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El desesperado reclamo de parejas en tratamiento de fertilidad

La asociación que nuclea a los centros especializados advirtió la imposibilidad para seguir ofreciendo tratamientos sin costo por la inflación y las restricciones a las importaciones.
Los tratamientos de fertilidad son procesos muy costosos. Foto: Shutterstock
Los tratamientos de fertilidad son procesos muy costosos. Foto: Shutterstock

No iba a pasar mucho tiempo para que la crisis del sistema sanitario impactara de lleno en los tratamientos de fertilidad, procesos complejos, costosos y cuyos insumos y equipamientos dependen de las variaciones del dólar por tratarse mayoritariamente de materiales importados.

En las últimas horas, decenas de pacientes advirtieron problemas para la continuidad de procesos ya iniciados y reparos de los centros de reproducción por la falta de actualización de las prepagas y obras sociales en los valores de las coberturas de los tratamientos, según lo establece la ley 26.862. 

Esa norma, sancionada hace una década, establece que tanto las obras sociales como las empresas de medicina prepaga deben cubrir al 100% los tratamientos necesarios para lograr el embarazo. La ley obliga la cobertura integral de un máximo de 4 tratamientos anuales de técnicas de baja complejidad y hasta 3 de alta complejidad, con pausas de 3 meses entre cada uno, sin limitaciones que impliquen discriminación por orientación sexual o estado civil. Además, la norma contempla que la cobertura de la obra social o prepaga debe alcanzar la criopreservación de embriones, en caso de tratamientos in vitro. 

Según la ley, los tratamientos deben ser cubiertos en un 100% por prepagas y obras sociales. 

Sin embargo, muchas pacientes que se encuentran atravesando tratamientos de fertilidad refieren que algunos centros médicos les exigen abonar entre u$s 400 y u$s 600 (en algunos dólar oficial, en otros blue) por los insumos importados para poder avanzar con los procedimientos.

"No nos olvidemos que tenemos una ley de fertilidad, que va más allá de cualquier crisis económica, por lo tanto, resulta injusto que, existiendo dicha ley la alternativa sea suspender los tratamientos", dice Paula Castro, abogada especialista en fertilidad y referente de El Club de las Soñadoras, un espacio donde guía y acompaña a todas aquellas mujeres que sueñan con ser madres.

Un proceso dificultoso en muchos sentidos

Frente a la dificultad para concebir, la búsqueda de un embarazo se vuelve un proceso extremadamente angustiante y muchas veces frustrante.

Antes de la sanción de la Ley de Fertilidad, el factor económico sumaba otro motivo de agobio para quienes se encontraban en el camino de la ayuda de la ciencia para llegar a ser padres.

Desde entonces, los centros de fertilidad distribuidos en todo el país vienen celebrando acuerdos con las obras sociales y las prepagas que permitieron renovar la esperanza de miles de parejas. Sin embargo, la suba del dólar, la devaluación y las limitaciones a las importaciones encarecieron los valores de esos tratamientos.   

La complejidad de los tratamientos

El viernes, a través de un comunicado, la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) advirtió que debido a la crisis que atraviesa el sector por la inflación, la devaluación y las restricciones a las importaciones "se está haciendo inviable la realización de los tratamientos, poniendo en riesgo, inclusive, la continuidad de varias Instituciones de reproducción".

El mensaje encendió todas las alertas y sembró la incertidumbre entre quienes se encuentran atravesando, por ejemplo, procesos de estimulación, una de las etapas centrales de los tratamientos. "En todos los casos se pueden presentar recursos de amparo. Pero si el tratamiento está iniciado, no pueden dejarlas sin cobertura", aclara Castro. Y agrega: "Pero si aún no han iniciado el tratamiento, contáctense dentro de unos días con los centros para saber si hay novedades respectos de los nuevos convenios".

Cobros extra ¿sí o no?

Sobre la posibilidad de que las clínicas especializadas en fertilidad se sumen a la modalidad ya iniciada por muchos profesionales de la salud de exigir un monto extra para la atención del paciente, Paula Castro recuerda que la Ley establece que, tanto las obras sociales como las prepagas, deben cubrir el costo total -sin excepciones- de los tratamientos de acuerdo con los valores del centro de reproducción asistida.

Por último, ante las decenas de consultas que llegan a sus redes sociales, Castro pide a los centros que "prioricen a los pacientes del interior que ya tienen abonados pasajes y estadía programados para realizar el tratamiento", al tiempo que señala que es importante "que puedan informar cuál es la diferencia entre insumos nacionales e importados y cuáles son esos materiales, para de esa manera, poder reclamar su cobertura a las obras sociales y prepagas".

Carta abierta de padres en busca de un embarazo

"Entendemos que el sector de la salud no se encuentra exento de la situación inflacionaria del país y de la dificultad para girar divisas para concretar las importaciones de insumos a todo el sector, incluyéndose el de reproducción asistida. Aún así notamos cómo los tratamientos que se realizan de manera particular (sin cobertura médica) no presentan inconvenientes con la disponibilidad de insumos", dice Maru Pesuggi, licenciada en Administración y autora del libro "Que me parta un milagro" sobre la búsqueda de un hijo. 

En su cuenta de X, Maru Pesuggi hace un llamado de atención por las dificultades que enfrentan quienes se encuentran frente a un tratamiento.

"A todo esto se le suma el desgaste emocional. El estrés sostenido y la ansiedad son una de las causas principales del abandono de la búsqueda", añade Pesuggi en una carta abierta publicada en X días atrás frente a la multiplicación de casos de parejas a las que dicen haberles limitado el alcance de la cobertura y luego de que se conociera el comunicado de SAMeR.

Un camino árido y desalentador

A los 30 años, la probabilidad de que una mujer sana logre un embarazo es del 20% cada mes, mientras que a los 40 baja al 5%. De esa proyección nace la advertencia de muchos médicos ginecólogos para que las mujeres que decidan postergar -por diversas razones- la maternidad, tengan la precaución de consultar con un especialista en fertilidad.

Las enfermedades y trastornos que influyen en la fertilidad pueden ser diversos y el camino para encontrar una solución puede llegar a ser muy dificultoso no sólo desde lo médico sino también desde la burocracia del sistema de salud. 

Los trámites que exigen muchas prepagas suelen ser muy engorrosos.

Carolina tiene 37 años y frente a la imposibilidad de concebir decidió hace tiempo consultar con un especialista. Se le diagnosticó endometriosis, un trastorno muy frecuente que compromete la fertilidad. Desde entonces, transita un angustiante camino en busca de que la empresa de medicina prepaga Prevención Salud le autorice el inicio de un tratamiento en el centro donde se atiende. 

"Me piden que suba el plan para que me cubran el costo. Empecé en junio a hacer los trámites, presenté formularios por la web que mágicamente 'desaparecieron'. Hasta que a fines de julio fui a las oficinas. Hice los trámites y nunca se me modificó el plan. 
Fui otra vez en agosto y ahora me dicen que el médico auditor es quien debe autorizar el pase a otro plan. Tenía que empezar a cubrir a partir de septiembre y todavía no tengo respuesta", relata a MDZ.  Y cierra: "Es difícil y frustrante que, en este tipo de temas, donde el factor tiempo es determinante, dilaten tanto las cosas".