Otro país europeo se suma a la lista que prohibe el uso de los teléfonos móviles en las aulas
El gobierno de los Países Bajos informaron este martes que a partir del 1 de enero de 2014 se prohibirá en las aulas de las instituciones educativas los teléfonos móviles, las tablets y los relojes inteligentes, en un intento de limitar las distracciones durante las clases.
El ministro de Educación, Robbert Dijkgraaf, manifestó: "Aunque los teléfonos móviles forman parte de nuestras vidas, no deben estar en las aulas". Y precisó que los dispositivos sólo se permitirán durante las lecciones sobre competencias digitales, por razones médicas o para personas con discapacidad.
Para el titular del área educativa de ese país, "los alumnos tienen que poder concentrarse y deben tener la oportunidad de estudiar bien. Los teléfonos móviles son una molestia, según demuestran los estudios científicos. Tenemos que proteger a los estudiantes contra esto". La prohibición es fruto de un acuerdo entre el ministerio, los centros escolares y las organizaciones afines, según se dijo.
La prohibición del uso de los teléfonos móviles dentro de las aulas es una discusión que lleva un tiempo en varios países del mundo.
En 2018, Francia se convirtió en uno de los primeros países que, por ley, prohibió el uso de teléfonos móviles en los establecimientos educacionales. La medida se estableció desde el inicio del curso 2018-19. Por dicha disposición, los menores de 15 años en Francia tienen prohibido el uso de dispositivos electrónicos (móviles, tablets, relojes) en horario escolar. Esta ley afecta a más de 12 millones de alumnos.
En tanto, en diciembre de 2022, el Gobierno italiano siguió el mismo camino, pero fue más allá. El ministro de Educación italiano, Giuseppe Valditara, llegó a comparar el uso de teléfonos móviles en colegios e institutos con la “cocaína". Italia ya tenía una norma que databa de 2007, aunque no era tan restrictiva. Pero en 2022, el ministro de Educación mandó una nueva circular a todas las escuelas para borrar los smartphones de las aulas.
Por su parte, en el Reino Unido, no hay una norma nacional, pero sí una prohibición interna en el 98% de las escuelas. En Alemania, por ejemplo, decide también cada región, al igual que en España.
En mayo pasado, Suecia tomó la decisión de sacar las pantallas de las aulas y volver a los libros de textos, después de comprobar que los estudiantes que utilizaban dispositivos electrónicos tenían un rendimiento académico significativamente más bajo en comparación con aquellos que no los utilizaban.