Por qué el sistema de salud de todo el país está al borde del colapso
La situación económica se agrava hora tras hora como consecuencia de la fuerte devaluación del peso dispuesta por el Gobierno nacional el lunes pasado. La suba de precios y el desabastecimiento de mercadería se multiplica en todo los sectores, pero en el rubro de la salud la situación es más delicada, teniendo en cuenta las características de una actividad tan sensible.
Desde la Asociación de Clínicas, Sanatorio y Hospitales de la República Argentina (ADECRA) advierte por el crítico momento que se está viviendo y advirtieron por las serias consecuencias que se producirán en la atención de la población.
“Nunca viví una situación tan grave como la actual. Ni en la hiperinflación del 89, ni en la crisis del 2001. El desabastecimiento es total y no hay precios en el mercado o lo que se pide tiene aumentos exorbitantes” aseguró a MDZ, Jorge Cherro, presidente de la entidad que agrupa a los prestadores de la salud.
Si bien el problema se agravó esta semana, el sector ya venía en estado de crisis por el problema de financiamiento.
Al no ser formadores de precios, enfrentan la suba de los costos, pero no pueden determinar sus ingresos ya que eso depende de quienes prestan la atención al público. PAMI, IOMA, obras sociales sindicales y provinciales y las prepagas, que concentran la atención de unos 30 millones de personas.
Impacto adicional
A este problema, se suma ahora la devaluación que pone en estado crítico la operatividad del sistema. Según el directivo, el desabastecimiento es casi total debido a que la mayoría de los productos con los que trabajan e insumos son importados y se rigen por la cotización del dólar. La demora en la aprobación de los permisos para importar – lo que se conoce como SIRA – tiene frenada mercadería vital para el sistema de salud.
“Hay casos como un laboratorio que está dentro de un sanatorio en Neuquén que tiene reactivos para dos días. En cuanto se acabe no van a poder seguir haciendo análisis para los pacientes que están internados. Este cuadro se repite en todo los prestadores. Lo mismo sucede con los equipos médicos que se utilizan. Hay tomógrafos que no pueden funcionar porque se necesita un repuesto importado y no lo autorizan a entrar. Hablo de algo que puede costar mil dólares. Entonces hay que hacer gestiones en el Ministerio de Salud para que brinde una solución y aprueben la SIRA. Eso lleva tiempo y, mientras tanto, no se pueden hacer estudios”, señaló Cherro.
El otro problema que estalló esta semana es la de los aumentos de precios. Los pocos productos médicos que se venden, desde remedios hasta insumos para sanatorios y laboratorios, tuvieron una suba de precios de hasta 200% respecto a los valores de la semana pasada.
“Es imposible pagar esos precios. En el caso de los prestadores, no podemos incrementar nuestros aranceles porque no depende de nosotros lo que hace que no cubramos los costos", agregó el directivo.
Esta situación se produce a pocos días del inicio de V Congreso de Salud organizado por ADECRA-Cedim en donde se analizará la problema actual del sector. Participarán más de 30 oradores entre empresarios y especialistas en salud. El encuentro, que se realizará entre el 23 y 24 próximo en el Hotel Sheraton de la localidad bonaerense de Pilar, servirá como una radiografía que lo que se está viviendo en el sector a nivel nacional.

