Cuándo llegarían las lluvias que prometía el fenómeno de El Niño
Durante el primer semestre del año, la noticia del fin del fenómeno de La Niña y la llegada de El Niño auguraba el fin de la sequía, pero el cambio de estadio significa también una transición. Ahora, desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) anunciaron cuando llegarían las tan esperadas lluvias que, se presume, pondrían punto final a la sequía que se adueñó de la región en los últimos años.
Según informó el Instituto de Clima y Agua del INTA, las lluvias que prometía la llegada de El Niño se comenzarán a notar a partir de septiembre. Actualmente, según indicaron, las precipitaciones se están dando dentro de los registros lógicos del momento del año y aumentarán para la primavera. “Estamos atravesando una transición hacia esta fase del fenómeno ya que las aguas del Océano Pacífico Ecuatorial se encuentran más cálidas, aunque la atmósfera todavía no muestra una clara respuesta a este calentamiento”, indicó Natalia Gattinoni, especialista del ente.
En referencia a la intensidad de las lluvias previstas para el segundo semestre, Gattinoni explicó que “aún hay una cierta discrepancia entre los modelos por lo tanto hay que continuar monitoreando su evolución en los próximos meses”. Además, señaló que no solo El Niño define las lluvias en la región, sino que "también hay otros fenómenos que pueden tener influencia, como ser el Dipolo del Océano Índico. Se trata de un fenómeno de naturaleza similar al El Niño, pero en otro océano”.
Las lluvias llegarían con cambios de temperatura
Desde el INTA agregaron que este panorama lluvioso, que aumentaría durante el tercer trimestre, puede estar acompañado de temperaturas promedio más cálidas sobre el centro y norte del país, ofreciendo un final del invierno más benévolo que en otras oportunidades para la región noroeste del país. Lo contrario ocurrirá en la Patagonia, donde pueden presentarse condición térmicas más frías de las que se acostumbran para dicha parte del año.
Al mismo tiempo destacan que, en el norte y centro de la Argentina, puede haber períodos con una amplitud térmica inusual, lo que significa que podría haber mayor diferencia entre las máximas y las mínimas.

