Hacinamiento, deterioro edilicio y listas de espera: restringen el ingreso a una cárcel de mujeres
La crisis carcelaria de Mar del Plata por el hacinamiento, un denominador común en el territorio nacional, lo cual motivó distintas medidas de urgencia como la flamante restricción en el ingreso a la Unidad Nº 50 de Batán, un penal de régimen cerrado que se inauguró el 23 de febrero de 2006 y, desde entonces, arrastra reclamos de este tenor.
El hacinamiento no solamente se visibiliza en las celdas, ideadas para alojar a una persona pero que en ocasiones albergan hasta cuatro, sino también en el funcionamiento de los sistemas implementados para favorecer la resocialización, tales como la educación, ya que se brindan enseñanzas del nivel primario, secundario, y distintos talleres.
"La mayoría de las detenidas son del conurbano y se busca que las nuevas alojadas provengan de los departamentos judiciales de Mar del Plata", aseguraron jueces de garantía consultados por MDZ, tras la medida que se justificó en el "deterioro edilicio y la sobrepoblación carcelaria".
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Según los especialistas, "es habitual que esta cárcel esté recontrapasada de su cupo y estas medidas se repiten constantemente solo para aliviar un poco la situación".
La jueza Mariana Irianni, del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de la ciudad, firmó esta resolución a fines del año pasado aunque se hizo efectiva en las últimas horas cuando se logró constatar una sobrepoblación que asciende al "40% el cupo operativo", según la Defensora General, Cecilia Boeri.
En cuanto a los fines operativos, detenidas que por jurisdicción deberían cumplir su condena en Batán lo están haciendo en cárceles de otros distritos del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) que "no cuentan con espacios adecuados a tal fin".
Más de un centenar de reclusan colapsaron la cárcel, donde se arbitraron "listas de espera" para efectuar eventuales traslados. Ante esto, Boeri graficó que "las mujeres que resultan aprehendidas por las autoridades policiales quedan en lista de espera para ingresar al recinto, debiendo permanecer en la seccional responsable de su detención por hasta por 24 o 48 horas".
La funcionaria también lamentó que el tema no forme parte de la agenda de los candidatos para las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
El Director del Programa de Intervenciones Complejas y Colectivas del área Contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), Augusto Infante, aclaró que el “problema estructural de la sobrepoblación carcelaria es una cuestión que caracteriza al sistema de encierro punitivo en general, en todos sus niveles”.
Según el informe de 2022 de la CPM, como parte de lo que califican como la “consolidación de políticas punitivistas”, la población encarcelada subió exponencialmente a una tasa general de 306 cada 100 mil habitantes en la Provincia de Buenos Aires, la más alta del país y de la historia bonaerense.
Desde la entidad calculan que “el porcentaje de sobrepoblación llega al 111%, número que no solo habla de personas condenadas, sino también a las jurídicamente inocentes, es decir, procesadas o sin condena firme”.
Puntualmente en Batán, las celdas están originariamente pensadas para una persona y en las inspecciones llegaron a encontrar algunas ocupadas por cuatro detenidos. “Son de muy reducidas dimensiones y tienen que armarlas aunque en algunos casos hay gente que duerme en el piso con colchones. En esas condiciones sobreviven. La circunstancias son realmente muy graves“, graficó Infante.
“La respuesta a la sobrepoblación carcelaria tiene que ser multicausal, e involucra incluso un cambio de un paradigma cultural, la modificación de leyes regresivas, la necesidad de que se destine un presupuesto para solucionarlo, el desarrollo de políticas públicas para pensar lo postpenitenciario, la generación de empleo genuino”, concluyó.