Qué hay detrás y quiénes ganan en la guerra del agua en el pedemonte
Mendoza se seca; y la ansiedad por conseguir agua generó, durante años, una especie de instinto de supervivencia que hizo dejar de lado los proyectos colectivos. Un sálvese quien pueda que derivó en mercados negros de acceso al agua, soluciones informales, lobby, robo, desarrollos engañosos y otros métodos que hacen a un mecanismo disfuncional. Tanto, que aún con una oferta de agua decayendo, la Provincia derrocha, usa mal y tiene pérdidas enormes de ese recurso. En el acceso al agua para consumo humano hay dos grandes grupos: el que tiene servicio, pero con una calidad y cantidad que se deteriora; y quienes no tienen directamente acceso; sobre todo por haberse instalado en áreas no servidas por Aysam y los operadores municipales.
La Provincia creció desordenadamente y de manera más vertiginosa que la construcción de infraestructura. El pedemonte mendocino es una de las muestras más notorias. Hay cerca de 50 mil personas asentadas en una zona ambientalmente delicada, sin acceso formal a los dos servicios básicos para vivir; agua y saneamiento. Hay dos bloques grandes: el piedemonte norte, con núcleo en El Challao, y el pedemonte sur, que tiene al distrito Vertientes del Pedemonte y algunos barrios privados como la zona de mayor densidad actual y proyectada.
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El norte grande
Las familias que viven en El Challao estaban ilusionados con tener agua, por fin. Pero nada es gratis en la vida y por eso las obras que hacen falta pasan antes por todas las zarandas políticas posibles; y varias veces. Se trata del sistema de provisión de agua potable para el pedemonte norte, una obra que arrancó en los 700 millones de pesos, pero ya supera los 1000 millones.
Se prometió; se volvió a prometer; se demoró y, allí, una nueva oportunidad para volver a anunciarlo; se dividió el oficialismo y, entonces, los anuncios se hacen por partida doble: Daniel Orozco por un lado, el Gobierno provincial por el otro. Mientras, la obra no se hizo. Sí se licitó y más allá de las peleas, el ganado fue el mismo: CEOSA la empresa constructora multirubro que logra saltar cualquier grieta y también problemas financieros.
Los fondos para hacer las obras no son ni de la provincia, ni del municipio. El ENOHSA, que tiene un perfil netamente técnico, es el organismo que autorizó, priorizó y pagará.
En esa zona del pedemonte viven 24600 personas, pero con el sistema de provisión de agua se beneficiarán más de 42 mil. “El proyecto consiste en la ejecución de las obras necesarias para proveer de agua potable a la cuenca Nor-Oeste del departamento de Las Heras, denominada Pedemonte Norte, beneficiando directamente a los habitantes de la localidad “El Challao” y los barrios ubicados al Este de la misma (Zona de Expansión), e indirectamente a las áreas ubicadas inmediatamente al Este de la cuenca (Zona de Refuerzo), actualmente con servicio de agua potable”, explica el proyecto ejecutivo elaborado por Agua y Saneamiento Mendoza (AYSAM). Entre otras cosas, será necesario ampliar la planta Alto Godoy, crear nuevos reservorios de agua y estaciones de bombeo.
El Challao tiene un desarrollo inmobiliario importante, con barrios que tienen seguridad privada, pero no agua. Por eso se pagan fortunas por camiones cisterna que llenan. De hecho hay varias empresas que se dedican a proveer agua en camiones con tarifas no reguladas.
Dalvian, el barrio privado más grande de Mendoza y construido en base a créditos otorgados por los desaparecidos bancos estatales y con propiedades inmobiliarias de distinto origen, tiene su propio sistema. Es operador de agua y se provee con pozos. El agua es de mala calidad y requiere un costoso proceso para ser potabilizado. Hace una década OSM Mendoza estuvo a punto de darle un cupo de agua desde la planta Alto Godoy a pesar de la los problemas y que es un área no servida, proyecto que finalmente se frustró. “DALVIAN no cuenta con servicio de AYSAM. Tiene fuentes propias. Solo se le brinda el servicio de cloaca en bloque”, explicaron desde la empresa estatal. Algo similar ocurre con los barrios La Bastilla Y Mendoza Norte, que tienen fuentes de agua propias y deben realizar post tratamiento del agua subterránea para alcanzar los parámetros de calidad establecidos por el EPAS, es decir para que sea apta para consumo humano. “Cuentan con servicio directo de cloacas, factibilidades otorgadas condicionadas a la ejecución de importantes obras de Aliviadores Cloacales que derivan los efluentes hasta la Segunda Cloaca Máxima ubicada en Calle Olascoaga de Las Heras con desagüe final en el Establecimiento Depurador Campo Espejo”, aclararon desde AYSAM.
Expansión al sur
En el Pedemonte Sur hubo, también, un sálvese quien pueda. La disputa territorial entre Las Heras y Luján alentó la informalidad y le urbanización sin servicios. Por eso hay una enorme diversidad de situaciones. Pero también accesos que tuvieron algunos privilegios. El único emprendimiento inmobiliario que tiene agua potable garantizada es Palmares Valley. Ese desarrollo está en una zona fuera de la concesión original. Pero consiguió agua potable para casi 1200 viviendas unifamiliares, servicio que presta Aysam. El acuerdo se logró antes de ver las primeras casas en esa zona de amortiguación ambiental.
Las primeras etapas del barrio Palmares tuvieron factibilidad de la ex OSMSE, para la que se estableció el condicionamiento de que aporte el Capital para la ampliación de la Primera Etapa de Producción del Establecimiento Benegas. Palmares Valley, en cambio, se encontraba en Área Remanente, es decir fuera del área de concesión, por lo que Aysam no tenía obligación de brindar servicio. Para otorgar la factibilidad es necesaria la aprobación del EPAS, que en este caso fue otorgado. Primero le dieron agua para 750 conexiones. Fue Obras Sanitarias Mendoza Sociedad Anónima quien lo hizo. Hay un detalle importante, pues la empresa estaba privatizada y aunque el operador era una empresa extranjera, había empresarios mendocinos que eran parte de la sociedad y participaban de la toma de decisiones. Entre ellos estaba la empresa Presidente, el mismo desarrollador del barrio Palmares Valley.
El condicionamiento para Palmares era ejecutar 2 perforaciones de agua potable que devuelven al sistema “el doble del caudal” previsto para el barrio privado. Originalmente los pozos se iban a ubicar en Las Heras, pero la calidad del agua era muy mala. Por eso se mudó la localización para reforzar la dotación en el distrito Jesús Nazareno de Guaymallén. Cuando la empresa de aguas se reestatizó, hubo una ampliación a favor de Palmares. A través de la Resolución de Directorio N° 117/2011, se autorizó a derivar más agua al lugar, para abastecer en total “1125 viviendas unifamiliares o departamentos equivalentes del Fraccionamiento PALMARES VALLEY”, permitiendo expandir el desarrollo inmobiliario en el pedemonte. El condicionamiento era hacer los dos pozos ya comprometidos y le sumaron un tercero en el Loteo Andesmar. La empresa complió las exigencias. Según los informes de AYSAM, “en esos años entregó el doble de la dotación que ocupará cuando se termine el emprendimiento inmobiliario”. Hoy Palmares Valley ha crecido hasta un “40 o 50% de lo previsto”.
El listado de los barrios del pedemonte sur relevados
Hay otros barrios privados que crecen de manera incipiente, pero por ahora no tienen agua de Aysam. Es lo que ocurre con los 426 lotes de Aguaribay, los 150 del loteo Zaldivar, 180 de El Mollar y muchos otros más. En la zona hay relevados 4610 lotes y 1487 viviendas a las que AYSAM se comprometió a darle agua. Son 33 barrios que pertenecen a Luján de Cuyo y están en el distrito Vertientes del Pedemonte y solo 5 tienen declarado algún acceso a fuentes de agua. Aunque esa comuna es operadora, el acuerdo establece que la empresa estatal deberá proveer agua.
Al oeste de la Panameriacana, ruta que está en expansión y generará un vínculo mucho mejor al actual, fue tierra de nadie durante décadas. Por eso hay denuncias de robo de agua y conexiones clandestinas que perjudican a otros usuarios. Hay dos causas penales abiertas por el tema. Ahora Aysam deberá proveer “agua en bloque”, es decir no habrá “canilla abierta”, sino cupos. En principio se garantizará que haya 1000 litros diarios de agua por inmueble habitado y el sistema de facturación será prepago y con medidores.
El agua vendría del acueducto Potrerillos, pero no alcanza. Por eso es necesario ejecutar obras enormes. En principio, el agua disponible ya es escasa: AYSAM advierte que no podrá comprometerse a entregar más de 3 millones de litros diarios. Es decir, alcanza para 3 mil familias. La Provincia tiene autorización para tomar deuda y financiar, así, las obras para proveer de agua a toda la zona. Mientras la plata y las obras llegan, la expansión sigue; la guerra por el acceso al agua también.