Adicciones

El fuerte reclamo de la madre de Chano Charpentier y su lucha por un cambio en la Ley de Salud Mental

Fundó la ONG "La Madre Marcha" y junto a un grupo de mujeres en su situación propone modificar la Ley de Salud Mental específicamente en nueve puntos.

Milagros Moreni
Milagros Moreni viernes, 18 de agosto de 2023 · 11:08 hs
El fuerte reclamo de la madre de Chano Charpentier y su lucha por un cambio en la Ley de Salud Mental
Marina Charpentier, madre de Chano Charpentier Foto: Milagros Moreni

Un hijo en crisis de excitación psicomotriz, un grave cuadro de adicciones al consumo de sustancias y varios accidentes de tránsito o domésticos que pusieron en peligro la vida de él y la de terceros son algunas de las situaciones que llevaron a Marina Charpentier, la mamá del cantante de Tan Biónica, Chano, a fundar una ONG junto a Stella Maurig para ayudar a personas adictas y con enfermedades de salud mental.

Su nombre es mediático, se convirtió en un personaje público, pero la asistencia de Marina a personas en situación de vulnerabilidad no es nueva. Se desempeñó como asistente social y trabajó en este tipo de acompañamiento por años. De pronto le tocó a su hijo y con él a ella, porque los problemas de salud mental nunca afectan sólo al que los padece sino a todo el entorno. A raíz de esto Marina tomó acción por la causa e impulsó la creación de @lamadre_marcha que ya hizo tres marchas para pedir un pronto cambio en la ley vigente. 

“Es fundamental que los jueces y toda la sociedad conozcan los problemas que trae a las familias la Ley de Salud Mental, hay artículos que necesitan de urgente revisión. No hay hospitales donde se pueda internar a un paciente en crisis, ni siquiera hay hospitales de día donde se puedan seguir los tratamientos, los equipos interdisciplinarios carecen de psiquiatras, y no hay dispositivos que funcionen al momento de llamar a una ambulancia en estado de crisis", dijo Marina Charpentier a pocos días de una manifestación pacífica realizada el martes frente al Palacio de Tribunales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

"Modificación de la ley ya", una de las consignas de la marcha. Foto: Milagros Moreni

La ley reconoce a la salud mental "como un proceso determinado por componentes históricos, socio-económicos, culturales, biológicos y psicológicos, cuya preservación y mejoramiento implica una dinámica de construcción social vinculada a la concreción de los derechos humanos y sociales de toda persona". Asimismo, en torno a las adicciones dice que "deben ser abordadas como parte integrante de las políticas de salud mental" y que "las personas con uso problemático de drogas, legales e ilegales, tienen todos los derechos y garantías que se establecen en la presente ley en su relación con los servicios de salud".

La convocatoria se dio en el marco de la visita de médicos psiquiatras que asistieron al Palacio de Tribunales a explicarle a los jueces que integran la Asociación de magistrados qué es lo que sucede en el territorio con la Ley de Salud Mental vigente y por qué no es efectiva. Además, las madres convocantes entregaron un petitorio con nueve puntos básicos con propuestas concretas para aliviar el problema.

“Sabemos que la situación es crítica, pero necesitamos que nos escuchen, que sepan qué es lo que pasan las familias que tienen un adicto o un enfermo mental. Lamentablemente todas las semanas nos contactan madres para decirnos que sus hijos se han suicidado, ya no es algo aislado, es algo que vemos en las calles continuamente, es una bomba de tiempo que nos estalla en la cara y no lo quieren ver", señaló Charpentier.

Marina Charpentier junto a otras madres y jóvenes recuperados frente al Palacio de Tribunales. Foto: Milagros Moreni

Punto por punto, qué dice el petitorio

  • Declarar la Emergencia Sanitaria en Salud Mental y Adicciones en todo el territorio nacional
  • Aumentar el presupuesto destinado a Salud Mental
  • Asignar recursos humanos y económicos para multiplicar los lugares de atención tanto para internación como atención ambulatoria
  • Disponer de equipos Interdisciplinarios las 24 horas en hospitales y centros de salud, garantizando la presencia de médicos y psiquiatras, entre otras especialidades
  • Proveer de una red asistencial de atención domiciliaria en los casos que la situación lo requiera.
  • Informar en escuelas, instituciones públicas, hospitales, comisarías, medios de comunicación el listado de profesionales que atienden en cada jurisdicción
  • Capacitar gratuitamente a maestros, profesores, policías, enfermeros, médicos y agentes de salud sobre patología mental y adicciones
  • Facilitar el acceso gratuito a abogados para el patrocinio legal en caso de ser necesaria la judicialización
  • Instruir a dos o más personas que den talleres itinerantes, hablando sobre prevención de adicciones, suicidio y salud mental en cada municipio del país
Ley específica en adicciones, una de las consignas de la marcha. Foto: Milagros Moreni

Video: El pedido de la mamá de Chano

Qué dice la Ley que genera controversia

La Ley de Salud Mental fue sancionada el 25 de noviembre de 2010 y promulgada el 2 de diciembre de ese año, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con Juan Manzur como ministro de Salud. Desde las discusiones previas a su establecimiento hubo objeciones principalmente con el punto referente a las condiciones de la internación. Ya que sólo puede avanzarse en ese sentido con el consentimiento del paciente. 

De acuerdo al artículo 5° de la ley, "la existencia de diagnóstico en el campo de la salud mental no autoriza en ningún caso a presumir riesgo de daño o incapacidad, lo que sólo puede deducirse a partir de una evaluación interdisciplinaria de cada situación particular en un momento determinado". La norma también dice que "el proceso de atención debe realizarse preferentemente fuera del ámbito de internación hospitalario y en el marco de un abordaje interdisciplinario e intersectorial" y que "la internación es considerada como un recurso terapéutico de carácter restrictivo, y sólo puede llevarse a cabo cuando aporte mayores beneficios terapéuticos que el resto de las intervenciones realizables en su entorno familiar, comunitario o social".

Además, la ley explica que "la internación debe ser lo más breve posible" y que "en ningún caso puede ser indicada o prolongada para resolver problemáticas sociales o de vivienda, para lo cual el Estado debe proveer los recursos adecuados a través de los organismos públicos competentes". 

Jóvenes rehabilitados junto a madres pidiendo por una nueva Ley de Salud Mental y Adicciones. Foto: Milagros Moreni

El punto más controversial de la ley y por el que hay mayor cantidad de reclamos es el que dice que para efectuarse que se interne a un paciente debe haber "evaluación, diagnóstico interdisciplinario e integral y motivos que justifican la internación, con la firma de al menos dos profesionales del servicio asistencial donde se realice la internación, uno de los cuales debe ser necesariamente psicólogo o médico psiquiatra" y "consentimiento informado de la persona o del representante legal cuando corresponda". En este sentido, "sólo se considera válido el consentimiento cuando se presta en estado de lucidez y con comprensión de la situación, y se considerará invalidado si durante el transcurso de la internación dicho estado se pierde, ya sea por el estado de salud de la persona o por efecto de los medicamentos o terapéuticas aplicadas. En tal caso deberá procederse como si se tratase de una internación involuntaria".

"Necesitamos que las personas se puedan internar en cualquier momento, no cuando ellas quieran porque esto implica esperar a que ocurra una desgracia o una situación desagradable. Queremos que se pueda hacer antes, que haya más presupuesto para los centros de rehabilitación y que se trabaje de manera interdisciplinaria en la prevención para no tener que tomar medidas paliativas una vez ocurrido el daño", dijo a MDZ Marina Martínez, una de las militantes de la causa.

"Por nuestros hijos", uno de los lemas de la convocatoria. Foto: Milagros Moreni

 

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