. El 86% de los especialistas argentinos identifican este fenómeno en el país. Le siguen Chile con el 83%, Ecuador y Perú con el 81%, y Panamá con el 78%.

Estos resultados reflejan la creciente relevancia del boreout en la región, en especial en Argentina, donde los cambios laborales recientes y la precarización de algunos sectores pueden estar favoreciendo el aumento de casos. Las jornadas laborales prolongadas, la falta de desafíos y el estancamiento profesional son factores clave que contribuyen a este fenómeno.

Cómo combatir el boreout

Para evitar que este síndrome se arraigue en los lugares de trabajo, tanto las organizaciones como los colaboradores deben tomar medidas activas. Algunas estrategias incluyen:

  • Redefinir roles y responsabilidades: asegurar que las personas tengan tareas significativas y desafiantes acorde a sus habilidades.
  • Comunicación abierta: fomentar un diálogo continuo entre colaboradores y sus líderes para ajustar la carga de trabajo cuando sea necesario.
  • Rotación de tareas: promover la diversidad en las tareas para evitar la monotonía y fomentar el aprendizaje continuo.
  • Desarrollo profesional: ofrecer oportunidades de formación y crecimiento que permitan a los colaboradores sentirse valorados y estimulados.
  • Autogestión y proactividad: las personas pueden buscar maneras de mejorar su entorno laboral, ya sea proponiendo nuevos proyectos, involucrándose en iniciativas transversales o diversificando sus tareas.
Asegurar que las personas tengan tareas significativas y desafiantes acorde a sus habilidades.

Conclusión

El aburrimiento laboral no solo es una fuente de frustración personal, sino que también puede disminuir la eficiencia organizacional y el bienestar general. Reconocer y abordar este síndrome es fundamental para crear entornos de trabajo saludables donde los colaboradores puedan sentirse comprometidos y satisfechos. Si las empresas no atienden esta problemática, corren el riesgo de tener equipos desmotivados y con una baja productividad, lo cual afecta el crecimiento a largo plazo.

El mensaje es claro: tanto la sobrecarga como la subcarga de tareas son perjudiciales. Crear un equilibrio en la gestión del entorno laboral es clave para prevenir tanto el burnout como el boreout.

 Verónica Dobronich.

Verónica Dobronich, cofundadora de Gimnasio de emociones