Caminaba con su detector de metales y lo que descubrió podría hacerlo millonario
Un noruego que había comprado un detector de metales para motivarse a salir a caminar y hacer ejercicio por recomendación médica fue el protagonista de un increible hallazgo de incalculable valor.
Enterrado cerca de una granja de la localidad de Stavanger encontró un tesoro histórico compuesto por monedas del siglo VI, lo cual fue considerado como el “descubrimiento de oro del siglo” por expertos en su país.
“Al principio pensé que eran monedas de chocolate”, dijo Erlend Bore que se convirtió en un arqueólogo aficionado según los medios locales. Su descubrimiento fue dado a conocer por la universidad de Stavanger a través de un comunicado, y se encuentra resguardado en su Museo de Arqueología.
El tesoro, que fue encontrado el mes pasado en la propiedad de un granjero cerca de Stavanger, incluye nueve medallones y perlas de oro que una vez formaron un collar de lujo y tres anillos del mismo metal, informó la mencionada universidad.
El hombre contó que adquirió el detector de metales para motivarse a caminar más y hacer una rehabilitación por recomendación de su médico y de su fisioterapeuta. Pero para su sorpresa, en uno de sus paseos, el instrumento comenzó a sonar en una colina.
Fue entonces cuando dio aviso a los arqueólogos de la Universidad, y juntos hallaron unos 100 gramos de joyas que se remontan a alrededor del año 500 dC, en una época de grandes migraciones de los pueblos en Europa.
“Es el descubrimiento de oro del siglo en Noruega”, afirmó el director del museo arqueológico de la universidad de Stavanger, Ole Madsen. “Encontrar tanto oro de un solo hallazgo es extremadamente raro”, añadió.
Según los especialistas, este descubrimiento es único por la imagen que figura en los medallones, una especie de caballo perteneciente a la mitología nórdica.

“Dada la ubicación del hallazgo y las enseñanzas extraídas de descubrimientos equivalentes, se trata sin duda de objetos preciosos ocultos o de una ofrenda a los dioses en un período agitado”, dijo el profesor Håkon Reiersen.
Según lo previsto por la ley nórdica, Erlend Bore y el propietario del terreno donde se encontró el tesoro deberían recibir una recompensa cuyo importe aún no fue decidido.

