Presenta:

Detectan los primeros ejemplares de chicharrita africana en Argentina y preocupa al campo

Especialistas del INTA detectaron la presencia en campos de Santa Fe y Entre Ríos. Evalúan los riesgos que representa para los cultivos.
Investigadores detectaron la presencia de la chicharrita africana en Argentina. Foto: GSFE
Investigadores detectaron la presencia de la chicharrita africana en Argentina. Foto: GSFE

Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) han confirmado la presencia de los primeros ejemplares de la chicharrita africana (Leptodelphax maculigera) en Argentina. Esta plaga, comúnmente conocida por su origen en el continente africano, fue detectada en lotes de trigo en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, lo que ha generado preocupación en el sector agropecuario del país.

Los primeros ejemplares fueron capturados en campo y su identificación fue verificada por la División Entomología de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad de La Plata. "La chicharrita africana es una especie que se puede encontrar en distintos hospedantes", explicó Diego Szwarc, investigador de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Reconquista (EEA) quien participó en el proceso de detección.

Con un tamaño que varía entre los 4 y 6 milímetros, esta chicharrita se distingue por su cuerpo amarillento y una mancha negra en su frente, conocida como clípeo. Además, posee un espolón en el ápice de las tibias de sus patas traseras, características que la diferencian de otras especies. Estos rasgos han sido clave para los especialistas que confirmaron la detección.

Lo que preocupa a los productores agropecuarios es la capacidad de la chicharrita africana para alimentarse de una amplia gama de cultivos. Según los expertos del INTA, esta especie es oligófaga, lo que significa que puede nutrirse de gramíneas como el maíz y la caña de azúcar, así como de pasturas y leguminosas, incluyendo cultivos tan diversos como la setaria y el poroto.

Melina Almada, investigadora de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Reconquista, expresó su preocupación ante la capacidad de esta plaga para adaptarse a distintos hospedantes. "Su versatilidad en cuanto a alimentación la convierte en una amenaza a la que debemos prestar atención", sostuvo, destacando la importancia de su monitoreo temprano para evitar mayores problemas en los cultivos.

En Brasil, ya se han reportado algunos riesgos asociados a la presencia de la chicharrita africana. Investigaciones en ese país señalan que este insecto es capaz de adquirir y transportar varios patógenos que afectan al maíz, entre ellos el virus del rayado fino y el virus del mosaico estriado, así como un fitoplasma. Sin embargo, aún no se ha comprobado que la chicharrita pueda transmitir estos patógenos a las plantas de maíz en Argentina.

Por este motivo, el INTA ha instado a los productores a monitorear de cerca los cultivos, especialmente el trigo y la setaria, donde ya se han detectado los primeros ejemplares. “Es crucial que se detecte a tiempo la presencia de la chicharrita africana para tomar medidas preventivas”, indicó Almada.

Además, Adriana Saluso, investigadora del Laboratorio de Entomología del INTA Paraná, en Entre Ríos, subrayó que se están evaluando los posibles riesgos que esta plaga podría representar para la producción agrícola local. “El estudio de la distribución y el comportamiento de la chicharrita africana en nuestro país es prioritario”, comentó.

Por el momento, los especialistas continúan monitoreando la presencia de esta especie en las áreas afectadas. La investigación se centra en determinar su capacidad para reproducirse en estas regiones y en cuáles cultivos representa un mayor riesgo. Esto permitirá establecer estrategias de manejo y control específicas.

En ese contexto, los expertos del INTA advierten que es importante actuar rápidamente para evitar una posible expansión de la plaga a otras provincias argentinas. Las recomendaciones se basan en incrementar el monitoreo constante de los cultivos y tomar medidas de control biológico si fuese necesario.

A pesar de que aún no se ha confirmado la capacidad de la chicharrita africana de transmitir patógenos en Argentina, el sector agropecuario se mantiene en alerta. La detección temprana, aseguran, es clave para evitar posibles pérdidas económicas en los cultivos afectados.

La llegada de la chicharrita africana a Argentina marca un nuevo desafío para los productores del país. Con el esfuerzo conjunto de organismos como el INTA y los productores, se espera poder mitigar el impacto de esta plaga en los cultivos, protegiendo una parte vital de la economía nacional.

Chicharrita de maíz

Conocida como Spiroplasma, esta plaga provoca graves pérdidas en los rendimientos, generando graves consecuencias económicas y productivas. Su presencia se manifiesta en la rápida degradación de los cultivos, con una marcada disminución en su crecimiento y rendimiento.

Además, ocasiona daños directos tanto por alimentación como por oviposición, los cuales dependen de la densidad del vector y de las condiciones hídricas en las cuales se desarrolla el cultivo.