El perrito suertudo que fue adoptado en Mendoza por influencers viajeros y ahora recorre el mundo
Río es un perro viajero y actualmente pasa sus días disfrutando de amaneceres, aventuras y paisajes de diferentes países. Su situación es muy distinta a la de hace dos años cuando deambulaba solo y con hambre por el parque General San Martín, de Mendoza, pidiendo comida a los visitantes que paseaban por allí. Es que, por cosas del destino o de la suerte, se topó con una pareja de viajeros colombianos que estaban conociendo uno de los lugares más emblemáticos de la provincia y, simplemente, no pudieron separarse más de él.
Fue en marzo del 2021 que Isa y Ricky lograron volver a la ruta tras pasar muchos meses en cuarentena en El Calafate. Este periodo había sido complicado ya que pasaron el invierno en una de las zonas más frías del país. Cuando llegaron a Mendoza, pararon su mini van en el Parque y, una mañana mientras desayunaban, recibieron la particular visita. Tras convidarle una salchicha, este perrito se quedó haciéndoles compañía y la pareja optó por tomarse la tarea de encontrarle una familia, sin embargo, luego de una semana de infructuosa búsqueda descubrieron que Río debía permanecer con ellos.
“No es una decisión que se tome a la ligera, ya sea que estés viajando o viviendo en una casa, porque un perrito es un miembro más de la familia”, asegura Isa acerca de cómo surgió la idea de adoptarlo, sin embargo, confiesa que Río hizo una sutil tarea: “Con esa carita de perrito huérfano fue imposible no sumarlo al viaje”.
Esta última semana, Río y su familia volvieron a Argentina y el regreso lo han vivido con gran emoción ya que establecieron un importante lazo durante los duros meses de pandemia que les tocó vivir aquí. Tanto los marcó esa situación que a la hora de bautizarlo, su nombre fue en honor a los ríos y los lagos patagónicos. Dentro de su itinerario, incorporaron Mendoza, más específicamente, el parque General San Martín. Así Río retornó al lugar que una vez lo vio partir con una familia rumbo a lugares inhóspitos y aventuras inesperadas: "Él pudo reconocer el lugar, estaba emocionado y jugó mucho".
Río, el psicólogo
“Cuando llegó la noche, el día que lo conocimos, nos fue muy, muy difícil no montarlo en el camper para poder dormir, pero tenía muchas pulgas y garrapatas. Pusimos un plástico en la parte delantera y él durmió como un bebé, no se despertó ni nada. Así que ahí él nos reconfirmó que era buena idea adoptarlo”, contó Isa sobre esas primeras horas junto al nuevo integrante.
Las dudas eran razonables ya que Isa y Ricky llevan adelante una aventura que provocó un vuelco en sus vidas: recorrer Latinoamérica. “Creo que Río desde el momento cero entendió que él iba a ser un perrito viajero”, asegura la joven.
Pero no todo resulta color de rosa, es que la vida de viajeros también tiene sus vicisitudes y cada uno tiene una tarea que desarrollar, la de Río es ser el psicólogo de la familia. “Nosotros siempre decimos que Río es la alegría de la familia y el que da calma y tranquilidad en momentos de angustia. Además, su rol, su labor y su trabajo es ser el psicólogo. Siempre será ese ser que nos da calma y felicidad”, detalla Isa y se emociona al confesar que “hoy en día nosotros no concebimos nuestra vida sin él. Es un miembro más de la familia y nos gusta decir que somos padres de un perrito mendocino, porque así es: somos padres”.
Tras la adopción algunas cosas se modificaron ya que parar cruzar fronteras internacionales con un animal implica sumar un trámite más, pero esto no les resulta para nada agobiante a Isa y Ricky que decidieron sumar una carpeta con la documentación de Río a las que antes tenían con sus pasaportes y los papeles del vehículo. “Jamás hemos tenido algún tipo de problema. La verdad es que solo se trata de organizarse un poco. Cuando tenemos que ingresar a parques nacionales, buscamos con quién dejarlo o simplemente no entramos”, sentencia.
Si tienes miedo, hazlo con miedo
A través del perfil de Isa por ahí, es que esta joven colombiana ha ido narrando cómo surgió y se fue gestando la idea de dejar todo y salir a recorrer el continente. El proceso inició como una expresión de deseo más de esas que se suelen hacer en momentos de agobio, sin embargo, en 2019 con su pareja Ricky decidieran comenzar a realizar acciones para llevarlo adelante. Así fue que redujeron sus gastos y empezaron a ahorrar. Poco a poco, este sueño se fue haciendo más palpable, llegó la hora de renunciar a sus trabajos, de vaciar sus departamentos y despedirse de sus seres queridos.

A diferencia de la mayoría de los contenidos que se publican en redes sociales, Isa no ocultó la angustia que sintió en cada uno de los momentos, pero adoptó una frase de cabecera: “Si tienes miedo, hazlo con miedo”. Y es que, según asegura, salir de la zona de confort y de la seguridad cotidiana es un proceso costoso, al igual que acostumbrarse a las nuevas rutinas que, a veces, implican tener poca agua para asearse o contar con solo algunas mudas de ropa.
Los sueños no se cumplen, se trabajan
“Trabajé unos cinco años en una multinacional de consumo masivo como gerente de marca y renuncié para cumplir un sueño. Mi historia no es la de odiar mi trabajo o lo que hacía y por eso decidí salir. No, renuncié a un sueño para cumplir otro”, así comienza Isa a contar su historia que, en principio, se limitaba a un año de viaje como mochileros, viajando en colectivos y parando en hostales.

Tras recorrer Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. La pareja decidió comprar una mini van que llamaron “La Clandestina” y con ella viajaron un año más por Chile y Argentina. Esta compra fue fundamental durante la pandemia y sumó un nuevo objetivo: volver a Colombia para obtener una casilla rodante más grande. “Nos enamoramos del mundo Van Life”, confirma.
Fueron seis meses de arduo trabajo en esta casilla rodante que incluye, en la cabina de atrás, una cama exclusiva para que Río viaje cómodo. Además de los ahorros, Ricardo, quien es arquitecto, continúa con algunos trabajos y asesorías de forma virtual, mientras que Isa lleva adelante un canal de Youtube e Instagram, vende postales on line y también hace algunas artesanías. Todo esto es lo que los ayuda a seguir adelante: “Ahora, nada me detiene. Estoy convencida de que los sueños no se cumplen, los sueños se trabajan”.


