Presentan un proyecto de ley para penalizar la violencia estética
La muerte de la modelo y actriz Silvina Luna a raíz de las consecuencias que le trajo las cirugías realizada por el doctor Aníbal Lotocki en el año 2011, abrió todo un debate en torno a la “violencia estética ”.
Recientemente, una diputada nacional de Juntos por el Cambio presentó un proyecto de ley para penalizar la “mala praxis” en este tipo de intervenciones.
Se trata de la legisladora Soledad Carrizo quien propuso abordar la violencia estética como una “categoría autónoma de prevención y punibilidad”.
“El proyecto plantea la necesidad de incorporar la especificidad de las prácticas estéticas a los tipos penales existentes. Se incluye expresamente en cada uno de ellos la conducta específica vinculada a la aplicación imprudente, negligente, inexperta, o antirreglamentaria de procedimientos o de sustancias con fines estéticos, y la utilización de sustancias no autorizadas para el uso humano con fines estéticos.Se integra por 8 artículos con propuestas modificatorias de tres leyes: El Código Penal, la Ley de derechos del paciente, y la Ley de prevención y sanción de violencia hacia las mujeres”, explicó Carrizo.
La iniciativa plantea en primera instancia la modificación del artículo 84 del Código Penal, imponiendo una pena mínima de tres años de prisión para quien provoque una muerte “por aplicación imprudente, negligente, inexperta o antirreglamentaria de procedimientos, o utilización de sustancias, con fines estéticos”.
También propone incluir en el artículo 92, referido a las lesiones, las provocadas“por la utilización de sustancias no autorizadas para el uso humano con fines estéticos”, con penas que varían según el grado de la lesión.
Como tercera medida, sugiere modificar la Ley 26.529 de Derechos del Paciente, agregando en la definición de “información sanitaria” toda especificación de los “cambios o procedimientos alternativos que se hubieran efectuado” en el cuerpo del paciente en “caso de necesidad” o que sean distintos al procedimiento informado originalmente.
Dicha información alcanzaría a las instancias del diagnóstico y pronóstico para “tratamientos o intervenciones con fines reparadores, estéticos y de medicina satisfactiva”.
“Se incorpora también dentro de la definición del consentimiento informado, la condición de que el médico o profesional actuante ofrezca un detalle objetivo, claro y sin condicionar o afectar la decisión libre y voluntaria del paciente y que sea explicado en relación a su estado de salud”, detalló la legisladora.
Finalmente, la propuesta establece la inclusión expresa de la violencia estética dentro de la enumeración de todas las formas de violencia contra la mujer, “permitiendo visibilizar la causa de estos problemas y debilitar los dañinos modelos o estándares de apariencia física o belleza corporal que implica exclusión o discriminación, afectando la autoestima, perjudicando y perturbando el pleno desarrollo personal de la mujer que no lo cumple”, finalizó la diputada.