El alto costo que pagan los argentinos por el boom turístico
El ministro de Economía, Sergio Massa, anunció que habrá una quinta etapa del programa de subsidios PreViaje y elogió los buenos resultados de esta medida oficial. También destacó el crecimiento de la actividad del sector que, en algunos segmentos, se ubica por arriba de los niveles registrados en la prepandemia.
Por ejemplo, los vuelos de cabotaje. No sucede lo mismo con el mercado aerocomercial internacional que se encuentra más de 20% por debajo del 2019 como consecuencia de fuerte recargo impositivo que se aplica a los turistas que quieren viajar fuera del país.
El optimismo oficial por lo que sucede en materia de turismo se basa en una serie de datos que publica el Indec, aunque esconde también una interpretación que muestra el alto costo que pagan todos los argentinos por el crecimiento del sector.
Según la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH), en el mes de mayo hubo 3,2 millones de pernoctaciones en diferentes alojamientos, lo que implicó un aumento de 16,6% respecto al mismo mes del año anterior.
Teniendo en cuenta los datos otorgados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), las pernoctaciones de viajeros residentes en el país registraron un incremento de 9,9% y las de no residentes se incrementaron 51,5% en el mes de mayo.
Además, se conoció que el 35,4% de las pernoctaciones se realizaron en hoteles 4 y 5 estrellas; y el 31,1%, en hoteles 3 estrellas, aparts y hoteles boutiques. Las pernoctaciones de viajeros no residentes se registraron principalmente en hoteles 4 y 5 estrellas, con un 53,6%; mientras que los viajeros residentes prefieren las categorías de hoteles 3 estrellas, aparts y boutiques, con el 32,2%; y hoteles 4 y 5 estrellas, con el 30,6%.
Mientras que la estadía promedio de los viajeros fue 2,2 noches, 0,2% menos que el mismo mes del año anterior.
Los datos que también hay que tener en cuenta tienen que ver con las causas y consecuencia que genera una actividad turística estimulada artificialmente.
Por el lado del PreViaje, la necesidad de subsidiar a este sector agrava la situación fiscal del país que es crónicamente deficitaria ya que requiere desviar recursos de otros lados o recurrir a la emisión. Esta, a su vez, recalienta el proceso inflacionario.

Por otro lado, los subsidios que se otorgan (que consiste la devolución del 50% del gasto del beneficiario) provocaron que suban los precios de los servicios, especialmente la hotelería. Es decir, el Estado subsidia a los consumidores para los viajeros puedan pagar los mayores precios que aplican los privados por la demanda generada por esos mismo subsidios.
En buena parte del último año, el rubro hotelería se ubicó entre los que más aumentaron, incluso por arriba de la inflación.
El otro punto a tener en cuenta es que, según los datos oficiales, el crecimiento del turismo receptivo se basa, principalmente, por el impacto de los viajeros terrestres. Como ya se mencionó, la actividad aérea internacional se encuentra por debajo del nivel previo a la pandemia.
El problema surge en la forma de computar este tipo de visitante. Fuentes del sector hotelero explicaron a MDZ que la conformación por origen de los visitantes que reciben, salvo en algunos destinos puntuales, sigue siendo preponderantemente de viajeros nacionales. En los establecimientos de 4 y 5 estrella, que concentran mayor demanda de viajeros del exterior, recién ahora se está llegando a normalizar el porcentaje de turistas extranjeros que existía cuatro años atrás.
“El incremento de los pasajeros extranjeros se ve marcado por los visitantes regionales, especialmente de países limítrofes, con circulación terrestre o fluvial. Los datos oficiales computan los ingresos por los pasos fronterizos. No está determinado si es gente que cruza para hacer turismo o a cargar nafta o hacer compras por el día por el beneficio cambiario. Ese tipo de demanda no queda reflejada en los registros hoteleros”, señalaron desde el sector hotelero.
Lo que explica esta situación es que, si bien los números muestran un crecimiento en la cantidad de extranjeros que ingresan al país, no todos lo hacen como turistas sino como consecuencia del comercio fronterizo o "tours" de compra que produce por distorsión económica argentina.
Un país con inflación desbordada, sin moneda y con abultada brecha cambiaria atrae a las poblaciones vecinas a consumir.
Que este factor sea determinante para mostrar números positivos sobre la llegada de extranjeros no parece ser un hecho para festejar sino, más bien, para preocuparse.
No es alentador que ciudadanos de Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia y Chile ingresen a la Argentina para aprovechar la crisis local. Tampoco es correcto sumarlos a las estadísticas sobre turismo cuando, en realidad, llegan por otros motivos, aunque algunos decidan alojarse por una noche en alguna ciudad fronteriza.
Lo bueno sería que visiten el país por sus atractivos geográficos, su oferta cultural o gastronómica u otros motivos acordes al turismo, como lo hacen muchos.
Es cierto que para los sectores del comercio que se ven favorecidos por la mayor demanda fronteriza no importa la causa de la demanda. En cambio, para el resto de los argentinos, el aumento del número de extranjeros que cruzan la frontera por el beneficio cambiario, no es bueno ya que lo hacen a costa de una situación económica que los perjudica.


