Enanismo: la nueva moda que incorporan artistas que tienen acondroplasia
La sociedad, en ocasiones, suele ser muy cruel. En un mundo atravesado por la hegemonía y su importancia para “encajar” en el mismo, la gente suele utilizar las diferencias para hacer bullying, discriminar o reirse del otro.
Muchas personas viven esa situación a diario. Sin embargo, hay diferentes maneras de tomar el hecho de ser "distinto": por un lado, hay quienes sienten baja autoestima ante los constantes ataques del prójimo, que no suele medir los posibles desencadenantes que puede causar un simple adjetivo; y por otro lado, están los que ven la posibilidad de encontrarle el lado positivo a una determinada “característica” para convertirla en una fuente de trabajo.
Una de las “características” que desemboca en la segunda consecuencia es el enanismo. La acondroplasia (trastorno de crecimiento en los huesos) es la enfermedad que causa el 70% de los casos de enanismo en el mundo.
Lo curioso es que muchas de ellas hacen valer esa condición para convertirse en artistas o influencers (no todos padecen de acondroplasia). En la actualidad, existen muchos famosos reconocidos por ser de talla baja. Uno de ellos es Hasbulla Magomedov, el ruso de 21 años, cuyo enanismo es debido a una deficiencia en la hormona de crecimiento.
Lo cierto es que “Hasbu” tiene millones de seguidores que lo adoran y lo siguen por todo el mundo. Sin embargo, los influencers no son los únicos que ven el costado bueno de esta condición, sino que también existen artistas de talla baja, que se dedican a ir a fiestas de egresados, eventos, entre otros.
Para concretar esos servicios, existen empresas de enanos que ofician de intermediarias para cumplirlos. Por ese motivo, MDZ dialogó con Pablo, quién explicó minuciosamente los detalles del negocio: “En mi caso, tengo altura promedio y le doy la posibilidad de trabajar a varios artistas talla baja. Ellos van a eventos, se disfrazan, bailan y se sacan fotos con todos los que quieran”, sentenció.
Pablo, que oficia como una especie de representante de artistas de talla baja, explicó que muchos de ellos se dedican a este rubro debido a que la sociedad no les da la posibilidad de desempeñarse en otros trabajos, y ante este escenario, buscan opciones de este estilo para ganarse la vida.
Pese a ello, Pablo aseguro que no es un peso para las personas de talla baja trabajar como artistas: "Los chicos la pasan bien. Se disfrazan, van a fiestas, bailan y disfrutan de un buen momento; y lo importante es que la gran mayoría de las personas los tratan con respeto", aseguró.
Por ese motivo, el manager considera que no hay que mirar a la actividad de forma bizarra, ya que las personas de talla baja desarrollan su trabajo con gusto. En consecuencia, Pablo afirma que los artistas no sufren bullying como mucha gente cree.
Lo cierto es que las agencias que ofrecen ese tipo de servicios pretenden que se deje de demonizar al rubro, que oficia como una fuente de trabajo para muchas personas de talla baja. La importante radica en que se rían con ellos, y no de ellos. Hay un límite, y es la falta de respeto o el bullying.